Camilla Läckberg (Suecia, 1974) es capaz de idear los crímenes más inquietantes pero en la vida real es una persona que transmite serenidad. De ella se dice que es la autora que mejor mata, algo que exhibe con orgullo. “Me fascinan los crímenes y asesinatos desde que tenía 4 años. Ahora paso muchísimo tiempo leyendo y viendo en televisión series de true crime”, reconoce abiertamente. Lo hace más por gusto que por oficio, aunque también.

La autora ha vuelto a Madrid para presentar 'El llanto de los muertos' (Planeta), la duodécima entrega del universo Fjällbacka. Está protagonizada por la escritora Erica Falck y el policía Patrik Hedström, a quienes hemos visto evolucionar a lo largo de los años. Los conocimos en ‘La princesa de hielo’ (publicada en 2003 en Suecia y en 2007 en España), ahora han madurado y se han convertido en padres de cuatro hijos. La autora ha vivido un proceso paralelo y se siente muy identificada con su heroína de ficción con la que comparte profesión y muchas cosas más . "Nos hemos convertido en adultas un poco de la mano, hemos crecido juntas", nos explica.

Portada 'El llanto de los muertos' de Camilla Läckberg

La maternidad, de hecho, ha sido uno de los grandes asuntos que han atravesado la serie desde el principio. Läckberg reconoce que esa experiencia ha terminado inevitablemente filtrándose en sus novelas. Tras el nacimiento de sus dos primeros hijos sufrió depresión posparto, una experiencia que trasladó a Erica en la tercera entrega de la serie.

Estos días ha seguido con particular atención el juicio a Lindsay Clancy, la mujer estadounidense acusada de matar a sus tres hijos. La mujer padecía una depresión posparto y su historia ha dividido a la sociedad estadounidense. Läckberg considera que este caso ha servido para poner en el debate público este asunto: “Hay algo positivo en este trágico suceso y es el hecho de que todos estamos hablando justamente sobre la depresión posparto”. Y añade reivindicativa: “Yo creo que ha llegado el momento de tener este debate sobre por qué las mujeres no están recibiendo la ayuda que necesitan”.

¿Qué haría si descubriera que mi hijo es un asesino?

Su afición al true crime la ha llevado a fijarse especialmente en las madres de asesinos. En este sentido, se pregunta qué haría ella en esa situación: "¿Me presentaría con una pala para ayudar a esconder el cuerpo o llamaría a la policía?", plantea. No cree que nadie pueda responder con certeza hasta encontrarse ante una situación semejante.

Todo esto le proporciona caldo de cultivo para sus novelas, en las que las cuestiones sociales y las víctimas ocupan siempre un papel preferente. La autora pone siempre el foco en las personas asesinadas y la onda expansiva que deja su muerte en familiares, amigos y personas cercanas. "Un asesinato tiene un impacto sobre muchísimas personas".

La violencia que más le interesa tampoco suele proceder de grandes organizaciones criminales ni del terrorismo. Está mucho más cerca: en casa, en la pareja, entre amigos. "El lugar que se supone que es nuestro lugar seguro, nuestro hogar, es también el más peligroso", advierte. Las dinámicas familiares y sus disfunciones constituyen para ella un material literario mucho más reconocible que la violencia de las bandas.

Quizá ahí, reconoce, se encuentre parte del secreto de la novela negra: permite acercarse al miedo desde un lugar seguro. Läckberg compara el género con las historias de fantasmas que nuestros ancestros contaban alrededor del fuego. “Nos gusta sentir miedo cuando sabemos que estamos protegidos, acurrucados en el sofá bajo la manta, conscientes de que es una historia de pura ficción”, subraya. 

Fjällbacka, capital del crimen

La autora sueca ha convertido Fjällbacka, el idílico pueblo pesquero en el que nació, en capital del crimen. La realidad, sin embargo, es muy diferente. “Creo que nunca se ha producido allí ningún asesinato”, enfatiza. Tiene los problemas habituales de cualquier comunidad —alcoholismo, violencia de género, algún ladrón de bicicletas, adolescentes fuera de control—, pero no la interminable sucesión de cadáveres que ha imaginado su vecina más internacional. 

"¿Podrías poner un cadáver en mi jardín?" o "¿podrías matar a mi suegra?"

Lejos de molestarse por la reputación criminal adquirida gracias a los libros, sus habitantes participan encantados en el juego y no dudan en hacerle propuestas como: "¿Podrías poner un cadáver en mi jardín?" o "¿podrías matar a mi suegra?".

Enamorada de España

Tras su visita a España, la autora tiene previsto regresar allí para participar en el rodaje de una serie de televisión sobre los crímenes de Fjällbacka, en la que hará un cameo "al estilo Hitchcock". Tras las adaptaciones francesa e italiana, Läckberg sueña con que Erica y Patrik terminen hablando español en la pantalla. Sería, dice, una forma de celebrar sus veinte años de relación con los lectores de este país a los que describe como “maravillosamente locos”.

“España es el único lugar del mundo donde me siento como una estrella del rock", asegura, tras recordar el recibimiento que tuvo hace 20 años en la Feria del Libro de Madrid, donde sus lectores hicieron colas de más de cinco horas para conseguir una firma, entre ellos un hombre que se había tatuado en el cuello el nombre de la autora. “Al principio me dio un poco de miedo, pero cuando lo conocí descubrí a una persona muy agradable”, recuerda.

Camilla Läckberg en 2007 durante la promoción de su primera novela, 'La princesa de hielo' © José OlivaEuropa Press
Camilla Läckberg en 2007 durante la promoción de su primera novela, 'La princesa de hielo' ©José Oliva / Europa Press

España la atrapó y ha acabado comprándose una casa en la costa alicantina donde pasa los veranos. Hace muy pocos días terminó allí la que será su siguiente novela de la serie, de la que no suelta ni prenda. Ahora toca disfrutar con ‘El llanto de los muertos’, un relato en el que el pasado y los secretos golpean con fuerza. Eso sí, es de consumo rápido ya que una vez empiezas y te metes en la historia, no podrás parar. 

'El llanto de los muertos' y el lamento de las plañideras

El relato empieza con el hallazgo fortuito de un cadáver y todo apunta a que pertenece a Sofie, una adolescente desaparecida sin dejar rastro 30 años atrás. Solo una persona puede arrojar luz sobre el caso: una anciana capaz de conectar con los muertos y ayudarles en su tránsito al más allá. La novela recupera así la figura de las plañideras profesionales. El germen de la historia, relata la autora, fue un reportaje que leyó sobre esta tradición ancestral que se ha ido transmitiendo de generación en generación, presente en muchas culturas. 

Cuando murió mi padre iba con mi madre por Fjällbacka y la gente evitaba cruzarse con nosotras simplemente porque no sabían qué decir

“Me parece una tradición preciosa porque en la sociedad moderna no somos capaces de lidiar con el duelo, tratamos de evitarlo e incluso nos negamos a hablar de él”, asegura. Ella misma lo vivió en primera persona cuando perdió a su padre con apenas 19 años. “Iba con mi madre por Fjällbacka y la gente evitaba cruzarse con nosotras simplemente porque no sabían qué decir”, lamenta.

¿Cómo es ponerse en la piel de un asesino?

Aunque siempre pone el foco en las víctimas, eso no le impide intentar comprender a quien mata. Hay personajes cuyos motivos puede llegar a entender y otros —“un narcisista, un psicópata”— ante los que esa empatía desaparece. En ‘El llanto de los muertos’, por ejemplo, aparece una anciana que ha matado al marido que la sometía a todo tipo de violencias. “En ese caso puedo entender perfectamente el motivo de esa persona y puedo llegar a empatizar con ese personaje”.

Incluso está convencida de que la frontera entre quienes matan y quienes jamás lo harían quizá sea menos nítida de lo que nos gustaría pensar. A la pregunta de si cualquiera podría matar dadas las circunstancias adecuadas, responde sin demasiadas dudas: “Yo creo que sí”. En su caso sabe dónde estaría el límite: “Hay quien mata por dinero, venganza o poder. En mi caso, podría llegar a asesinar si alguien amenaza la vida de mis hijos o mi propia vida personal”. Sin embargo, bromea, no cree que se dé el caso porque su marido, quien la ha acompañado en el viaje, “tiene formación militar y es el encargado de ponernos a salvo”.

Camilla Läckberg, preocupada por el ascenso de la ultraderecha

La conversación abandona por un momento la ficción cuando aparece la política. Läckberg no oculta su inquietud ante el crecimiento de la ultraderecha en Suecia, Europa y otros lugares del mundo. Tras una broma inicial ante un tema tan complejo como este  —“Bueno, sujétame el cubata”, dijo inicialmente, provocando una gran carcajada— habló alto y claro: “Me parece una situación absolutamente dramática, espantosa”. Le preocupa especialmente no solo el crecimiento de un gran partido de extrema derecha en Suecia, sino que el resto de formaciones se estén aproximando a algunos de sus postulados. “Nunca pensé que llegaríamos a este punto, deberímos haber aprendido de nuestro pasado”, lamenta para, a continuación, apuntar contra el presidente de EEUU: “Trump es un capullo integral”.

Una escritora multitarea

Pese a la publicación de esta novela y tener ya lista la siguiente, el universo Läckberg sigue girando: está involucrada en la serie de televisión antes mencionada, va a publicar un libro de recetas tras su participación en el MasterChef Celebrity sueco, sigue haciendo guiones y acaba de lanzar una serie en formato audiolibro sobre el departamento de asuntos internos de la Policía. 

Portada 'La princesa de Hielo', de Camilla Läckberg

La publicación de ‘El llanto de los muertos’ en España coincidirá con el lanzamiento progresivo de la serie completa en formato bolsillo. Desde que se publicó en Suecia el año pasado sigue en la lista de los más vendidos y es el audiolibro más escuchado. Läckberg es la autora de novela negra más leída en Europa. Ha vendido más de 40 millones de ejemplares de sus libros en 60 países.

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora