Apenas dista un mes para las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, y el escenario se plantea cada vez más complicado para el Partido Republicano. A falta de treinta y seis días para que los estadounidenses acudan a las urnas, varios sondeos nacionales sitúan a los candidatos demócratas por delante en la llamada papeleta genérica para la Cámara de Representantes, mientras la valoración de Donald Trump ha descendido hasta sus niveles más bajos de sus dos mandatos.

La encuesta publicada esta semana por CNN concede a los demócratas una ventaja de ocho puntos: el 49% de los consultados afirma que votaría por un candidato demócrata para la Cámara frente al 41% que optaría por uno republicano. Entre los votantes independientes, la diferencia aumenta hasta los 11 puntos, con un 45% favorable a los demócratas y un 34% a los republicanos. Reuters, por su parte, ofrece una fotografía similar en su último sondeo, realizado entre el 17 y el 20 de septiembre. En él, la agencia sitúa la intención de voto entre los votantes registrados en el 43% para los demócratas y el 35% para los republicanos, también ocho puntos de diferencia y el mayor margen registrado por esta encuesta durante 2026. La denominada papeleta genérica no pregunta por candidatos concretos, sino por el partido que preferiría votar cada ciudadano para el Congreso. Por ello, no permite traducir directamente una ventaja nacional en un determinado número de escaños, pero paralelamente también existen encuestas de valoración directa sobre los líderes. Combinando ambas se puede obtener una referencia sobre el clima político estadounidense a pocas semanas de las elecciones.

La valoración de Trump, en mínimos

La evolución de estos datos coincide con el deterioro de la imagen del presidente. Reuters sitúa su aprobación en el 32%, el nivel más bajo registrado por esa encuesta durante su trayectoria política. CNN, por su parte, la sitúa en el 33%, también el peor dato de sus dos mandatos en su propia serie. Los propios votantes republicanos también empiezan a ver con peores ojos al líder del partido: el respaldo a Trump entre los republicanos descendió del 82% al 73% en una semana según las citadas fuentes. La economía también aparece como uno de los principales factores detrás de esa evolución: únicamente el 17% de los encuestados aprueba su gestión del coste de la vida en el sondeo de Reuters, y un 27% en el de CNN.

La cuestión económica supone además una diferencia respecto a las anteriores midterm de Trump. En 2018, cuando los republicanos perdieron el control de la Cámara, el presidente mantenía mejores valoraciones en materia económica. En el sondeo actual de CNN, su aprobación en este ámbito es 22 puntos inferior a la registrada en aquel momento, un descenso significativo. Todos estos datos apuntan a una campaña en la que los precios y la economía ocuparán un lugar central, con el aumento del coste de bienes básicos y de los combustibles ya asentado como una preocupación recurrente para los votantes, al mismo tiempo que la Administración afronta el desgaste derivado de la guerra de Irán, la cual también ha mermado la popularidad del tycoon norteamericano.

Los datos del sondeo de Reuters dejan ver que solo el 34% de los estadounidenses aprueba los ataques estadounidenses contra Irán y un 82% considera probable que la implicación militar se prolongue durante un periodo largo. El conflicto, iniciado en febrero, ha sido uno de los detonantes clave del incremento de los precios de los combustibles.

Cisma en el propio partido

Visualizar esta realidad también está empezando a generar diferencias dentro del propio Partido Republicano. Varios candidatos republicanos que compiten en carreras ajustadas han reclamado públicamente que la intervención militar termine. Entre ellos figuran aspirantes al Senado en Michigan e Iowa, que han vinculado el conflicto con el incremento de los costes energéticos y con las preocupaciones económicas de los votantes. 

Pese a todo, Trump ya ha dejado claro que quiere tener un papel central en las elecciones de noviembre. Esa estrategia plantea una cuestión para los candidatos republicanos: hasta qué punto la presencia del presidente puede movilizar (o desmovilizar) a su electorado y hasta qué punto puede trasladar a las carreras locales sus actuales niveles de desaprobación. El sondeo de CNN ofrece un dato significativo al respecto: el 44% de los encuestados afirma que su voto en las midterm estará motivado por la oposición a Trump, mientras que el 19% señala que votará para respaldarle. Otro 37% asegura que su decisión no constituirá un mensaje sobre el presidente.

La cuestión tiene especial relevancia para los candidatos republicanos que concurren en distritos y Estados competitivos. Algunos han comenzado a marcar distancias con la Casa Blanca en asuntos como la guerra de Irán o el coste de la vida, tratando de centrar sus campañas en cuestiones locales y económicas. Estos datos, no obstante, no suponen una ruptura irresoluble en el Partido Republicano: Trump continúa conservando un amplio respaldo entre los votantes republicanos en determinados asuntos, especialmente en inmigración, y sigue siendo una figura central dentro del partido, pero los sondeos, eso sí, muestran que su valoración nacional es actualmente negativa y que parte del electorado independiente se está inclinando hacia los demócratas en la papeleta genérica.

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