Las autoridades de Reino Unido han detenido este jueves al expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor en su casa de Sandringham, en el marco de las investigaciones por sus lazos con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.

La Policía del Valle del Támesis, fuerza policial a la que pertenece Windsor, ha indicado en un comunicado que "como parte de una investigación, ha sido arrestado un hombre de Norfolk en la sesentena por sospechas de mala conducta en un cargo público". "Se están llevando a cabo registros en direcciones de Berkshire y Norfolk", ha agregado.

"El hombre se encuentra bajo custodia. No identificaremos al arrestado, según normas nacionales. Recuerden que este caso está activo, así que debe tenerse cuidado con cualquier publicación para evitar un desacato", ha afirmado la Policía, después de que la cadena de televisión británica BBC señalara que el detenido era el antiguo príncipe de Inglaterra y hermano del rey Carlos III.

2026, el año en el que el 'caso Epstein' está explotando

A lo largo del último año, el caso del financiero y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein ha seguido generando repercusiones judiciales y políticas, especialmente tras la publicación progresiva de documentos vinculados a demandas civiles en Estados Unidos. La desclasificación de listados, agendas y declaraciones en el marco del proceso contra Ghislaine Maxwell, condenada en 2021 por tráfico sexual de menores, volvió a situar en el foco a numerosas personalidades que en su día mantuvieron contacto social con Epstein. 

Entre las figuras que más revuelo están causando en relación a este caso se encuentra el presidente de Estados Unidos Donald Trump. Su nombre ya había aparecido en informaciones previas debido a la relación social que mantuvo con Epstein en los años noventa y principios de los 2000, especialmente en el entorno de Palm Beach y Nueva York. Trump ha afirmado en distintas ocasiones que rompió su relación con Epstein antes de que estallara el escándalo y no ha sido acusado de delitos en el marco de estas investigaciones. No obstante, la difusión de nuevos documentos judiciales volvió a alimentar tanto las dudas como la controversia política y mediática en torno a su antigua vinculación.

También reapareció el nombre del expresidente Bill Clinton, que reconoció haber viajado en el avión de Epstein en varias ocasiones por motivos relacionados, según su entorno, con actividades de la fundación Clinton. Al igual que en el caso de Trump, no existen cargos penales contra él vinculados al caso, pero su inclusión en los documentos reforzó la dimensión transversal de la red de contactos del financiero, que abarcaba líderes políticos, empresarios y celebridades internacionales.

En Reino Unido, el foco continúa puesto en el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor. Su amistad con Epstein, así como la denuncia civil presentada en Estados Unidos por Virginia Giuffre, resuelta en 2022 mediante un acuerdo extrajudicial, marcaron un antes y un después en su papel institucional. Andrés negó las acusaciones, pero renunció a sus funciones oficiales y perdió sus patronazgos militares y títulos honoríficos por decisión de la Casa Real. El caso ha seguido siendo motivo de presión pública sobre la monarquía encabezada por Carlos III, que ha tratado de distanciar la institución de la polémica.

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