El asunto de los titiriteros que ingresaron ayer en prisión por orden del juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, acusados de dos presuntos delitos, ha escrito hoy un nuevo capítulo, en esta ocasión en clave política.

El Partido Popular de Madrid, tal y como ya anunciaron este sábado sus responsables, ha pasado al ataque. De nada ha servido la intervención el mismo viernes de los responsables de Cultura del Ayuntamiento de la capital que tuvo su continuación ayer con la destitución "inmediata" del encargado de la programación del carnaval, o las declaraciones de la propia alcaldesa, Manuela Carmena, asegurando que se darían "las explicaciones oportunas". Finalmente, esta mañana ha presentado una denuncia contra la edil de Cultura, Celia Mayer, por "colaboración en el enaltecimiento del terrorismo" y "desprotección de menores" en relación con la obra de títeres.

Destitución de la edil
Además de la denuncia, el portavoz adjunto del PP en el Consistorio, Íñigo Henríquez, ha exigido la destitución de Mayer puesto que, según sus palabras, "los madrileños no nos merecemos una concejala como la señora Mayer y, si la alcaldesa no la inhabilita, esperemos que los tribunales lo hagan".

El PP considera que Mayer "no se puede escudar" en que no conocía el contenido de la obra de títeres ya que en la página web de la compañía aparece públicamente todo lo que representaron en el marco de las fiestas de Carnavales y que ya habían escenificado en anteriores ocasiones. Del mismo modo, ha aprovechado la ocasión para criticar a quienes enmarcan lo ocurrido en el derecho a la libertad de expresión.

Apoyo a los detenidos
La dimensión política del asunto subió otro escalón, en este caso contrario, con la alcaldesa de Barcelona. Ada Colau, ha indicado que, si bien el espectáculo infantil "no era para niños" e, incluso, "puede que fuera de mal gusto", no ve "delito" en la actuación de la compañía.

Antes, en su cuenta de Twitter, Colau ya había pedido también la libertad para los dos detenidos y lanzando el mensaje de que una "derecha vengativa que no soporta la disidencia" siga "recurriendo machaconamente al 'todo es ETA'". A su juicio "una torpeza no es un delito. La sátira no es un delito. En una democracia sana, en un Estado de derecho, hay que proteger toda libertad de expresión, hasta la que no nos guste, hasta la que nos moleste", para concluir su mensaje en la red del pájaro azul con un "LibertadTitiriteros".


Precisamente, esta tarde en Madrid ha tenido lugar una acción de protesta que ha congregado a unas doscientas personas con el lema "Libertad titiriteros. Basta de montajes". Ayer, durante la gala de los premios Goya se esperaba alguna reacción por parte del colectivo de actores. Sin embargo, la única alusión la hizo Juan Diego Botto, que al salir a presentar uno de los galardones saludó a los presentes con un "buenas noches compañeros titiriteros". El propio Pablo Iglesias, líder de Podemos, se sumó de alguna manera a la protesta de Botto con el siguiente tuit:

 

Este asunto de los titiriteros enviados ayer a prisión ha entrado de lleno en el juego político. Habrá que permanecer atentos para comprobar hasta cuándo.