Han pasado casi cinco años desde que Kristen Stewart encarnó a Lady Di en la película ‘Spencer’ (2021), un papel que le valió una nominación al Oscar como Mejor Actriz. Sin embargo, la intérprete ha reconocido en una reciente entrevista con The Telegraph que aún hoy siente la presencia emocional de la princesa: “Puedo llorar por ella en cualquier momento”.
“Todavía me pasa. No puedo conducir por esta ciudad —y me pasa también en París— sin pensar en ella”, explicó Stewart, refiriéndose a Londres y al lugar donde Diana falleció el 31 de agosto de 1997 a los 36 años, en un accidente de coche. “Todo el amor que salió de esta mujer…”, añade la actriz, visiblemente conmovida.
Kristen recuerda que al principio no se sintió preparada para aceptar el reto: “Le dije a Pablo (Larraín) que estaba loco y que probablemente debía contratar a otra persona, pero él se negó rotundamente”. La actriz señala que había diferencias físicas evidentes entre ambas, como la estatura o el color de ojos: “Yo tengo ojos verdes, ella unos ojos azules muy famosos que hacían juego con su anillo. Así que le pregunté: ‘¿Y si hacemos que el anillo de compromiso sea verde entonces?’”, en referencia al icónico anillo de zafiro y diamantes que hoy lleva Kate Middleton.
Según cuenta Stewart, Pablo Larraín —director del filme— le insistió en que se trataba de capturar el espíritu de Diana, no una copia literal: “Él veía cierto paralelismo entre nuestras experiencias. Algo en mi energía le encajaba”.
Stewart también reflexiona sobre la persecución mediática que sufrió la princesa: “La destruyeron a base de arrancarla a trozos. Sus cualidades rebeldes eran tan desesperadas, tan jóvenes, tan vulnerables…” Y añade: “Ese nivel de atención agota el alma. Cuando terminamos de rodar ‘Spencer’, me sentí un poco como una cáscara vacía, y creo que ella también se sentía así. Ese era el punto”.
En una entrevista anterior con People en 2022, Stewart explicó que Diana Spencer tenía “una luz imparable”, y que “hacía sentir bien a la gente” incluso en un momento tan duro como el que retrata la película, centrada en la ruptura de su matrimonio con el entonces príncipe Carlos.
“Intentar siquiera rozar esa energía me hizo crecer como persona”, concluyó la actriz. “Aunque fuera solo dentro de mi imaginación, y me estuviera convenciendo de que, de repente, tenía ese superpoder que ella poseía: hacer que la gente se sintiera bien”.