El presidente de Estados Unidos lanza el comentario entre risas durante una cumbre con mandatarios de derechas en Miami y reivindica que prefiere “un buen intérprete” antes que estudiar español. Un comentario que tendrán que digerir de manera especial en las sedes nacionales del Partido Popular y de Vox, fieles defensores de Donald Trump en su cruzada interior contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El magnate dejó una de las frases más comentadas de la cumbre celebrada este sábado en Miami con varios líderes latinoamericanos de derechas. Durante su intervención, el mandatario republicano aseguró que no tiene intención de aprender español, una afirmación que pronunció de forma directa ante los dirigentes presentes.
“No voy a aprender su maldito idioma”, afirmó Trump durante su discurso, en el que también explicó que no tiene previsto dedicar tiempo a estudiar la lengua pese a la presencia de numerosos países hispanohablantes en el encuentro.
La declaración se produjo en un momento de tono distendido de su intervención. El presidente estadounidense añadió que, aunque no tiene problemas con los idiomas, no está dispuesto a invertir el tiempo necesario para aprenderlos. “No tengo tiempo. No tengo problema con los idiomas, pero no voy a dedicar tanto tiempo a aprender el suyo”, afirmó el mandatario entre risas de algunos asistentes.
El comentario surgió cuando Trump hablaba de su secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano. El presidente señaló que Rubio cuenta con una “ventaja lingüística” frente a él, ya que habla español con fluidez. En ese contexto, Trump aseguró que prefiere apoyarse en intérpretes profesionales para mantener conversaciones con líderes internacionales. Según explicó, contar con un buen traductor es fundamental durante las negociaciones con otros países.
Durante su intervención también relató una anécdota sobre una conversación mantenida con un dirigente extranjero cuya identidad no reveló. Según explicó, en aquella ocasión detectó que la intérprete había cometido un error en la traducción, pese a que él mismo no entendía el idioma que estaba siendo hablado.
Trump señaló que esa experiencia le hizo ser especialmente consciente de la importancia de los intérpretes en las reuniones diplomáticas. En ese mismo sentido, afirmó que incluso las negociaciones más complejas pueden verse afectadas si la traducción no es precisa. El presidente mencionó como ejemplo las conversaciones con el mandatario chino, Xi Jinping, o con el presidente ruso, Vladímir Putin.
Según explicó, mantener un buen diálogo con líderes internacionales puede perder eficacia si la interpretación lingüística no es correcta.
Cumbre ultra
La cumbre en la que Trump realizó estas declaraciones reunió en Miami a varios dirigentes latinoamericanos vinculados a gobiernos conservadores o de derechas. El encuentro tuvo lugar en un club de golf en Florida y contó con la presencia de diferentes presidentes y líderes políticos de la región.
Entre los asistentes se encontraban el presidente de Argentina, Javier Milei, y el mandatario de El Salvador, Nayib Bukele. También participaron otros dirigentes latinoamericanos como Rodrigo Chaves, presidente de Costa Rica; Luis Abinader, presidente de República Dominicana; Daniel Noboa, presidente de Ecuador; e Irfaan Ali, presidente de Guyana.
Asimismo, estuvieron presentes representantes de Panamá, Paraguay, Honduras y Trinidad y Tobago, entre otros países.
Durante la jornada también intervino el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien hizo una afirmación similar al referirse a las lenguas extranjeras. Hegseth señaló que él “solo habla americano”, en una declaración que también circuló ampliamente en redes sociales tras la cumbre.
Al encuentro no fueron invitados los presidentes de países gobernados por fuerzas progresistas de la región, como México, Brasil o Colombia.
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