Carme Chacón, mientras, sigue ‘agrupando firmas’ en torno a la idea que quiere convertir en el motor de su ‘alternativa’: renovar no sólo la imagen, sino también las ideas y las formas en el PSOE. Lo que se concretó en el manifiesto “Mucho PSOE por hacer”. Este fin de semana han sido Miguel Angel Moratinos y Leire Pajín los que han firmado. Chacon, para cuando le llegue la hora de confirmar su presencia quiere presentarse lo más “arropada” posible, como cabeza de una forma de entender el socialismo de un grupo .

Choque de trenes
Lo que está claro es que, como ha dicho un socialista que pone sus preferencias en la exministra de Defensa, “al final va a haber sólo dos, va a ser un choque de trenes”. Y esos “dos”, los maquinistas de esos “trenes”, resulta más evidente a cada momento que pasa, no pueden ser sino los mismos personajes que ya estuvieron a punto de vivir su primer choque el pasado verano en el proceso de primarias: los exministros de Interior y Defensa, Alfredo Pérez Rubalcaba, y Carmen Chacón.

¿Quiénes son esos a los que aún anda consultando Alfredo Pérez Rubalcaba? En su entorno se ha dicho a ELPLURAL.COM que desde el primer momento, pocos días después de la debacle socialista del 20N, comenzaron a llegar al candidato “presiones para que no se rindiera”, llamadas en las que se le pedía que, al menos, “liderara al partido en el primer momento duro que van a significar los dos o tres próximos años”, incluso si al final no quisiera ser el candidato para el 2015.

Los apoyos de Rubalcaba
Igualmente, a este periódico se le ha confirmado que Rubalcaba ha mantenido en estos días varias conversaciones con líderes históricos del partido, incluido Felipe González –que, como Zapatero, al menos públicamente se mantendrá neutral-, así como con alguno de los que fueron sus compañeros en los gobiernos de Zapatero. Independientemente de que, resulta evidente, cuenta con el apoyo de la mayor parte de quienes ocupaban los máximos cargos en la dirección de Ferraz.

También están en el entorno de Rubalcaba alguno de los barones. De manera muy manifiesta el lehendakari, Patxi López, que el pasado mes de mayo amenazando con provocar la convocatoria de un Congreso Extraordinario comenzó a poner punto final a la posibilidad de que se celebraran las primarias. Aún así, Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha estado moviendo con enorme cautela estas semanas, incluida la pasada, la semana de los manifiestos; confrontación de la que “su entorno” ha insistido en desvincularle por completo.

Los apoyos de Chacón
También en alguno de los seguidores de Carme Chacón crece la expectación, si no directamente los nervios, ante la prudencia y cautela con la que se está moviendo la exministra de Defensa. Muy evidente es el caso del socialismo de Madrid, donde todo indica que Chacón encontrará muchos apoyos. Tomás Gómez y sus más cercanos no ocultan que preferirían que la exministra diera el paso adelante lo antes posible y dejara claro que esta vez sí habrá confrontación por el liderazgo socialista.

Otro sitio donde encontrará Chacón un apoyo casi unánime es en ‘su casa’, en las filas del PSC. Quien conoce bien el partido catalán resume a ELPLURAL.COM que “Carme contará al menos con el 90% de los cerca de 110 delegados” que representarán a los socialistas catalanes en el Congreso de Sevilla. Según hemos sabido son casi diarios los contactos de Chacón con Pere Navarro, que fue elegido hace sólo unos días primer secretario del PSC con más del 80% de los votos. Una elección muy importante para ella, porque ha asegurado el compromiso de los socialistas catalanes con el proyecto PSOE. En este sentido, se ha subrayado a este periódico un hecho significativo como prueba del arrinconamiento de la corriente más nacionalista del PSC y menos ‘chaconista’: “por primera vez en mucho tiempo –nos dicen- en la clausura del Congreso, además de Els Segadors se cantó la Internacional… pero en castellano”.

Temor a las heridas y la división… oportunidad para “terceras vías”
Como apuntábamos, entre los militantes del PSOE y, desde luego, en buena parte de los dirigentes territoriales del partido se empiezan a ver muestras de impaciencia. Tanto por la aparente ‘indecisión’ de los candidatos, como por la creciente tensión entre las dos corrientes y que quedó de manifiestos con ‘la lucha de documentos’ de la pasada semana.

Hoy ponía voz a ese sentimiento en sendas entrevistas tanto en El Pais, como en El Mundo, Emiliano García-Page, el alcalde de Toledo, hombre muy próximo a Bono, y que venía a decir en el periódico de Prisa que está bien el programa, pero que “quienes tienen miedo a hablar de personas es difícil que se conviertan en líderes”. García-Page es, por cierto, uno de esos nombres que se apuntan como posibles “mirlos blancos” que sirvieran para ‘cicatrizar’ las posibles heridas o divisiones en el Congreso. Unas ‘terceras vías’ cuya fuerza consiste en estar ahí, pero que no se les vea demasiado.