El respaldo internacional a la postura del Gobierno frente a la escalada en Oriente Próximo sigue sumando voces, y algunas llegan desde escenarios poco habituales. Es el caso del diario indio The Hindu, que ha dedicado un extenso análisis al papel de Pedro Sánchez en el actual contexto geopolítico, poniendo el foco en su rechazo a la guerra impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán.

El rotativo ha situado al presidente español como una excepción dentro del panorama europeo. A su juicio, ha sido “el único primer ministro europeo contrario a la guerra”, una posición que, según ha subrayado, se sostuvo desde el inicio bajo la premisa de que el conflicto no traería beneficios para Europa, sino “crisis energéticas y reveses económicos”. Frente a lo que ha descrito como una actitud de otros líderes orientada a evitar el choque con Donald Trump, el medio ha destacado que Sánchez sí decidió confrontar ese enfoque.

En su análisis, el periódico indio ha recogido que algunos sectores han interpretado su postura como una estrategia política para reforzar apoyos internos en un contexto de legislatura compleja. Sin embargo, ha planteado una pregunta que atraviesa todo el artículo si esa vía resultaba tan rentable, por qué no ha sido replicada por otros líderes europeos.

Lejos de quedarse en el corto plazo, The Hindu ha encuadrado esta posición dentro de una trayectoria más amplia. Ha recordado que Sánchez ya había desafiado previamente a Trump al rechazar elevar el gasto militar al 5% del PIB en el marco de la OTAN y que ha mantenido posiciones firmes en otros escenarios internacionales. Entre ellas, haber calificado de “genocidio” la situación en Gaza o impedir el uso de infraestructuras españolas para el transporte de armamento con destino a la ofensiva israelí.

El artículo también ha subrayado un elemento diferencial que, a su juicio, marca distancia con otros líderes socialdemócratas europeos, como Keir Starmer. Ha señalado que, mientras en otros países se han adoptado posturas más restrictivas ante la inmigración, el Gobierno español ha defendido abiertamente políticas de regularización y apertura, vinculándolas incluso al crecimiento económico.


El trasfondo del “no a la guerra”

El posicionamiento del Ejecutivo se ha articulado en torno a una idea clara que el propio Sánchez ha resumido en tres negativas: rechazar el deterioro del derecho internacional, evitar que los conflictos se conviertan en la única vía de resolución y no repetir errores como los de la guerra de Irak. Un mensaje condensado en el ya recurrente “no a la guerra”, que ha trascendido el ámbito institucional para convertirse en consigna en movilizaciones sociales.

En paralelo, el Gobierno ha aprobado un paquete de medidas económicas para amortiguar el impacto del conflicto, con iniciativas orientadas a contener el encarecimiento de la energía y proteger a hogares y empresas. Un movimiento que refuerza la idea de anticipación que el Ejecutivo ha tratado de proyectar en las últimas semanas.

El análisis del diario indio ha concluido con una lectura política de mayor alcance. Ha sostenido que la actuación del presidente español ha servido para evidenciar las contradicciones de otros líderes occidentales y demostrar que es posible defender posiciones propias sin asumir costes políticos inmediatos. Una estrategia que, en palabras del propio medio, no solo responde a convicciones ideológicas, sino también a lo que define como “buena política”, entendida como la capacidad de sostener en el poder aquello que se prometió en campaña.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio