La expareja de Koldo García, Patricia Uriz, ha declarado este lunes en el Tribunal Supremo en el juicio del ‘caso mascarillas’ por las presuntas irregularidades en la compra de las mascarillas durante la pandemia, en el que están acusados el exministro de Transportes José Luis Ábalos, Koldo García y el empresario Víctor de Aldama. En su testifical ha señalado que los pagos en efectivo que recibían ellos y el exministro José Luis Ábalos por el PSOE eran devoluciones de pagos adelantados que siempre tenían que ir acompañados por tickets.
Uriz ha explicado que era una práctica habitual que adelantaran gastos de viajes o comidas y el partido se lo devolviera en sobres en efectivo. En este sentido, ha remarcado que siempre tenían que presentar el ticket como justificante. “Ferraz era muy rígido. Koldo siempre me decía que si no había ticket, no intentara ni pasarlo”, ha dicho al respecto.
También ha remarcado que tanto Ábalos como Koldo “dedicaban muchas horas extra haciendo campaña”, razón por la que tenían muchos gastos y, aunque algunos se habían pagado de antemano, otros no y tenían que adelantarlo ellos mismos. Entre estos gastos, Patricia Uriz ha dicho que destacaban “comidas, gasolina, café, viajes y hoteles”.
Sobre que Koldo tuviera dos sobres, su expareja ha dicho que algunos provenían del Ministerio de Transportes y otros del partido, por eso “tenía dos sobres para poder gestionarlo”: “Había veces que los viajes eran del Ministerio, pero también hacía labores de secretario del PSOE. El Ministerio solo pagaba lo suyo, por lo que Koldo tenía que diferenciar esos gastos para saber quién tenía que pagarlo”.
No se reconoce en los mensajes de WhatsApp
En otro orden de cosas, Patricia Uriz ha asegurado que no reconoce los mensajes de WhatsApp en los que hablaba de chistorras, lechugas y soles para hablar de dinero en efectivo y ha tratado de desmentir las aseveraciones de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y denunciar que no ha tenido acceso a sus dispositivos móviles para armar su propia defensa.
En este sentido, ha declarado que tras ver estos mensajes en los informes de la UCO no se reconoce y “no encajan” con su manera de escribir o hablar. Además, entiende que dado que se mandaba más de 200 mensajes diarios con Koldo García, “puede faltar algo” de la conversación que los descontextualice. “Además, tenía dos móviles Koldo, y era complicado seguir las conversaciones”, ha añadido.
“Porque los señores de la UCO han dicho que estaban en mi móvil. Si no, hubiera pensado que no, que eso no lo he podido escribir yo, porque no encajan con mi manera de escribir y de expresarme”, ha dicho.
Niega pagos de Aldama
Preguntada sobre si alguna vez había recibido algún “pago directo” de Aldama, lo que ha negado. Sí que ha reconocido que había escuchado a su entonces marido hablar de él “como de alguien que le había pedido ayuda”, pero “normalmente no le preguntaba sobre cosas del Ministerio”.
Y del mismo modo, ha negado que Koldo le hubiera hablado de Soluciones de Gestión, la empresa vinculada a Aldama, aunque sí que le escuchó hablar de mascarillas: “Le oía hablar por teléfono y hablaba de mascarillas, si estaban retenidas, si no estaban retenidas, si se fletaban, si venían, si no venían, porque obviamente era un tema importante y quería que llegaran las mascarillas lo antes posible aquí para salvar vidas”.
También ha manifestado que ha visto “un par de veces” a Jéssica Rodríguez, expareja de Ábalos. De la misma manera, ha dicho que vio “una vez” a Claudia Montes, mujer vinculada al exministro, pero ha negado haber falsificado su currículum.