En aras de "proteger la salud de niñas, niños y adolescentes", el Ministerio de Consumo ha avanzado este miércoles que prohibirá la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años. Así lo ha dado a conocer el ministro Pablo Bustinduy, una prohibición que, a su vez, se prolongará hasta los 18 años para aquellas bebidas que contengan más de 32 miligramos de cafeína por 100 mililitros.
"Los poderes públicos tenemos la obligación de proteger la salud y garantizar entornos seguros para los niños, niñas y adolescentes en nuestro país", ha defendido el titular de Consumo del Gobierno central a través de redes sociales.
Con esta premisa por delante, bebidas como Red Bull o Monster quedarán prohibidas para los menores de 16 años: “Es una evidencia científica que estas bebidas energéticas se han convertido en una amenaza para la salud de las personas jóvenes en nuestro país. Queremos que los poderes públicos hagan su parte y cumplan con su obligación de proteger la salud y garantizar entornos seguros para niños y niñas”, ha precisado el ministro en declaraciones a la prensa desde Barcelona.
Asimismo, ha precisado que esta próxima normativa viene de la mano del “propósito de regular la publicidad de alimentos insanos dirigidos al público infantil que queremos prohibir” y en aras de priorizar la salud sobre “los intereses económicos de una industria muy poderosa” que es la alimentaria y, en este ámbito, entran en juego los contenidos hipercalóricos y poco saludables en el consumo, anuncios que, según Consumo, son “nocivos para la salud”.
La salud de los niños, niñas y adolescentes no puede depender de los intereses de la industria alimentaria. Vamos a prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años.
— Pablo Bustinduy (@pbustinduy.bsky.social) 25 de febrero de 2026, 13:04
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A su vez, el Gobierno central de Pedro Sánchez viene defendiendo que esta medida va en línea con otras impulsadas en países del entorno europeo, como bien son en Noruega, Alemania o Polonia, entre otros.
Casi el 80% de la población quiere prohibir la publicidad de alimentos insanos
Según el estudio del Barómetro sobre la publicidad de alimentos y bebidas energéticas impulsado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), realizado por Shopperview y presentado por el Ministerio de Consumo, el 79% de los españoles consideran que se debería prohibir la publicidad de alimentos no saludables dirigidos a la infancia y juventud.
De la misma manera, el informe, conocido el pasado 16 de febrero, reflejó que el 91% de la población cree que debería prohibirse la venta de estas bebidas, tal y como ha procedido Consumo, y el 54% apuesta por extenderlo hasta la mayoría de edad, a los 18 años.
Entonces, Bustinduy subrayó la importancia de que España se sume a la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la propia AESAN para restringir la publicidad de los alimentos según su calidad nutricional como “una de las claves para atajar la obesidad infantil, que afecta, además, especialmente a las familias con menos recursos”: “La OMS advierte de que la publicidad de este tipo de productos utiliza técnicas persuasivas que pasan desapercibidas entre los más jóvenes, haciendo uso de influencers o de ídolos del deporte para su promoción, y apelando a un atractivo emocional que asocia estos productos a la diversión y al entretenimiento”, ahondó.
Bustinduy insistió entonces, con el barómetro como apoyo, en la necesidad de actuar frente a la presión publicitaria de este tipo de alimentos ultraprocesados, con un alto contenido en grasas, azúcares o sal, muy calóricos y poco nutritivos: “En España, un 80% de las niñas, los niños y los adolescentes consumen alimentos y bebidas no saludables (…) Las empresas del sector tienen el deber de no promover el consumo de alimentos y bebidas que pongan en perjuicio el derecho a la salud en la infancia en nuestro país", reiteró.