Bella Hadid ha vuelto a posicionarse con contundencia dentro del debate cultural que rodea a la industria de la moda. La modelo estadounidense lanzó duras críticas contra Dolce & Gabbana tras su reciente desfile masculino celebrado durante la Fashion Week de Milán, señalando la ausencia total de diversidad racial en el casting del show.

La reacción de Hadid se produjo a través de un comentario en Instagram en un vídeo que analizaba el desfile Menswear Fall/Winter 2026-2027 de la firma italiana, en el que, según se observa, únicamente desfilaron hombres blancos. “Impacta que la gente siga apoyando a esta empresa, es vergonzoso”, escribió la modelo, ampliando su crítica al conjunto del proceso creativo: modelos, estilistas y equipo de casting incluidos.

Lejos de quedarse ahí, Bella Hadid reforzó su postura con un segundo mensaje aún más directo, recordando el historial de controversias que rodea a la casa italiana. “Lleva cancelada desde hace años… racismo, sexismo, intolerancia, xenofobia. ¿De verdad seguimos sorprendidos?”, afirmó, dejando clara su posición frente a una marca que, pese a las críticas acumuladas, sigue ocupando un lugar central en el calendario de la moda internacional.

Las declaraciones de la modelo reactivan un debate recurrente sobre diversidad, representación e inclusión en las grandes pasarelas de lujo, especialmente en un contexto en el que muchas casas aseguran estar revisando sus prácticas internas. En el caso de Dolce & Gabbana, no es la primera vez que la firma se enfrenta a acusaciones públicas de este tipo.

A lo largo de la última década, Domenico Dolce y Stefano Gabbana han protagonizado diversas polémicas. En 2013 fueron condenados por evasión fiscal; en 2015 generaron rechazo por comentarios sobre la fecundación in vitro; y en 2018 la marca fue duramente criticada por presuntos comentarios racistas relacionados con China, episodio que terminó con un vídeo de disculpas posteriormente eliminado.

La intervención de Bella Hadid, conocida por su activismo y por utilizar su visibilidad para posicionarse en cuestiones sociales y políticas, vuelve a poner el foco en la responsabilidad de las grandes casas de moda dentro de un sistema global que exige cambios reales, no solo discursos. Más allá del desfile, la polémica subraya una pregunta incómoda que sigue sin resolverse del todo: ¿puede el lujo contemporáneo seguir siendo relevante sin representar la diversidad del mundo actual?

En plena Fashion Week de Milán, las palabras de Hadid no solo apuntan a una marca concreta, sino a una industria que, una vez más, se ve obligada a mirarse al espejo.