Este auto se ha notificado 43 días después de que el tribunal adelantara su decisión de revocar el procesamiento del exdirector general de la Policía, Víctor García Hidalgo; el jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamiés; y el inspector de Brigada de Información de Álava José María Ballesteros, por los delitos de colaboración terrorista y/o encubrimiento y revelación de secretos.

"Defectuosa metodología"
Los catorce magistrados del pleno de la sala de lo penal del tribunal se han reunido este mediodía para ultimar los detalles del auto definitivo, en el que enumeran diversos errores en la instrucción llevada a cabo por Ruz, que, a su juicio, "ponen en evidencia la defectuosa metodología de investigación seguida sin haber agotado todas las posibilidades".

"Afectado" por su "proximidad"
Tras advertir que ha excluido de "forma no suficientemente justificada vías o hipótesis posibles", la Sala de lo Penal reprocha al juez que sólo haya recogido el material indiciario aportado por el jefe del equipo investigador, Carlos Germán, a pesar de que éste estaba "objetivamente afectado por la circunstancia muy relevante de su proximidad a los hechos".

"Efectos contaminantes"
"Los resultados de sus investigaciones han sido continuamente cuestionados, tachados de parciales o interesados por las defensas de los recurrentes, sin que se les haya dado por parte del juzgado una respuesta suficientemente razonada al respecto", indica el auto, que reprocha al magistrado Ruz que no adoptase las "cautelas necesarias" para evitar que el trabajo del investigador tuviera "efectos contaminantes".

Una sola llamada
La Sala también critica que el supuesto delito se sustenta sólo en una llamada del dueño del bar Faisán, Joseba Losúa, a su yerno, Carmelo Luquin, donde se decía que la filtración había sido hecho por "maderos" y con el fin de "no fastidiar todo el proceso". De ahí, las acusaciones sacaron la interpretación de que hablaban sobre las negociaciones de paz entre ETA y Gobierno.

"La única referencia"
Pero los jueces de la Audiencia creen que la conversación es "la única referencia directa y espontánea" y es difícil "interpretar y extraer conclusiones" de ella. La Sala cree que hay que analizarla con "cautela" por ser una charla "natural, no forzada y entre parientes de confianza".

Incongruencias de la investigación
La Audiencia Nacional destaca otras muchas incongruencias, como que el inspector Ballesteros iba vestido de sport cuando entró al bar, mientras que el autor del chivatazo, según Elosúa, llevaba traje de chaqueta. O que el sujeto que le dio el móvil entró por la parte trasera del bar y Ballesteros lo hizo por la delantera.