Captura del Calendario Romano. (http://www.calendarioromano.org/) Captura del Calendario Romano. (http://www.calendarioromano.org/)



Se llama 'Calendario Romano', se vende al precio de 10 euros y desde que se editó por primera vez en 2.004 ha sido todo un éxito mediático y de ventas. Sigue la idea de los calendarios de chicas sexys -como el famoso calendario 'Pirelli'- o los famosos calendarios protagonizados por bomberos españoles, pero en este caso las doce fotos con las que se adornan los doce meses del año están protagonizados por curas, casi todos vestidos con sotana, a los que al almanaque corona como los más guapos del Vaticano.

No es el calendario oficial del Vaticano
No es el calendario oficial de El Vaticano, que por mucho que se modernice a la curia no le gustan estas 'frivolidades', pero el fotógrafo que ha ideado el famoso almanaque, Piero Pazzi, utiliza cierta confusión que va desde el propio nombre (Calendario Romano) a que además incluye una guía de la ciudad de El Vaticano. Se vende además en las tiendas de souvenirs junto a las fotos del Papa Francisco y otros objetos de recuerdo, tanto de la capital italiana como de la ciudad-estado católica. También se puede comprar en internet.
Piero Pazzi afirma que nadie mejor para "decorar" una mini guía sobre el Vaticano que "un joven y atractivo pastor", mientras los vendedores afirman que el almanaque se ha convertido en objeto de culto para los gays.

Polémica en 2008 por incluir a un español que no era cura
La polémica ha envuelto en más de una ocasión al almanaque de curas guapos, especialmente en el año 2008 cuando la foto del joven que acompañaba al mes de marzo resultó ser de un chico sevillano que no era sacerdote. Y además Piero pazzi publicó su foto sin su permiso. La foto en cuestión era la de un  apuesto joven de Sevilla que vestía una túnica blanca y mordisqueaba un bizcocho. El joven, David Ruiz Suárez, tenía entonces 21 años, se dedicaba al negocio inmobiliario y participaba en una procesión de Semana Santa en Sevilla. David Ruiz mostró su indignación no solo porque le hicieran la foto sin su permiso, sino que la utilizaran para un almanaque. El fotógrafo se defendió explicando que algunos curas acceden a posar, pero reconoce que desde que sacó el calendario hay fotos 'robadas'. Con semejante autor fotográfico más la idea en sí misma, la polémica y el morbo rodean siempre al 'Calendario Romano'.