Cuando nuestro domicilio, trastero o garaje tiene problemas de humedades por capilaridad, encontrar la solución ideal es la clave. Por ello, contar con especialistas de primer nivel que te brinden una solución eficaz y que perdure en el tiempo es esencial. En este sentido, las inyecciones en las paredes no son la mejor solución, ya que presentan múltiples desventajas e inconvenientes que te merece la pena conocer.

En el siguiente artículo te detallamos cuáles son las desventajas de las inyecciones en las paredes para tratar la humedad por capilaridad y cuál es la mejor alternativa para resolver este problema de forma definitiva.

Desventajas de las inyecciones para tratar la humedad por capilaridad

El sistema de inyecciones de resinas químicas para intentar eliminar la humedad por capilaridad en las paredes, presenta numerosos inconvenientes:

  • Hay que repicar la pared para encontrar la unión entre ladrillos con una capa de enlucido de yeso u otro material, porque las inyecciones deben hacerse perforando el mortero de unión entre ellos
  • En el proceso de inyecciones en las paredes se tienen que hacer agujeros de 10mm cada 12cm, provocando daños y suciedad en paredes y suelos.
  • El agua que ha subido por las paredes por encima del nivel de inyección, tras hacer las inyecciones, queda retenida por no poder regresar al subsuelo, y no se puede rehabilitar hasta que no se haya evaporado al cabo de 4 o 6 meses, pues el salitre que deja en la superficie de las paredes evita la adhesión de los materiales de rehabilitación.
  • Los materiales inyectados no tienen garantía de durabilidad a largo plazo, pues no hay experiencias con las resinas empleadas actualmente.
  • Los geles impermeabilizantes difícilmente penetran en poros de alrededor de 1 cm, mientras que el agua si sube por poros de esa dimensión por el efecto de la capilaridad, por lo que la impermeabilización no es completa.
  • Las inyecciones sólo pueden aplicarse eficazmente en paredes hechas con ladrillos macizos sin cavidades, ya que si no se pierde material en las cavidades y no se genera una capa impermeable.
  • Las resinas inyectadas suelen rezumar por el agujero de entrada, ensuciando el suelo y la pared.
  • No funciona correctamente en paredes antiguas, ya que es imposible asegurar la creación de una capa impermeable que evite la subida de agua por la capilaridad de los poros.
  • No funciona en paredes gruesas de más de 60 cm aunque se inyecte por las dos caras y es la causa por la que edificios históricos como iglesias, museos, ayuntamientos rechazan esta solución.
  • No funciona en tabiques delgados de menos de 6 cm porque no hay espacio para la expansión de la resina selladora.
  • No protege de las humedades que suben entre las baldosas del suelo, porque si se perforara el suelo, quedaría como un colador y sería muy antiestético.
  • No es eficaz para las humedades por capilaridad en sótanos, ya que la humedad también entra lateralmente y es antiestético tener una pared llena de agujeros cada 12cm.
  • No es ecológico ni respetuoso con el medio ambiente, puesto que el material inyectado en las paredes contamina los acuíferos subterráneos ya que queda en contacto con el agua que asciende, y con el tiempo se degrada disolviéndose o arrastrándose hacia el subsuelo.
  • Afecta a la estética de las paredes, al tener agujeros de 10mm cada 12 cm, lo que obliga a una restauración por motivos estéticos y limpiar el polvo esparcido al agujerear el otro lado de la pared.
  • Afecta a la consistencia de las paredes.
  • Si sólo se realizan inyecciones en las paredes con humedades, aparecerán humedades en las paredes contiguas, ya que el agua encuentra el camino para subir por capilaridad.
  • Las inyecciones son un sistema muy costoso por la mano de obra que necesita. Para un piso estándar de 100m2 para proteger todas las paredes, necesita hacer del orden de 1000 agujeros de media 15 cm de profundidad siendo necesarias muchas horas de trabajo.
Las desventajas de usar inyecciones en las paredes para tratar la humedad

Cuál es la mejor solución frente a las humedades por capilaridad

Ahora que ya sabemos por qué las inyecciones en las paredes no son una solución efectiva para las humedades por capilaridad, nos encontramos en una disyuntiva importante: ¿cuál es el mejor sistema para eliminar las humedades por capilaridad?

Para esto, la solución más eficaz es el sistema HS-221. La empresa, de origen español, Humitat-Stop, desarrolló este producto basándose en múltiples estudios de científicos refutados, como el profesor suizo Dr. Richard Erns, quien analizó las moléculas de agua y su comportamiento. Fue el Doctor en Ciencias Físicas, Juan Alberto Viñas de la Cruz, CEO de Humitat-Stop, quien, con su experiencia en el sector, diseñó este sistema que permite eliminar las humedades por capilaridad de forma definitiva.

Así, si comparamos las inyecciones con el HS-221 hay que resaltar:

  • El HS-221 sirve tanto para paredes de ladrillo, bloques de hormigón, hormigón como bloques de piedra o tapial y no importa el grosor de estos.
  • Al transmitir las ondas de baja frecuencia por paredes y suelos se alcanzan más fácilmente las zonas húmedas que los sistemas que las transmiten por el aire.
  • El HS-221 seca paredes de tapial típicas en los pueblos, de 80 cm de espesor en menos de 9 meses.
  • Seca eficazmente los suelos siempre que tenga una solera de al menos 10 cm.
  • En el caso de las paredes de pozos o ríos seca hasta 50 cm por encima del nivel del agua.

Por otro lado, este sistema tiene otras ventajas competitivas de cara al consumidor, ya que tiene una garantía de 30 años y la devolución del importe si no se seca en menos de un año.

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