Como los lectores recordarán hace ya varios años que mantenemos actualizada la biografía no oficial pero documentada del Presidente de la Sala II del Tribunal Supremo. La última versión se puede consultar en este enlace.

Y es que Manuel Marchena Gómez, desde hace ya un tiempo, forma parte de la actualidad más actual. Es noticia un día si y otro también. Sin inmutarse lo mismo firma sentencias de alto standing que imparte conferencias o asiste a actos de papel cuché para recibir un premio a la medida de su personaje.  Incluso, por tener, ya tiene su propia biografía redactada por la presidenta de su club de fans la periodista Carmen Remírez de Ganuza.

Y no es casual ni fortuito que todo lo anterior así sea. Repasar su trayectoria profesional, rodeada siempre de buenos padrinos, en su mayoría genoveses, es la mejor prueba para contrastar, analizar y entender porqué en la España de hoy es posible que existan jueces como Marchena que, sin complejos, interfieren en otros poderes del Estado y de la sociedad con la naturalidad y el desparpajo que le da saber que están fuera del control democrático de las instituciones y de las personas que las representan.

Solo así se puede entender, por ejemplo, el último episodio que deliberadamente ha protagonizado, tanto en el fondo como en la forma, a la hora de imponer su posición en el caso del diputado canario Alberto Rodríguez sobre el que también se puede consultar en este vínculo.  Sus escritos a la Presidenta del Congreso son un vivo ejemplo de cual es su verdadero talante y los niveles de soberbia que ha hecho gala ante el poder legislativo.

Por otro lado, no es ningún secreto conocer ni quiénes son sus contertulios habituales ni las compatibilidades que ejerce con el visto bueno de la Comisión Permanente del CGPJ. Sobre los primeros, como ya hemos reiterado en nuestra biografía no oficial, su origen canario le hace merecedor de formar parte de un poderoso clan que combinan amistad e influencia. De todos sus miembros, vamos a destacar a dos.

El primero es Nicolás González Cuellar, abogado multidisciplinar, empresario del Derecho y candidato sine die a magistrado del Tribunal Constitucional. Es tan conservador como su amigo Marchena, pero sin toga. Entre sus clientes más distinguidos brillan con luz propia, el ex ministro de industria de Rajoy, el canario José Manuel Soria, vinculado a casos de corrupción o el ex juez Alba que maquinó contra magistradas no amigas y que acabó pasando de presidir juicios a sentarse en el banquillo y además ser condenado.

Además, cuentan los cronistas de la Villa y Corte que su amigo Marchena está ciertamente indignado que su colega no sea uno de los dos candidatos del PP que la próxima semana comparecerán en la Comisión Consultiva de Nombramientos del Congreso para formar parte del Tribunal Constitucional. Se da la feliz circunstancia que el candidato que si comparecerá es Enrique Arnaldo Alcubilla, un viejo conocido de nuestro protagonista que apoyado vivamente por el recusado ex juez Enrique López López ha logrado afianzar aún más sus posiciones dentro de los clanes genoveses.

El segundo es el veterano ex fiscal general del Estado Eligio Hernández Gutiérrez que al igual que González Cuellar tiene entre sus clientes al ex ministro Soria. Su amistad con Marchena se remonta a los inicios de los anos 90 cuando el entonces Fiscal General decidió traérselo para la capital para nombrarle fiscal de la Secretaria Técnica de la FGE. Es a partir de este traslado cuando realmente se puede decir que comienza la carrera triunfal del hoy Presidente de la Sala II del Tribunal Supremo. Marchena tenía 33 años, estaba casado con Sofía su compañera de Facultad y funcionaria la cual, apenas dos años después, también obtuvo destino en Madrid y eran padres de una niña de 2 años que con el tiempo acabó como él ejerciendo de Fiscal, aunque su nombramiento no esté exento de polémica.

Pero además de pertenecer a este clan, Marchena también se desenvuelve como pez en el agua participando en numerosos foros, encuentros, seminarios, tribunales tesis doctorales etc. Algunos de estos podrían ser considerados lobbies en perfecto estado de revista que bajo el pretexto de reunir a los denominados agentes jurídicos acaban afianzando futuros negocios y nuevas rondas de participaciones, normalmente bien retribuidas, en los mismos foros y asistentes. En estos momentos según el portal del CGPJ tiene o ha tenido la compatibilidad para ejercer la docencia en CUNEF o pertenecer al patronato de la Fundación Wolters Kluwer.

A esta agenda oficial, ya de por si cargada, hay que añadir una oficiosa que también le ocupa más tiempo de lo que el común de los mortales se puede imaginar. Su móvil, dicen por ahí, que echa humo desde horas muy tempranas. En realidad, podría ser un gran agente de cambio y bolsa, con tintes de tertuliano de la COPE. De hecho, en más de una ocasión ejerce con toda naturalidad como si fuera su propio jefe de prensa hablando con la autoridad que sabe que le da ser Presidente de la Sala II del Tribunal Supremo. En la España de hoy, de ruido y autos judiciales sin ton ni son, es mucho más de los que representan a la soberanía popular. Eso si, nunca se presentarán a unas elecciones. Total, porqué lo van hacer si saben que su sombra virtual se pasea libremente por los pasillos del Congreso de los Diputados sin escaño de por medio.

Dicho esto os avanzamos que nuestra próxima entrega estará dedicada a la pareja formada por Concha Espejel y Enrique Arnaldo, candidatos al Tribunal Constitucional. Al quite.