Lo que parecía una reunión de trabajo en un estudio de grabación en Dallas terminó convertido en una investigación federal por secuestro y robo a mano armada que salpica a varios nombres del rap estadounidense. Entre ellos, Gucci Mane, que figura como una de las víctimas del caso.
Según la acusación presentada por fiscales federales en Estados Unidos, los hechos ocurrieron el 10 de enero de 2026, cuando varios profesionales de la industria musical viajaron a Texas para abordar un conflicto contractual relacionado con el sello 1017 Records.
La reunión en el estudio que derivó en un asalto
De acuerdo con la denuncia, la cita fue organizada por Pooh Shiesty, cuyo nombre legal es Lontrell Williams Jr., con el objetivo de discutir los términos de su contrato. Sin embargo, una vez dentro del estudio, la situación cambió.
Los fiscales sostienen que el artista y otros ocho implicados ejecutaron una operación armada coordinada. Según los documentos judiciales, Gucci Mane fue conducido a una sala de grabación, donde presuntamente fue amenazado con un arma de fuego y obligado a firmar documentos para desvincular a Shiesty de su contrato.
Mientras tanto, en otra zona del estudio, el resto de los acusados habría mostrado armas y exigido objetos de valor a otras personas presentes.
Las acusaciones y el desarrollo de la investigación
La investigación señala que varios de los implicados viajaron desde Memphis a Dallas en los días previos al incidente. Las autoridades también apuntan al uso de vehículos y alojamientos compartidos como parte de la planificación.
Entre los acusados figuran Rodney Wright Jr., conocido como Big30, y Lontrell Williams Sr., padre de Pooh Shiesty. Ocho de los nueve sospechosos han sido detenidos en distintas ciudades, mientras que uno permanece en busca y captura.
Según los fiscales, el caso se apoya en registros de teléfonos móviles, grabaciones de cámaras de seguridad y datos de geolocalización. También se han incorporado publicaciones en redes sociales en las que algunos de los implicados mostraban objetos que, según la acusación, coinciden con los bienes sustraídos. El proceso judicial continúa abierto y los acusados aún no han presentado formalmente sus declaraciones ante el tribunal federal.