Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Las hermanas Mitford resolvían sus diferencias a su manera. Por ejemplo, Unity y Jessica compartían habitación, pero no precisamente ideas. Una admiraba a Hitler; la otra se había hecho comunista. Así que dividieron el dormitorio en dos territorios enemigos separados por una línea de tiza. A un lado quedaron la esvástica y los retratos de Hitler y Mussolini; al otro, la hoz y el martillo y una fotografía de Stalin. Es solo un ejemplo de la singularidad de estas aristócratas inglesas cuyas vidas son un retrato de la historia del siglo XX.
Las seis hermanas Mitford siguieron caminos muy distintos. Nancy se convirtió en una escritora de éxito; Diana abandonó a su marido, heredero de la fortuna Guinness, para unirse a Oswald Mosley, líder del fascismo británico; Unity consiguió entrar en el círculo íntimo de Hitler; Jessica abrazó el comunismo y viajó a España durante la Guerra Civil; Deborah terminó convertida en duquesa de Devonshire, mientras que Pamela, la más discreta de todas, prefirió retirarse al campo y dedicarse, entre otras cosas, a la cría de gallinas de razas tradicionales británicas.
La voz de la más observadora de las Mitford
Precisamente Pamela es la voz que Carmen Posadas (Uruguay, 1953) ha elegido para reconstruir la historia de esta extravagante familia en su nueva novela, 'Las Mitford' (Espasa). La escogió porque, a diferencia de sus hermanas, no dejó unas memorias propias y porque encontró en ella un punto de conexión. "Yo siempre he sido mucho más una observadora que participante. Mientras sus hermanas resplandecían, ella se quedaba en la retaguardia y, normalmente, la gente que lo hace así es muy observadora. Mi vocación responde a que soy muy observadora", explicó la escritora durante la presentación del libro en Madrid, acompañada por su editora, Miryam Galaz.

Fue precisamente Galaz quien definió a las protagonistas como las "Kardashian de su tiempo". La comparación no resulta tan descabellada. Durante el periodo de entreguerras, los tabloides modernos y las crónicas de sociedad experimentaron un enorme auge en Gran Bretaña. Los escándalos de los jóvenes aristócratas despertaban una curiosidad insaciable y las seis hermanas Mitford, con sus matrimonios, fugas, extravagancias y amistades peligrosas, se convirtieron en auténticos celebridades.
Episodios increíbles
En aquella familia había de todo, menos aburrimiento. A lo largo de sus vidas vivieron episodios que hoy en día habríamos tildado de fake, pero que fueron absolutamente reales, como cuando el Foreign Office británico envió un destructor militar a Bilbao en plena Guerra Civil española solo para rescatar a Jessica quien se había incorporado a las Brigadas Internacionales para luchas contra el fascismo, o cuando Unity protagonizó una “huelga del puré”. “Yo no podría haber inventado algo así, ella se sentaba delante de su padre y mirándole a los ojos ingería enormes cantidades de puré para pedirle que la enviara el colegio”.
La familia Mitford en 1928
El patriarca de los Mitford, David Freeman-Mitford, segundo barón de Redesdale y miembro de la Cámara de los Lores, había decidido educar a sus hijas en casa con la peregrina excusa de que en el colegio se les pondrían "las piernas muy gordas de tanto jugar al hockey". Detrás de aquella afirmación se escondía una realidad menos pintoresca: pese a pertenecer a una estirpe que se remontaba al tiempo de las Cruzadas, la familia atravesaba graves dificultades económicas y había tenido que abandonar su mansión de Londres para instalarse en el campo.
Firme defensor de las jerarquías sociales, el barón tampoco soportaba que sus hijas se relacionaran con personas que no fueran "como uno". Pero el aislamiento y el exceso de tiempo libre tuvieron una consecuencia imprevista. Las hermanas se refugiaron en los libros. La familia había perdido buena parte de su patrimonio, pero conservaba una magnífica biblioteca heredada del abuelo. Allí encontraron lecturas suficientes para alimentar unas inquietudes que pronto desbordarían las expectativas familiares. Porque lo que se esperaba de ellas era que hicieran un buen matrimonio, no que terminaran tomando partido en los grandes conflictos políticos europeos.
"Yo creo que lo interesante de las Mitford es que son un retrato de lo que fue el siglo XX", señaló Posadas. La escritora recordó que Nancy fue una autora de éxito y una mujer adelantada a su tiempo, aunque mucho menos afortunada en el amor, porque tenía novios catastróficos. La segunda, Diana, dejó al multimillonario heredero de las cervezas Guinness para unirse al líder de los fascistas británicos. Y entonces apareció Unity. "Dijo: 'Ah, sí, tú con el jefe de los fascistas británicos, pues yo con Hitler'. Se fue a Múnich y no paró hasta entrar en el círculo íntimo del Führer". Jessica eligió el camino contrario y abrazó el comunismo. "Es un poco lo que pasa en las familias: o eres igual que tu hermana o la antítesis".
Protagonistas que marcaron la historia
La novela es, en realidad, una combinación de seis biografías y una crónica de buena parte del siglo XX, por la que desfilan personajes como Winston Churchill, pariente de los Mitford; Adolf Hitler, que acogió a Unity en su círculo más cercano; o Charles de Gaulle, cuya mano derecha, Gaston Palewski, fue el gran amor de Nancy. También aparece Lord Mountbatten, último virrey de la India y mentor del rey Carlos III, con quien Posadas ha querido permitirse un pequeño guiño personal. "Incluyo entre las fotos que aparecen en la novela una en la que sale con mis padres. No he podido resistirme".
No es la única conexión que la escritora descubrió con las protagonistas. Educada en Inglaterra durante su adolescencia, al terminar el libro se dio cuenta de que el colegio donde había estudiado estaba a apenas veinte kilómetros del pueblo de las Mitford. Incluso habían frecuentado los mismos establecimientos de Oxford. "En esos grandes almacenes donde yo me compré mis primeras medias de cristal, de señorita, también compraban ellas. Por eso digo que ellas me han buscado a mí. Yo no las busqué a ellas".
Lazos de sangre
Pero quizá lo más sorprendente de esta familia no sean sus amistades peligrosas, sus matrimonios ni sus extravagancias, sino que seis mujeres situadas en posiciones ideológicas tan enfrentadas conservaran, pese a todo, un fuerte sentimiento de pertenencia familiar. La correspondencia entre ellas ha sido una de las principales fuentes de documentación de Posadas, que encontró en aquellas cartas una relación compleja, atravesada por las rivalidades, las tensiones políticas y los afectos.
"El libro empieza con una frase que es 'Blood is thicker than water', un dicho inglés muy habitual que quiere decir que la sangre es más espesa que el agua. Es decir, que los lazos de sangre son los más fuertes que tenemos. Puedes tener un novio, un amante, amigos, puedes tener lo que quieras, pero la sangre es la sangre".
Las Mitford parecían cumplir aquella máxima incluso cuando sus diferencias resultaban irreconciliables. Unity, amiga de Hitler, y Jessica, militante comunista, siguieron carteándose a pesar de encontrarse en extremos políticos opuestos. La línea de tiza que un día trazaron para dividir su dormitorio no consiguió borrar del todo los lazos que las unían.




Comentarios
Solo los socios pueden comentar.
Únete a la comunidad de El Plural para participar en la conversación.