Este martes, 7 de julio, la líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, anunciaba que se presentará a las elecciones presidenciales de Francia después de que el Tribunal de Apelación de París rebajara la condena en su contra por malversación de fondos europeos y ante la posibilidad de presentar un recurso de casación que suspende los efectos de la sentencia.

"Como tengo la posibilidad de presentar un recurso de casación, algo que no ocurría necesariamente en las otras hipótesis, y dado que el recurso de casación suspende los efectos de la sentencia, haré campaña sin llevar una pulsera electrónica”, lanzaba la dirigente de la extrema derecha francesa en una entrevista concedida a la cadena TF1. Precisamente sobre esto se pronunciaba también la fiscal general del Tribunal de Apelación de París, Marie-Suzanne Le Quéau: "Desde el momento en que haya recurso de casación, no ejecutaré la sentencia dictada ayer por el Tribunal de Apelación de París. Si ella hace campaña, como anunció que haría, comenzará sin brazalete electrónico".

Tras todo ello, las primeras encuestas empiezan ya a situar a Le Pen en posición con notable ventaja respecto al resto de candidatos. De esta forma, las encuestas sobre intención de voto realizadas recientemente en Francia sitúan a la líder de Agrupación Nacional como la favorita para ganar las elecciones presidenciales si estas se celebraran este domingo, 12 de julio, a pesar de la condena que pesa sobre ella por malversación de fondos.

"Su candidatura ha tenido un efecto positivo"

Además, los sondeos apuntan a que, a pesar de la sentencia judicial y después de que se haya hecho pública su intención de concurrir a los comicios de abril de 2027, Le Pen se haría con entre el 34% y el 36% de los apoyos, según informaciones recogidas por el diario 'Les Échos'. "Su condena no tuvo ningún impacto negativo. Al contrario, el anuncio de su candidatura ha tenido un efecto positivo y eso ha sido lo relevante”, ha explicado Bruno Jeanbard, vicepresidente de OpinionWay, en declaraciones al diario 'Les Échos'. "Marine Le Pen se encuentra en un nivel comparable al de Jordan Bardella en sus mejores momentos", ha añadido.

Entre otras cosas, los datos de esta encuesta señalan que solo unos pocos candidatos tienen posibilidades reales de alcanzar el segundo puesto en la primera vuelta de las elecciones, entre ellos, Édouard Philippe, Gabriel Attal y Jean-Luc Mélenchon.

De esta forma, Philippe, ex primer ministro y alcalde de Le Havre, obtendría el 22% de los votos si fuera el único candidato centrista en la primera vuelta, eliminando así a otro exjefe de Gobierno: Gabriel Attal. Si ambos se presentaran, Édouard Philippe (18%) superaría con creces a Gabriel Attal (7%). Sin embargo, Attal obtendría el 16% de los votos si fuera el único candidato centrista y, según esta encuesta, podría clasificarse para la segunda vuelta, justo por delante de Jean-Luc Mélenchon.

El líder de La Francia Insumisa es considerado por muchos como el candidato más fuerte de la izquierda, por delante de Raphaël Glucksmann (con un apoyo de entre el 9% y el 10%), Marine Tondelier (5%) y Fabien Roussel (2%). Se prevé que Mélenchon obtenga entre el 13% y el 15% de los votos, lo que le impediría pasar a la segunda vuelta, independientemente del candidato o candidatos centristas a los que se enfrente.

Sentencia suspendida durante el mandato

Con todo ello, a pesar de la sentencia sobre Le Pen, la fiscal ha afirmado que Le Pen es, por el momento, considerada “inocente” dado que, al apelar ante el Tribunal de Casación, su condena queda "en suspenso, como sucede con el resto de condenados que recurren ante la Justicia". "No cabe duda al respecto", ha aseverado, si bien el Tribunal de Casación podría emitir su fallo de forma relativamente rápida, a finales de este año o principios del siguiente.

En caso de que sea elegida presidenta del país, Le Pen podría gozar de inmunidad hasta que finalice el mandato. "La decisión del Tribunal de Apelación de París, si se desestima el recurso (...), se convierte en vinculante y se ejecutará. Pero durante el mandato presidencial quedará suspendida, en cierto modo, por la inmunidad presidencial y solo podría implementarse al final de dicho mandato", ha declarado.

Sus palabras llegan después de que la corte rebajara la condena contra Le Pen a tres años de prisión -dos de ellos suspendidos y uno en el que deberá llevar dicho brazalete- y 15 de inhabilitación -que ya se habrían cumplido desde su sentencia anterior- por los delitos de malversación que se le imputaban.

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