El conflicto en el corazón de Oriente Próximo continúa y, ante los últimos movimientos de la Administración Trump contra Irán, la Guardia Revolucionaria ha avanzado este martes que atacará a empresas estadounidenses en la región a partir de este miércoles 1 de abril en represalia por los últimos ataques de Washington y Tel Aviv, según recogen medios iraníes. 

Sin ir más lejos, este martes las autoridades iraníes han denunciado una nueva oleada de ataques por parte de Estados Unidos e Israel contra infraestructuras civiles, sanitarias e industriales, teniendo en cuenta que la ‘tregua’ sobre instalaciones energéticas continúa vigente hasta el próximo 6 de abril.

En este sentido, la Guardia Revoluciona ha advertido que los objetivos principales de estos inminentes ataques serán compañías tecnológicas estadounidenses tildadas como “terroristas espías”, incluyendo en la misma lista a marcas como Microsoft, Apple, Meta y Google, entre otras: "Las principales instituciones implicadas en operaciones terroristas serán objetivos legítimos para nosotros", han señalado, según ha recogido la agencia Tasnim. Al tiempo, han emplazado a los empleados de las mencionadas compañías a "preservar sus vidas y que se alejen inmediatamente de sus lugares de trabajo" el miércoles a partir de las 20:00 hora local iraní (16:30 GMT).

A su vez, se ha visto afectada en las últimas horas por otro ataque la farmacéutica Shasta, dedica a los medicamentos contra el cáncer y otras enfermedades especiales y que ha quedado reducida a cenizas tras el bombardeo. En voz del ministro de Cooperativas, Trabajo y Bienestar Social de Irán, Ahmad Meidari, lo ha tachado de “una grave amenaza contra la salud pública” de la ciudadanía del país persa.

Durante esta misma jornada, las autoridades iraníes han denunciado otro ataque de Washington y Tel Aviv contra una planta desalinizadora en la isla de Qeshm, ubicada en el estrecho de Ormuz: “Está completamente fuera de servicio, ya que no es posible repararla a corto plazo”, según ha explicado el funcionario del Ministerio de Salud iraní, tal y como ha recogido la agencia de noticias ISNA.

En las últimas horas el régimen iraní ha venido denunciando que, sumado a este último ataque en el que han fallecido ocho personas, ya son más de 2.000 los que han muerto como consecuencia de esta guerra que ya se prolonga un mes, desde el primer ataque el pasado 28 de febrero.

“Horizonte largo” de conflicto

Pese a que la Casa Blanca ha venido defendiendo en los últimos días que la guerra terminará “en un par de semanas”, tal y como desgranó su secretario de Estado, Marco Rubio, lo cierto es que las autoridades de Irán calculan otros tiempos más longevos. La Guardia Revolucionaria iraní ha advertido de que podría darse “un horizonte a largo plazo” antes de alcanzar la paz.

“Hemos considerado un horizonte a largo plazo para la erosión del poder del régimen sionista y del Ejército estadounidense en la región, con el fin de preparar el terreno para la batalla final y el avance de la nación islámica hacia la Jerusalén ocupada”, han remarcado.

El Pentágono señala “conversaciones reales” con Irán

Más allá del Atlántico, el Pentágono ha suscrito este martes que las negociaciones con Irán para alcanzar un consenso de paz “son reales” y “ganan fuerza”, situando el “esfuerzo principal” de las conversaciones en la parte estadounidense. Todo ello pese a que Teherán lo ha desmentido en varias ocasiones, reiterando que son conversaciones indirectasson conversaciones indirectas, entre terceros, y no por la vía directa.

“Son reales, están en curso, están activas y ganando fuera. Lo apreciamos”, ha señalado al respecto el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en rueda de prensa sobre las conversaciones con Irán para poner fin a la guerra, toda vez que Pakistán ha confirmado que espera albergar conversaciones pronto con las partes. “El esfuerzo principal es lograr un acuerdo. Queremos que ese acuerdo se materialice, si es posible”, ha agregado, instando a Irán, de nuevo a abandonar el “material” nuclear y sus “ambiciones” sobre el mismo.

Al tiempo, Hegseth ha avisado de la puesta en marcha de más de 200 ataques dinámicos en una próxima ofensiva aérea en la que durante el vuelo el piloto recibe un nuevo objetivo basado en inteligencia en tiempo real. Por ello, ha instado en todo caso a Irán a ser “sensato” y “llegar a un acuerdo”: “El presidente Trump no fanfarronea y no se echa atrás. Pueden preguntarle a Jamenei”, ha subrayado, en clara alusión al líder supremo de los ayatolás que fue asesinado en uno de los primeros compases del conflicto bélico.

En cuanto a los tiempos que se marcan con el fin de la guerra, ha situado la última palabra sobre el inquilino de la Casa Blanca: “Será decisión del presidente, y solo del presidente, determinar cuándo se han cumplido los objetivos y cuándo conviene a los intereses del pueblo estadounidense cerrar el acuerdo”, ha zanjado.

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