El resultado de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos no han dejado lugar a dudas: la debacle republicana se ha terminado por confirmar ante el ascenso arrollador de los demócratas, que han ganado un importante peso en la Cámara de Representantes y el Senado. El vicepresidente JD Vance ha achacado los resultados a los efectos de la guerra de Irán que su Gobierno empezó; una teoría que Donald Trump ha respaldado e incluso ha defendido.
El principal mandatario de la Casa Blanca ha manifestado este miércoles, tras los resultados electorales y esta comparativa, que volvería a ordenar la ofensiva sobre Teherán en caso de que pudiera: “Lo de Irán teníamos que hacerlo y seguimos haciéndolo. Ahora mismo tenemos un flujo tremendo de petróleo saliendo de Ormuz. Al principio, no había nada. Y probablemente esa sea la razón principal, el precio, no la guerra, el precio”, ha enfatizado.
Bajo este análisis, el presidente estadounidense ha llegado a defender que “si tuviera que volver a hacerlo, lo haría porque, a largo plazo, es la única solución”, volviendo así al argumento de que Irán no puede tener un arma nuclear.
En estos términos, ha admitido que el conflicto “provocó una ligera subida del precio de la gasolina a corto plazo”, reiterando que debía actuar como actuó porque, de no haberlo hecho, en alusión a atacar a Irán, “puede que todo lo que ves aquí deje de existir”: “Lo hice basándome en eso. No hay otra opción. Quizá esto podría ser realmente lo único que se haga”, ha reiterado.
Una postura que también ha apoyado Donald Trump Jr, el hijo del principal mandatario de Washington: “Cada palabra de esto es cien, cien, cien”, ha precisado a través de sus redes sociales.
Y es que las palabras de JD Vance han resonado durante toda la jornada postelectoral: “La razón por la que hemos perdido es la guerra. El propio presidente lo dijo anoche. Si quieres argumentar que (...) perder el Senado durante los próximos seis años ha merecido la pena, adelante. Argumenta que ha sido un precio que valía la pena pagar. Pero todo el mundo sabe por qué hemos perdido. Y cualquier conversación sincera sobre el camino a seguir a partir de ahora debe partir de ahí”, ha razonado.
Trump achaca la debacle a no haber aparecido en las papeletas
En otro orden de ideas, sobre la derrota de los republicanos en las urnas, Trump también lo ha justificado porque él mismo no ha aparecido como el candidato a votar: “No estaba en las papeletas porque si hubiera estado, habríamos arrasado”, ha señalado.
Tras la noche electoral, los demócratas se alzaron con uno de sus mejores resultados, dando así un giro de poder en las dos Cámaras del país en su favor y una nueva configuración del poder legislativo tras dos años de mandato de Trump.
En lo que concierne a la Cámara de Representantes, los demócratas han sacado 231 escaños, mientras que los republicanos 139. En el Senado, 54 demócratas y 44 republicanos. En ambos casos, superando la mayoría absoluta.
Los resultados incluyen también cambios significativos en varios estados. En Texas, los demócratas han logrado su primera victoria en casi cuatro décadas, con una participación decisiva del electorado latino y la elección de la primera mujer gobernadora del estado. En California, Xavier Becerra se ha convertido en el primer gobernador latino, mientras que en Florida los republicanos han visto reducido su margen de ventaja. En Carolina del Sur, la candidata Darline Graham, hermana del senador republicano Lindsey Graham, ha sido derrotada. El Partido Republicano también ha perdido posiciones en Carolina del Norte, Kansas, Iowa y Ohio.
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