La industria beauty continúa apostando por perfiles cercanos a su público. Joey King ha sido anunciada como nueva embajadora global de Neutrogena, convirtiéndose en el rostro de Evenly Clear, la primera línea antiacné de la firma desarrollada específicamente para adultos.

La actriz, conocida por su creciente presencia en cine y televisión, mantiene desde hace años una relación personal con la marca. “Recuerdo ver los anuncios de Neutrogena cuando era pequeña y pensar que algún día quería estar ahí. Pasé gran parte de mi infancia en rodajes, con mucho maquillaje sobre la piel, así que siempre usé sus productos. Asociarme ahora con una marca que ha formado parte de mi rutina durante tantos años es muy emocionante”, explicó.

La colección Evenly Clear nace con un objetivo concreto: abordar un problema cada vez más reconocido en dermatología, el acné adulto. La línea ha sido desarrollada junto a especialistas y diseñada para ofrecer tratamientos eficaces sin agresividad, evitando los efectos secundarios habituales de productos más intensivos.

 

El proyecto cuenta con la colaboración del dermatólogo Dr. Dhaval Bhanusali, socio global de innovación de la marca, junto a Dr. Muneeb Shah y un grupo de expertos clínicos. La propuesta busca un equilibrio entre resultados visibles y cuidado respetuoso de la piel, adaptado a rutinas reales.

En la campaña, Joey King adopta el papel de presentadora de un concurso televisivo, una narrativa visual que combina humor y divulgación para acercar la rutina dermatológica a un público más amplio. El enfoque confirma una tendencia creciente: la belleza ya no se presenta como perfección inalcanzable, sino como cuidado sostenido.

Con este acuerdo, Neutrogena refuerza su posicionamiento en el cuidado accesible respaldado por ciencia, mientras la actriz amplía su perfil más allá de la interpretación hacia el territorio lifestyle y bienestar personal.

Más que un lanzamiento puntual, la colaboración refleja un cambio cultural dentro de la cosmética: hablar de acné en la edad adulta ya no es tabú, sino parte de una conversación abierta sobre salud cutánea realista.