Donald Trump sigue empeñado en ser recordado como uno de los presidentes más excéntricos de la historia. Después de arrancar su ofensiva junto a Israel contra Irán, el presidente ha vuelto a señalar a todo al que no está dispuesto a arrodillarse ante él. En este caso, España. El magnate norteamericano ya ha amenazado con cortar las relaciones comerciales con nuestro país tras el "no a la guerra de Sánchez", mientras que desde la Casa Blanca siguen abrazándolo en su nueva aventura militar. En este sentido, en las últimas horas, más que curioso ha sido el vídeo en el que una veintena de líderes religiosos aparecen rodeando a Trump en el Despacho Oval para orar y pedir protección divina sobre el presidente de Estados Unidos. Justo a la izquierda del político sobresale en rojo, Paula White, asesora religiosa durante muchos años y a quien acusan de mezclar religión con política.
La relación entre ambos se remonta a principios de los años 2000. Según la propia White, Trump la llamó en 2002 después de verla predicar en televisión, interesado por su mensaje religioso y su enfoque del éxito personal como señal de bendición divina. Así, la telepredicadora se convirtió en una figura habitual en su círculo. Con el tiempo, la relación ha evolucionado hacia una alianza política y espiritual que ha marcado la carrera presidencial del republicano.
En la campaña de 2016, White jugó un papel decisivo para acercar a Trump al electorado evangélico. Fue una de las líderes del consejo asesor religioso de su candidatura y ayudó a movilizar a pastores y telepredicadores que terminarían respaldando al candidato republicano. Tras su victoria electoral, fue ella quien pronunció una de las invocaciones religiosas durante la ceremonia de investidura, convirtiéndose en la primera mujer del clero en hacerlo en la historia de Estados Unidos.
En 2020, con el cronómetro a cero el día de las elecciones, Donald Trump y los suyos empezaban a hablar de fraude con los primeros coletazos del recuento. En Florida, algunos fieles republicaron se congregaban para orar por su líder y, entre ellos, White tomó la palabra con sus parábolas sobre “el Señor”, “los rincones del cielo” o la “confederación demoniaca” que quería hacerse con los comicios. Es más, casi poseída por una especie de ente divino, advertía de que una legión de “ángeles” estaba de camino para reforzar celestialmente al que es su Dios, es decir, Trump.
Aunque el vídeo se hizo viral, y actualmente muchos los rescatan de la hemeroteca después de que EEUU, en concreto Marco Rubio, haya acusado a Irán de estar dirigido por "fanáticos religiosos lunáticos", pronto cayó en el olvido. Nadie imaginaría en aquel momento que, cinco años después, la hasta entonces asesora espiritual del magnate norteamericano lideraría una Oficina de la Fe. Y no una Oficina de la Fe cualquiera, sino la de la Casa Real, creada por Trump en 2025.
Durante el primer mandato presidencial White fue asesora en la iniciativa gubernamental sobre fe y oportunidades y organizó encuentros entre el presidente y líderes religiosos. En su segundo mandato, Trump ha reforzado ese vínculo nombrándola responsable de la mencionada White House Faith Office, oficina destinada a coordinar la relación entre el Gobierno federal y organizaciones religiosas.
Varios líderes religiosos conservadores criticaron la decisión de Trump, señalando que White es una figura profundamente divisiva dentro del evangelismo estadounidense. Algunos pastores y teólogos llegaron a calificarla directamente como una “falsa maestra” por su defensa del llamado evangelio de la prosperidad, una corriente que vincula la fe con la riqueza y el éxito material. Gran parte de las críticas se dirigen en el mismo sentido, en que la creación de este órgano y el protagonismo de White suponen erosión de la separación entre Iglesia y Estado en Estados Unidos.
De hecho, a la propia evangelista ya se le ha acusado en multitud de ocasiones de mezclar política y religión. Tal es su fervor por el actual presidente de los Estados Unidos que ha llegado a pedir su voto alegando que "decirle que no es como decir no a Dios". Para ella, como ha defendido en numerosas ocasiones, los contrarios al empresario se mueven entre la "hechicería y la brujería", y serán derrocados por la sangre superior de Jesús.
En algunos de sus sermones, difundidos por internet, White ha vinculado promesas de “bendiciones sobrenaturales” con donaciones económicas, pidiendo que le den tanto dinero como pueda. Esta práctica, que ha generado críticas éticas al mezclarse con su cercanía al poder político, le ha permitido amasar un imperio multimillonario además de evangelista.
En el marco de la actual ofensiva contra Irán, en los últimos días, se ha llevado a cabo una filtración interna que ha sacado a la luz cómo los mandos militares presentan a Trump como el "ungido" para cumplir las profecías bíblicas. Así, sobre los ataques contra el país persa sobrevuela la sombra de una "guerra santa", ya que, uno de los comandantes habría comunicado a sus suboficiales que forma parte del "plan divino de Dios". Toda esta serie de movimientos buscarían desencadenar el Armagedón, batalla final de la Biblia en la que Dios derrota a los gobernantes de la tierra y sus ejércitos, estableciendo un gobierno divino.
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