Después del Super Bowl, los Grammy y el dominio absoluto del streaming, Bad Bunny abre una nueva etapa en su carrera: el cine como protagonista. El artista puertorriqueño —cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio— encabezará el reparto de ‘Porto Rico’, un ambicioso drama histórico inspirado en hechos reales.
La película, definida por sus creadores como un “western caribeño épico”, abordará los orígenes de la identidad puertorriqueña y la resistencia contra el colonialismo. El relato girará en torno a José Maldonado Román, conocido como Águila Blanca, revolucionario del siglo XIX que lideró levantamientos contra los colonizadores.
El proyecto no es menor dentro de la industria. La dirección estará a cargo de René “Residente” Pérez Joglar, en su debut como director de largometrajes, y el guion fue escrito junto al ganador del Oscar Alexander Dinelaris, responsable de ‘Birdman’ y ‘The Revenant’. Además, el cineasta Alejandro G. Iñárritu participará como productor ejecutivo.
El reparto confirma la ambición del proyecto. Acompañarán a Bad Bunny actores de primer nivel como Javier Bardem, Edward Norton y Viggo Mortensen. El propio Norton, también productor del film, ha comparado el tono del proyecto con clásicos como ‘The Godfather’ o ‘Gangs of New York’, destacando su intensidad dramática y su dimensión histórica.
Aunque es su primer papel principal, el músico lleva años preparando esta transición. Su debut interpretativo llegó con ‘Narcos: Mexico’ y continuó en el cine comercial con ‘F9’. Más tarde participó en ‘Bullet Train’ y en el biopic independiente ‘Cassandro’, consolidando su presencia en pantalla. También ha rodado recientemente el thriller ‘Caught Stealing’ y la secuela ‘Happy Gilmore 2’.
Este salto a protagonista marca un cambio simbólico en su trayectoria. Hasta ahora, su carrera audiovisual había sido complementaria a la música; con ‘Porto Rico’ pasa a ocupar el centro del relato. Y no en cualquier historia: una sobre memoria histórica y construcción cultural de su propio país.
La elección tampoco parece casual. En los últimos años, Bad Bunny ha utilizado su música y sus discursos públicos para reivindicar la identidad puertorriqueña. Convertirse en el rostro de una película sobre resistencia y nación refuerza esa narrativa personal y artística.
Si el proyecto cumple las expectativas, podría situarlo dentro de una categoría distinta: no solo estrella musical que actúa, sino intérprete capaz de liderar una producción cinematográfica de gran escala.
La fecha de estreno aún no ha sido confirmada, pero algo sí queda claro: la etapa de Bad Bunny como fenómeno exclusivamente musical ha terminado. Su carrera acaba de entrar en territorio cinematográfico.