Dos años tendrá que esperar una enferma del corazón de la localidad ciudadrealeña de Tomelloso para que la Sanidad de Castilla-La Mancha, comunidad presidida por la secretaria general del PP, María Dolores Cospedal, le realice un ecocardio para detectar posibles anomalías coronarias, según la cita enviada a la paciente y a la que ha tenido acceso ELPLURAL.COM. La mujer, en declaraciones a este periódico, ha mostrado su indignación y anuncia, además de la preceptiva reclamación, acciones legales para “defender mis derechos”, añade, “lo que está claro es que no me voy a quedar cruzada de brazos”. Y tanto, cualquiera en su situación iría al juzgado de guardia para dar cuenta de la citación: 12 de enero de 2017. Y no es broma. Y como prueba de lo dicho aquí está el documento.

Y un año para un holter
Pero aquí no queda el esperpento auspiciado por el polémico consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz. Todavía hay más. La paciente, “con antecedentes familiares y con arritmias que me tienen muy preocupada”, dice, necesita también durante 24 horas estar conectada a un holter, un dispositivo de grabación que lee la frecuencia y el ritmo cardiaco. Tiene una banda de sujeción que se lleva sobre el hombro o alrededor de la cintura. Funciona con pilas y dispone de una casete de tamaño normal, muy similar a las que se utilizan en los reproductores de cintas de audio. Pues bien, algo tan básico y necesario para prevenir males mayores, ha sido diagnosticado a la misma paciente, pero no podrá disponer del aparato hasta enero de 2016, un año más tarde que lo aconsejado por los especialistas.

Contratos por días o por meses
Y es que el hospital de Tomelloso, otrora centro de referencia regional y orgullo de la comarca por su excelente funcionamiento, está siendo desmantelado por el Gobierno de Cospedal, toda vez que vio frustradas sus intenciones de privatizarlo en 2011 al no encontrar comprador que quisiera hacerse cargo de sus instalaciones. En este sentido, fuentes del centro reconocían a esta redacción que el hospital ha estado “cuatro meses sin cardiólogo, ya que los profesionales no aguatan y sE marchan despavoridos”. Y a los que no les queda más remedio que “aguantar sufren una inusitada precariedad laboral y firman contratos por días o por meses, como la actual titular del departamento, cuyo contrato vence el 31 de enero”, agregan, “ahora falta saber si se lo renuevan o, por el contrario, esta profesional decide seguir los pasos de sus antecesores y abandonar el hospital”.

El silencio del alcalde del PP
“Quien sí se cruza de brazos y mira para otro lado mientras que sus administrados sufren las consecuencias de los salvajes recortes y del desmantelamiento del hospital, no es otro que el alcalde de Tomelloso”, el “popular” Carlos Cotillas, mano derecha de Cospedal en Ciudad Real. “No en vano preside el PP en la provincia y es, además, senador del mismo partido”, concretan las mismas fuentes, que lamentan la indiferencia del regidor tomellosero y su inanición a la hora de dar respuesta a las muchas deficiencias del hospital, “donde se les pide a los enfermos que no ensucien las sábanas porque ni hay para reponer ni personal que las reponga”, concretan.

La insólita posición del Defensor del Paciente
Mientras tanto, mientras que los pacientes en Castilla-La Mancha sufren en sus cuerpos el desmantelamiento de la sanidad, con plantas cerradas y cientos de camas clausuradas; con interminables listas de espera y saturación de las urgencias hospitalarias (con muertos incluidos al no ser atendidos por falta de personal), los responsables del Defensor del Paciente se limitan a intimidar al líder del PSOE de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, por su intención si llega a la Presidencia castellano-manchega el próximo mes de mayo de montar una oficina independiente que defienda los intereses de los pacientes, amenazándole con ir a los tribunales pues entienden que dicho organismo ya existe, aunque en Castilla-La Mancha es como si no hubiera, pues esta oficina ha demostrado a lo largo de los últimos tres años estar más cerca de la Administración que de los intereses de los usuarios.