Sociedad
El obispo de Cádiz, en una foto de archivo.
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CEE.

Al descubierto, los lujos del obispo más 'señorito': cortijo, chófer, vino...

Los curas de Cádiz se quejan ante el Papa de la buena vida de su monseñor 'bon vivant'

Sáb, 3 Feb 2018

San Agustín decía: “Buscad lo que basta, y no queráis más. Lo demás es agobio, no alivio. Apesadumbra, no levanta”.  La historia de la Iglesia católica desde los primeros cristianos, que vivían en comunidad, los padres del desierto, los religiosos, los movimientos de pobreza y las Ordenes mendicantes del siglo XII y XIII, los franciscanos, las comunidades caritativas del siglo XIX, la doctrina social católica bajo León XIII, los teólogos de Liberación, los curas obreros, las comunidades de base... ha transmitido en numerosas ocasiones que la austeridad, cuando no la pobreza voluntaria, deberían ser el modelo a seguir por quienes representan a Dios en la tierra. Cosa distinta es que haya habido muchos seguidores de estos ejemplos.

Obispo codicioso
Parece que en las antípodas de este mensaje evangélico de vivir con sencillez, exento de lujos y alejado de la pomposidad y comodidad se encuentra el actual obispo de Cádiz, Rafael Zornoza. Un purpurado que ya ha protagonizado distintas polémicas reflejadas por este medio. Y es que Zornoza fue tachado de obispo codicioso tras conocerse sus intenciones de cerrar una modesta taberna arruinando a una sencilla familia que lo gestionaba desde hacía muchos años y que había invertido ahí todos sus ahorros. Una familia -en la foto-, que vive del establecimiento alquilado por la Iglesia. Todo por la codicia de una operación inmobiliaria. 

También saltó a la triste fama de la notoriedad pública el purpurado gaditano por alejar de su parroquia, como una especie de castigo y destierro, a un cura demasiado alegre y abierto para lo que es soportable por Zornoza. El cura exiliado a la fuerza cometió el pecado de cantar sevillanas en Canal Sur o tocar la guitarra y ser un tipo alegre y abierto con la feligresía.

Una camarilla de 20 curas extranjeros ultraconservadores
Ahora sale a la luz lo que era una verdad silenciada, que numerosos sacerdotes de su diócesis no soportan más el tipo de vida, los modos y mas maneras de Zornoza, muy alejado del mensaje evangélico de vida modesta y sencilla. Lejos de eso acusan al purpurado de gestionar la Diócesis como si se tratara de una empresa de amigos. Un grupito reducido y selectivo que ha fichado de fuera de Cádiz compone el núcleo duro que decide y gestiona. En la Diócesis hay 20 curas "importados" que él ha traído especialmente de Colombia o Polonia aunque también de otros países. Son ultraconservadores y constituyen su camarilla de confianza. El resto se siente alejado cuando no marginado del día a día del Obispado gaditano. Quien no está en ese grupo exclusivo se siente despreciado. Ante ello, y por otros motivos añadidos, se han decidido a dar un paso adelante escribiendo cartas de queja y denuncia al Papa y al Nuncio Fratini según publica Religión Digital.

Carta al Papa sobre el "Obispo señorito"
En las misivas con destino al Vaticano se censuran las actuaciones y forma de vivir del obispo así como su forma de proceder con la gente además de su gestión pastoral y económica. Se le define como un “obispo señorito” con inclinaciones hacia el “comer y beber bien”. Para ello ponen como ejemplo cuando en una comida pidió una botella de vino de casi 200 euros de coste, como a sus reuniones asiste "gente influyente” bien en sus casas o en reservados y su predilección por restaurantes afamados y caros como 'El Faro'. 
Coches oficiales y de "camuflaje"
Cuenta esta publicación digital que cuenta con coche oficial con chófer más otros automóviles de "camuflaje". Su afición a viajar y hacer giras también es relevante: Fátima, Lourdes, Santiago, Roma o Jerusalén. Esta afición al viaje lo demostró con su reciente visita a la gran Feria del Turismo, Fitur en Madrid, de donde partió por segunda vez en tres meses, a Tierra Santa.

Tiene vertientes de obispo poco humano como lo demuestran las críticas en el sentido de que "Desprecia a los sacerdotes mayores, que han entregado toda su vida al servicio de la Iglesia, a los que no visita ni provee en sus necesidades". No suele acudir a los funerales de muchos curas, "por estar de viaje con jóvenes de un lado a otro de la geografía española y europea", y las pocas veces que preside "no tiene palabras cercanas, de cariño y reconocimiento de la labor del fallecido". Tampoco evita críticas a los curas de Cádiz en público de los que habría dicho que "son poco espirituales, carentes de formación y de baja talla humana".

Sueldazos para los amigos y trabajadores al paro
Sobre la gestión económica le achacan que "su único afán es el dinero". Destacan en las cartas enviadas a Roma su “afán recaudatorio” y el intento de operaciones inmobiliarias para hacer caja. Ponen como exponente de todo ello el nombramiento de un amigo suyo como secretario de Cáritas diocesana y el sueldo “generoso” asignado mientras  acaban de informar a los trabajadores sociales, contratados hace dos años, que irán al paro porque no hay dineros.

Por último cabe destacar como un símbolo más de la actitud materialista y poco solidaria del purpurado gaditano que parte de las propiedades del obispado están siendo adquiridas por fundaciones privadas del propio obispado. De esta forma se elimina el "riesgo" de que colectivos cristianos progresistas los reivindiquen para solucionar el problema de familias desahuciadas o se le cedan a inmigrantes.

Ya se sabe aquel dicho popular y atávico que dice "Vives mejor que un obispo". ¿A quién se refería? ¿Pensaba tal vez en el máximo responsable de Dios en Cádiz?. Si es así no iba muy descaminado.