Tras la celebración de la audiencia preliminar de este martes como paso previo a la apertura de juicio oral contra la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, por su cátedra en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el juez Juan Carlos Peinado ha dado por cerrada la investigación, abriendo la puerta así de manera oficial a proceder al juicio de la mano de un jurado popular por presuntos tráfico de influencias y malversación.
De esta manera, aunque la instrucción del caso ya finalizó hace meses atrás, ahora sí que el magistrado ha sellado punto y final a una investigación que se remonta a 2024 y que ha culminado, al menos esta parte, en la inminente llegada de Gómez en el banquillo, junto a la que fuera su asesora en La Moncloa, Cristina Álvarez, ante un jurado popular compuesto por nueve ciudadanos anónimos que determinarán su culpabilidad o inocencia. El abogado de la esposa del presidente, Jaime Campaner, ha solicitado al juez el sobreseimiento del caso, al igual que la defensa de Álvarez y la Fiscalía, que solicitan su absolución.
Esta audiencia preliminar ha generado controversia en las últimas horas al haber sido notificada este lunes y con escaso margen de antelación y preparación, por lo que la defensa de Gómez solicitó un aplazamiento que, finalmente, no se ha llegado a conceder. Este trámite es necesario en el proceso al servir como introducción a las posiciones del próximo juicio y exponer ante el juez los escritos del borrador de conclusiones de la causa.
Tanto la defensa de Gómez como de Álvarez han defendido la absolución de sus clientes y la consiguiente suspensión de juicio y, en el lado contrario, la acusación popular liderada por la organización ultracatólica HazteOír ha mantenido su postura al requerir 13 años de prisión para la principal acusada.
Cabe recordar que la Audiencia Provincial de Madrid recondujo la instrucción de Peinado en distintas ocasiones, terminando por rebajar de cuatro a dos delitos los que se juzgarán ante el jurado popular, descartando así apropiación indebida y corrupción en los negocios. Además de ello, la sala de apelaciones llegó a anular registros, censurar interrogatorios de testigos, descartar al empresario Juan Carlos Barrabés de la ecuación de la causa y reprocharle al propio juez Peinado ciertas decisiones como edulcorar ciertos contenidos de declaraciones de distintas figuras durante el proceso para justificar sus diligencias procesales, como fue el caso del ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, o los argumentos para retirarle a Gómez su pasaporte.
Los argumentos que motivan el juicio
De esta manera, la esposa del presidente del Gobierno será juzgada próximamente por dos presuntos delitos, mientras que su asesora tan sólo por la supuesta malversación, aunque en su caso es en relación con el posible desvío del software vinculado a la UCM.
Los magistrados de la Audiencia de Madrid dictaminaron en su momento que la decisión del juez Peinado de llevar la causa ante un jurado popular no podría entenderse como “arbitraria en la medida en que identifica los delitos que, de manera indiciaria, pudieran resultar aplicables”. Al respecto, fallaron que la principal investigada podría haber logrado el “influjo desplegado desde su privilegiada posición” como esposa de Sánchez.
Ante este marco, Jaime Campaner, quien asumió la defensa en la recta final del proceso judicial, sostuvo que los hechos defendidos por HazteOír para acusar a su cliente “no son ciertos” y descartó la comisión de delito alguno, reiterando que Gómez no “influyó ni ejerció presión moral” para optar a la cátedra universitaria.
Durante la audiencia preliminar, la defensa de Gómez ha argumentado que la Ley del Jurado rige que los escritos de acusación, en este caso de HazteOír, no pueden incluir declaraciones judiciales del proceso, tan sólo los hechos. Según ha avanzado al respecto Cadena Ser, es un hecho "especialmente grave" porque la normativa da pie a que la acusación pueda "modificar" su escrito al comienzo de la vista de este martes, aunque no lo ha hecho. Por ende, ha manifestado que el escrito de acusación no es válido.
Bajo este escenario, cabe no olvidar que el juez Peinado ha retomado esta audiencia preliminar, de tan sólo media hora de duración, para disponer posteriormente de nuevo de vacaciones hasta el próximo 18 de septiembre. Para entonces, tendrá una semana más de margen, hasta el día 27, para redactar este auto final y alcanzar oficialmente su jubilación al haber cumplido los 72 años.
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