"Los gritos se escuchaban en toda la planta primera de Génova 13". Es la planta del PP regional, la que ocupa la dirección de Madrid. Pero en concreto esos gritos salían del despacho de Esperanza Aguirre, donde había entrado furioso minutos antes Ignacio González. Sucedió el pasado lunes por la tarde.



"Nacho se sentía abandonado por Esperanza"
"La queja de Nacho -nos dice una fuente del propio PP madrileño- era por el abandono en el que sentía que le había  dejado Esperanza...". Esa misma mañana El Mundo había publicado la reunión de González con los comisarios en la que les habría pedido ayuda para ocultar el caso de su ático.

Una información que se habría producido hacía más de tres años y que se filtraba ahora, evidentemente, para hundir sus posibilidades como candidato a la presidencia de la comunidad de Madrid. "Nacho, a gritos -nos dicen- acusaba a Esperanza de no defenderle y mantenerse en silencio para no perjudicar sus propias  posibilidades para la alcaldía y de consentir la campaña que mantiene contra él El Mundo, precisamente el periódico en el que ella escribe desde el pasado mes de enero".

Silencio espeso de Esperanza
Lo cierto es que Aguirre mantiene un silencio espeso sobre este asunto. Algo muy diferente a lo que hizo en el pasado, cuando, por ejemplo en enero de 2014, no tuvo problemas en declarar que "González es honrado y ha dado las explicaciones más exhaustivas sobre el origen de su patrimonio y la compra del ático...".