Francia sigue rearmándose tras la escalada bélica en Oriente Próximo. El presidente del país, Emmanuel Macron, anunció que van a aumentar su arsenal nuclear, sin especificar cuánto, y que van a ampliar también el paraguas de la disuasión nuclear con el que protege a sus aliados europeos. Un movimiento inédito ante la complicada situación, al que se han sumado ya ocho países de la Unión Europea, según anunció este lunes el líder galo.
Macron avanzó más detalles sobre este nuevo plan de "disuasión avanzada" desde una base militar en la isla de Île Longue. Con un submarino nuclear de fondo, el presidente habló del "período de agitación política plagado de riesgos" que vive el mundo, con referencias a la situación tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, pero también a la invasión rusa de Ucrania. "Debemos reforzar nuestra disuasión nuclear ante la combinación de amenazas y debemos reflexionar sobre nuestra estrategia de disuasión en lo profundo del continente europeo", aseguró.
Macron recalcó además su disposición a combatir a Irán "en la defensa de los países del Golfo y de Jordania". El presidente galo aseguró que está dispuesto a apretar el botón rojo si es necesario "No dudaré en usar ese armamento para proteger nuestros intereses vitales", declaró. Un paso al frente bélico que Francia ya anunció junto a Alemania y al Reino Unido cuando empezaron las hostilidades, abriendo la puerta a intervenir directamente en el conflicto, y al que ahora quiere sumar a más países europeos.
Europa busca autoridad en el conflicto
Europa busca recuperar su autoridad en el tablero internacional, pero su única vía es hacerlo al ritmo que marca Estados Unidos. Aún así, Macron avanza en llegar a acuerdos de "disuasión avanzada" con, según él, ocho países europeos. A la espera de que España o Italia se sumen a la corriente europea de rearme, algo que en el caso español está lejos, el presidente francés incluyó en su lista a países de "primera línea" como Alemania, Polonia, Suecia, Dinamarca, Países Bajos, Finlandia o Grecia. En el caso de los últimos, han entrado al juego después de que un dron alcanzara una base británica en Chipre este lunes, y de que el ministro de Defensa griego anunciara el envío de dos fragatas a defender a su socio en el Mediterráneo.
Macron no escondió que lo que busca es reafirmar la autoridad de Europa, muy desdibujada en los últimos conflictos internacionales. Aunque este paso al frente vuelve a ocurrir porque lo marcan Donald Trump y Benjamin Netanyahu, el francés aseguró que Europa quiere más independencia: "Los europeos se han habituado a que su seguridad dependa de las normas de seguridad establecidas por terceros", aseguró.
El arsenal nuclear de Francia, a escala
Lo que sí es preocupante es que el tono a la hora de hablar de arsenales nucleares ha cambiado. Lo que antes era el escenario final en el que la humanidad corría peligro, ahora entra en los discursos con toda naturalidad: "El próximo medio siglo será una era de armas nucleares", aseguró Macron, quien normalmente destaca por la diplomacia y la cautela. Además de la escalada en Irán, el mandatario mencionó el avance de la guerra en Ucrania sin progresos diplomáticos desde hace ya más de cuatro años, y el desarrollo armamentístico de Rusia, la mayor potencia nuclear del mundo: "La guerra lenta y cruel de Rusia contra la vecina Ucrania constituye un grave riesgo para Europa", advirtió.
Francia es la única potencia nuclear de la Unión Europea, y junto a Reino Unido mantienen el paraguas de disuasión para todo el continente, que ahora quieren ampliar. Se estima que el país galo tiene unas 290 cabezas nucleares, muy por debajo de Rusia (unas 5.800), Estados Unidos (5.100) y China (450), y por encima de los británicos (225) y el resto de potencias nucleares del mundo: Pakistán (160), India (160), Israel (80-90, no confirmado oficialmente) y Corea del Norte (40-50, no confirmado oficialmente).