Desgraciadamente, la sensación que queda es la de que si el Ejecutivo popular es capaz de actuar con tamaña desvergüenza es porque existe una gran proporción de eventuales votantes que son capaces de engullirse lo que le echen y que estas tragaderas ciudadanas son una baza que conocen bien los dirigentes del Partido Popular y que la juegan con total atrevimiento y cinismo. Asesores con grandes conocimientos sociológicos mantendrán perfectamente informados a los dirigentes populares sobre las carencias y debilidades de sus potenciales seguidores.

Jugaron esta baza durante la campaña electoral para engañar absolutamente a estos ciudadanos jurándoles, por activa, por pasiva y por perifrástica que no harían lo que han terminado haciendo -cuando todavía los asientos del Consejo de Ministros conservaban el calor de los que acaban de salir- y siguen jugando la baza, ahora, asegurando, con total cinismo, que hacen lo que están haciendo en contra de su voluntad y obligados, no por la realidad en la que ha sumido la crisis a países como Portugal, Grecia, Irlanda, Italia -o también el nuestro y que los dirigentes populares conocen muy bien- sino que se ven avocados a ello porque los socialistas españoles han dejado el país en una situación de “ruina total” -afirmación irresponsable de una de las recientes ministras ¡porque todo vale!- y porque dicen desconocer la gravedad de la herencia recibida; como si ellos arribaran  del maravilloso mundo feliz de Mary Poppins o del país de Nunca Jamás de Peter Pan.

Y a partir de ahora ¿qué? ¿Seguirán encomendando a sus asesores sociólogos nuevos estudios sobre las tragaderas de nuestros conciudadanos para convencerles de que aprendan a reinterpretar los sacrificios económicos que se les demanden para que continúen pensado que cuando se los exigía el Gobierno socialista se trataba del mayor escándalo de la democracia en materia de recortes sociales pero que cuando se los reclama el Gobierno popular no son más que medidas coyunturales necesarias para levantar el país? ¿Se lo jurarán a los ciudadanos por el Niño Jesús o por Snoopy?

Mucho me temo que en el desarrollo de este nuevo año se va a someter a una gran prueba de fuego el grado de estolidez de todos aquellos ciudadanos que amparan con mayorías absolutas gobiernos claramente corruptos, incrementan su aprecio -según sondeo de La Sexta- sobre la Institución Monárquica en pleno caso Urdangarin o rinden máximo tributo y admiración a personajes que, como Isabel Pantoja o su ex compañero sentimental, andan muy cerca de dar con sus huesos en la cárcel por sus presuntos delitos. ¡¡Esperemos y deseemos que así sea!! No ya la cárcel -que también si es que se la merecen- sino que se ponga a prueba la imbecilidad de muchos de nuestros conciudadanos y que de no ser congénita, sino adquirida por contagio, que se de con la vacuna y que haya un gran índice de curación.

Gerardo Rivas Rico es Licenciado en Ciencias Económicas