En palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Irán habría pedido el alto el fuego en el marco de la guerra que ya se extiende un mes. El mandatario de la Casa Blanca lo ha desgranado este miércoles en sus redes sociales: "El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores, acaba de pedir un alto el fuego a los Estados Unidos de América", ha puntualizado.
En este sentido, ha avanzado que su Ejecutivo en Washington lo estudiará para tomar una decisión próximamente: "Lo consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado. Hasta entonces, ¡estamos bombardeando a Irán hasta la aniquilación o, como dicen, de vuelta a la Edad de Piedra!", ha culminado.
Bajo el mismo telón de fondo, este miércoles el principal inquilino de la Casa Blanca ha ahondado, según los cálculos de su Administración, que la guerra en Irán podrá terminar en “dos o tres semanas”, tal y como vino desgranando su secretario de Estado, Marco Rubio, el pasado viernes tras la reunión de los líderes del G7 en Francia.
Asimismo, ha considerado como “alcanzado” el objetivo” de su incursión militar sobre el país persa garantizando, así, que Teherán “no tendrá armas nucleares”. Se ha felicitado por haber logrado “un cambio de régimen” en Irán, aunque éste no era uno de sus fines primordiales al inicio de las hostilidades, que se remontan al pasado 28 de febrero junto a los ataques de Israel.
“Mi objetivo era que no tuvieran armas nucleares, y ese objetivo se ha alcanzado. No tendrán armas nucleares. Pero estamos terminando el trabajo, y creo que lo lograremos en unas dos semanas, tal vez un par de días más”, ha ahondado en rueda de prensa desde el Despacho Oval.
A diferencia del mandato del ayatolá Jamenei, Trump ha asegurado que el actual mando de Irán “es mucho mejor que el anterior” al cargo de “un grupo de personas muy diferentes, mucho más razonables”, ha situado, reiterando que quieren “llegar a un acuerdo” con más ganas que él.
Con el foco sobre el estrecho de Ormuz
Al igual que ha condicionado el alto el fuego en Irán con la reanudación del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, horas antes, esta mañana del miércoles, ha emplazado en que las decisiones que se tomen su reapertura o no “no va a tener nada que ver” con su Administración.
Si en las últimas semanas había amenazado con destruir hasta centrales eléctricas iraníes a modo de presión, en caso de que Irán no reabriera el estratégico paso que une los Golfos Pérsico y de Omán, en esta ocasión, Trump ha defendido que este asunto debería ser problema de otros países: “Si Francia u otro país quiere obtener petróleo o gas, que vaya por el estrecho; irán directamente por ahí y podrán valerse por sí mismos”, ha emplazado.
“Lo que pase en el estrecho no va a tener nada que ver con nosotros”, ha subrayado, asegurando que “no hay razón” para que Estados Unidos siga persiguiendo el desbloqueo de Ormuz y reiterando que “en dos o tres semanas” las fuerzas estadounidenses dejarán la zona.
El magnate ha aludido, además, al precio de la gasolina, elevado por el aumento de la valoración en bolsa del crudo hasta alcanzar los 4 dólares el galón (0,91 euros el litro) por primera vez desde 2022, según los datos recogidos por la cadena CNN. Ante esta situación, Trump ha tratado de dar un mensaje tranquilizador a la sociedad norteamericana: “Lo único que tengo que hacer es irme de Irán, y lo haremos muy pronto, y los precios se desplomarán”, ha garantizado.