A la actual presidenta de la Comunidad de Madrid le cuesta trabajo asumir que es por su condición de cargo público por lo que cobra una nómina anual de más de 100 mil € que, entre otras obligaciones, supone ser la máxima responsable de gestionar los miles de millones de € que figuran en los Presupuestos de la CAM

A lo largo de los últimos tiempos son numerosas las ocasiones que ha dado a entender que el derecho a la información cuando le afecta a ella y a sus circunstancias personales le provoca incomodidad. Sobre todo, si los medios de comunicación o los grupos políticos de la Oposición en la Asamblea de Madrid, como es el caso, informan o solicitan claridad cuando su nombre y sus cargos públicos se han visto rodeados de polémicas por el potencial conflicto de intereses que, a lo largo del tiempo, han relacionado sus responsabilidades publicas con sus amistades.

Valgan a titulo de ejemplo, el oscuro incidente sin resolver sobre su estancia en unos apartamentos de alto standing durante la primera ola del coronavirus. o el episodio reciente que afecta a su único hermano Tomás Díaz Ayuso, al que más adelante nos referiremos. 

En cualquier caso, hasta ahora la presidenta siempre que surge la polémica se rasga sus cambiantes vestiduras acusando a los que informan o solicitan información que son unos difamadores que solo buscan ensuciar el campo de juego. Niega la mayor y a otra cosa.

Y es que, en estos espinosos asuntos, ella mejor que nadie sabe que llueve sobre mojado. Para los más olvidadizos os sugerimos que se den una vuelta por el especial que sobre Aval Madrid, permanentemente actualizado, que se puede encontrar en este enlace

En la actualidad continúa trabajando la Comisión de Investigación que a tales efectos se constituyó en la Asamblea de Madrid y que gracias al apoyo de sus socios de investidura (Vox) y de Gobierno (Ciudadanos) han impedido, por el momento, que sea la propia Ayuso la que aclare cual fue su verdadero papel en esta fea y cutre historia.

Y como era previsible tampoco se ha podido aclarar aún el supuesto alzamiento de bienes que supuso la donación por parte de sus padres (Leonardo e Isabel) de varios inmuebles y sociedades a sus hijos, el mayor Tomás y la pequeña Isabel. Los hechos, aunque están suficientemente acreditados, han sido negados por la propia presidenta y también como en es habitual, siguiendo las indicaciones de sus consiglieri, han optado por cambiar de tercio y a otra cosa. 

En esta misma línea de negar todo hay que enmarcar sus vinculaciones obvias con la trama Púnica que en más de una ocasión hemos ido relatando a nuestros lectores y que le guste o no, tendrá que aclarar más pronto que tarde. 

Con estos antecedentes, y como no hay dos sin tres, en fechas recientes se han publicado varias informaciones de la mano de eldiario.es que nos ilustran como su hermano mayor y único aparezca vinculado a contratos adjudicados por la Comunidad de Madrid a una sociedad con la que mantiene relaciones comerciales. 

Para los que seguimos el día a día al mini clan de los Ayuso el nombre de Tomás nos es familiar desde hace algún tiempo. Aunque poco se sabe de él, más allá de que está divorciado y nuevamente casado y que tiene 46 años recién cumplidos, su faceta como emprendedor no nos ha pasado desapercibida y se remonta años atrás. A los efectos de esta crónica, según el Borme, en el 2012, dos años antes que falleciera su padre, aparece inscrito como administrador único de la sociedad familiar Sismédica SL que hasta esa fecha figuraban sus padres. También ha figurado como administrador solidario de Gala Médica, SL.

El hecho cierto es que tanto Artesolar, la sociedad con la que mantiene relaciones como Infortecnica Medical Hamilton Sl, otra de las sociedades participadas por sus progenitores, también aparecen como adjudicataria de contratos de la Comunidad de Madriddurante los sucesivos gobiernos genoveses.

Pero como algunos podrán deducir el papel de Isabel Díaz Ayuso respecto a los negocios familiares no ha sido de una mera espectadora indignada. Ella misma se ha visto obligada a admitir en una entrevista en Tele 5, realizada el 26 de agosto de 2019 que se interesó por el aval que sus padres y otros socios habían solicitado a Aval Madrid:  "yo pregunté en ese momento simplemente con qué persona se podría hablar para que, si se daban las garantías, esa empresa solicitara un crédito y pudiera ser avalada”. En ese momento, Ayuso trabajaba en Madrid Network, empresa participada por la CM a la que había llegado desde el Gabinete de Esperanza Aguirre, donde trabajaba como asesora.

Como tampoco puede negar que la donación del piso de Chamberí que recibió de sus padres no se puede aislar de los líos financieros y de impago de créditos que, por otro lado, están absolutamente documentados.

Acabamos ya avanzando que la segunda parte tratará de otros vínculos familiares que ciertamente no se caracterizan por la transparencia. Al quite.