Zaramay está acostumbrado a moverse entre la música, la provocación y la polémica. Esta vez, sin embargo, el escenario no tuvo luces, DJ ni público cantando sus canciones. El artista urbano argentino, cuyo nombre real es Agustín Carlos Roberto García, decidió subir a un ring para protagonizar una pelea de boxeo a puño limpio que rápidamente comenzó a circular por redes sociales.

El combate se celebró el sábado en Pehuajó, provincia de Buenos Aires, y enfrentó al músico, de 32 años, contra un rival apodado “El Diamante”. Zaramay terminó llevándose la victoria por nocaut en el tercer asalto, convirtiendo su primera experiencia de este tipo en un nuevo capítulo de una trayectoria marcada por la construcción de un personaje artístico estrechamente relacionado con la cultura callejera.

Pero si el objetivo era llamar la atención, lo consiguió por partida doble. Poco después de conocerse el resultado, las imágenes del enfrentamiento comenzaron a difundirse y parte del público empezó a preguntarse por la escasa respuesta ofensiva del adversario del cantante.

La victoria podría haberse convertido simplemente en una nueva anécdota dentro de la carrera de Zaramay, pero las redes sociales transformaron el combate en objeto de discusión.

Uno de los cuestionamientos más destacados llegó desde el propio mundo de los deportes de contacto. El peleador de MMA Seba Jusco puso públicamente en duda el desarrollo del enfrentamiento y aseguró que, desde su punto de vista, el rival del cantante prácticamente no había ofrecido resistencia. También sugirió que el resultado podía no reflejar una competición auténtica.

Hasta el momento, las críticas difundidas constituyen opiniones y sospechas de quienes observaron el enfrentamiento, no una demostración de que la pelea hubiera sido pactada.

¿Qué es el boxeo a puño limpio en el que peleó Zaramay?

La disciplina elegida por Zaramay tampoco es casual. El llamado boxeo a puño limpio, conocido internacionalmente como bare knuckle, recupera una de las formas más antiguas de combate pugilístico.

A diferencia del boxeo convencional, los competidores no utilizan los tradicionales guantes acolchados y pueden llevar únicamente protecciones o vendajes limitados en las manos, según el reglamento de cada organización. Esta característica modifica la forma de golpear y aumenta el riesgo de lesiones tanto para quien recibe el impacto como para quien lo ejecuta.

Aunque puede parecer una modalidad surgida de las nuevas tendencias de internet, sus antecedentes son históricos. El combate a puño descubierto precede a la consolidación de las reglas modernas del boxeo establecidas durante el siglo XIX. En los últimos años, además, el bare knuckle ha experimentado un nuevo crecimiento internacional gracias a promociones especializadas y a la difusión de sus peleas mediante plataformas digitales.

El salto al ring no apareció completamente de la nada.

Zaramay, nacido en Villa Ballester, en el partido bonaerense de San Martín, lleva años construyendo una estética asociada a la calle, el desafío y la confrontación. Dentro de su propuesta musical se identifica con el llamado “malianteo”, una vertiente de la música urbana relacionada históricamente con Puerto Rico y caracterizada por relatos vinculados al barrio, el poder, los códigos callejeros y la delincuencia.

Su popularidad experimentó un enorme impulso en 2020 cuando participó junto al productor argentino Bizarrap en la BZRP Music Session #31. La colaboración superó los 140 millones de reproducciones en YouTube y alcanzó el primer puesto del Billboard Argentina Hot 100, convirtiéndose en uno de los momentos decisivos de su trayectoria.

En 2021 protagonizó uno de los momentos más controvertidos de su trayectoria después de ser detenido en Rosario en una causa por intimidación pública y tenencia de armas de fuego, tras la difusión de fotografías en las que aparecía rodeado de armas junto a personas vinculadas a la banda criminal Los Monos. Permaneció aproximadamente un mes detenido antes de recuperar la libertad bajo una serie de condiciones judiciales.

También ha mantenido enfrentamientos públicos dentro de la propia escena musical. Uno de los más conocidos fue su conflicto con L-Gante, que terminó trasladándose a canciones, declaraciones y acusaciones cruzadas entre ambos artistas.

El resultado deportivo fue claro: Zaramay terminó con el brazo levantado después de vencer por nocaut en el tercer asalto.

Lo que sigue sin tener un desenlace tan sencillo es la conversación que dejó después. Entre quienes celebran que el cantante se haya atrevido a probar una disciplina de contacto y quienes cuestionan la competitividad de su rival.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora