La Mezquita de Córdoba, monumento Patrimonio de la Humanidad, ya no lo será tanto a partir de 2016 si la ciudadanía y las administraciones no evitan que pase a ser propiedad eterna y exclusiva de la Iglesia. Así se desprende de lo publicado por andalucesdiario.es en una información donde desvela como el Obispado de Córdoba utilizó, con el objetivo de poner la Mezquita a su nombre, dos artículos de la Ley Hipotecaria aprobada por Franco por lo que da el rango de administración pública a la Iglesia católica y por ende de funcionario a los diocesanos. De esta situación se derivaría que con la única firma del obispo será suficiente para registrar a nombre de la Iglesia un bien público que aun no ha pasado por el registro. Este es el modelo que se ha seguido en la Comunidad Foral de Navarra y que ha logrado que la Iglesia se haya apropiado de más de 1.000 fincas.

A nombre de la Iglesia por solo 30 euros
Desde ELPLURAL.COM ya se avisó de que este hecho podría suceder y de ello informamos en junio del pasado año en la noticia titulada ‘Escrache’ al obispado en la Mezquita de Córdoba para que el templo sea del Estado. Describíamos como se tratba de una situación anacrónica, pues el 2 de marzo de 2006, la Iglesia Católica pudo inscribir el inmueble de la Mezquita a su nombre en el registro de la propiedad número 4 de Córdoba. El trámite tuvo un coste de tan solo la ridícula cantidad de 30 euros. Esta situación tiene su origen en la medida del gobierno Aznar cuando cambió la ley hipotecaria en 1998 para permitir a la Iglesia apropiarse de edificios de dominio público. Un trámite que obvia la realidad de que aunque este edificio u otros sean patrimonio de todos los españoles, “basta con que el señor obispo dé fe y certifique que pertenecen a la Iglesia, sin necesidad de notario”.

No paga IBI
Un mes después, en julio de 2014, ELPLURAL.COM también informó como además la Iglesia en relación a la Mezquita goza de un privilegio especial merced a que el Ayuntamiento de Córdoba gobernado por el PP ha dejado que el Consistorio exima a la Iglesia Católica del pago del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) por la Mezquita-Catedral. Los socialistas pidieron al alcalde ejerciera la potestad del Ayuntamiento "para liquidar y recaudar el IBI de la Mezquita-Catedral, de la parte que ésta afecta a una explotación cultural y turística, conforme a lo establecido” en la normativa preceptiva y que, por tanto, “no se le aplique la exención". El PP lo rechazó.

Un patrimonio inmobiliario inmenso
Pero ahora esta situación de privilegio puede ser absoluta y total si el Obispado utiliza la ley franquista y literalmente se queda con la Mezquita en 2016. Un bien público, un negocio turístico y un patrimonio ademas de cultural, inmobiliario también, inmenso.

Se está a tiempo de revocar el proceso
Sin embargo habría posibilidades de que eso no fuera así al ser  posible revocar el título de propiedad en los diez primeros años desde la inmatriculación del bien. Según explica al diario que dirige Antonio Avendaño el profesor de Derecho Civil en la Universidad de Córdoba (UCO) Antonio Manuel Rodríguez, se estaría a tiempo, "aunque vamos tarde". Por ello, por lo dos años que aun faltan para que se llegara  ese desenlace, urge que una administración pública reclame la titularidad del monumento y que se modifiquen dos artículos legislativos, el 206 de la Ley Hipotecaria y el 304 del Reglamento que desarrolla el texto normativo de 1947. La Mezquita no es de la Iglesia católica, “es de los cordobeses, de los andaluces y de la humanidad”, recuerda Rodríguez.

¿Solución? Internacionalizar el conflicto y mover a la ciudadanía
El profesor de la UCO cree que para resolver este “escándalo” se debe, por un lado, internacionalizar el conflicto y, por otro, que la ciudadanía local tome conciencia de la gravedad. “Igual que nos hemos familiarizado con el término dación en pago, tenemos que familiarizarnos con la palabra inmatriculación: registrar por primera vez un bien en el Registro de la Propiedad”, aconseja Rodríguez, quien cree que la ciudadanía tiene que introducir a su vocabulario el término jurídico que nombra lo que la Iglesia católica ha hecho con la Mezquita.