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Internacional

¿Busca Reino Unido cerrar la era del Brexit? Downing Street vuelve a mirar a la Unión Europea tras siete primeros ministros

El recién estrenado mandato de Andy Burnham ha abierto una cuestión que en su día despertó asperezas y que ahora se percibe con otros ojos

Marta Alberca
El primer ministro británico, Andy Burnham, a su salida de la residencia presidencial en Downing Street 10. EP.

El primer ministro británico, Andy Burnham, a su salida de la residencia presidencial en Downing Street 10. EP.

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Reino Unido “lleva mucho tiempo siguiendo el camino equivocado”. Con el desembarco del laborista Andy Burnham en Downing Street 10, el debate sobre el Brexit y un posible regreso a la Unión Europea (UE) empieza a sacudir la política británica y la europea con la apertura de una posible nueva etapa de relaciones exteriores. Siete ministros han hecho falta para dar el giro tras haber entrado en vigor la salida legal del país como miembro de la comunidad europea. 

Burnham es un recién desembarcado en el Gobierno laborista británico, marcando una nueva etapa tras el liderazgo de Keir Starmer y una sucesión de primeros ministros que no han terminado de asentar un mandato duradero en la última década. Su antecesor llegó a reconocer en su recta final de mandato que la salida de Reino Unido de la UE provocó más daño que beneficio, abriendo la puerta a buscar nuevos modelos de relaciones con el bloque de Bruselas. 

Durante una conferencia del Partido Laborista esta semana en Liverpool, Burnham ahondó aún más en esta cuestión reconociendo que “las cosas no están funcionando como deberían” en el país: “Todo el mundo habla de los cara que está la vida, de que quiere menos deriva y más rumbo”, culpando de este escenario a “la desindustrialización, la desregulación, la privatización, la austeridad y el Brexit”; factores que han derivado en “intereses particulares” y no en favor de la ciudadanía. 

Por estos motivos, se postuló a “hacer cosas” que sus antecesores “no harían”: “Romperé con el rumbo de los últimos 40 años y pondré a Reino Unido en un nuevo camino”, prometió. Una nueva senda sobre la que situó el acento en las relaciones con la UE, precisamente, hasta que se decida “cuál será la relación a largo plazo con quien sigue siendo nuestro mayor mercado”. No dudó en manifestar que el Brexit ha causado para Reino Unido “más perjuicios que beneficios” y, por ende, urge “recuperar un mayor nivel de crecimiento y prosperidad”, emplazando así a la próxima Cumbre de la UE prevista para finales de 2026. 

Bajo este telón de fondo, se sitúa en el centro de la mesa la carrera política británica al menos de la última década, en la que han pasado siete primeros ministros por Downing Street que trataron de coger los mandos de un nuevo modelo económico sin dependencia de Europa que no surtió los frutos esperados. 

Del referéndum en la era de Cameron, la ejecución de Johnson y nuevas relaciones con Starmer

Sin contar el recién estrenado mandato del nuevo líder laborista, lo cierto es que, desde la ejecución del Brexit, han sido seis los primeros ministros que han tocado el mando de Downing Street sin alcanzar los objetivos económicos con los que nació la salida del país de la UE. David Cameron retomó el debate con la idea de la permanencia y, comprometiéndose a renegociar la relación de Reino Unido con la Unión Europea, convocó para el 23 de junio de 2016 el referéndum. Impulsó la campaña Remain, pero el 51,9% de los votantes optó por salir de la UE y, justo un día después, anunció su dimisión, convencido de que debía ser otro dirigente quien ejecutara una decisión que él había combatido.

El turno posterior de Theresa May se basó en una postura negociadora con Bruselas, debido a que activó el artículo 50 el 29 de marzo de 2017, poniendo oficialmente en marcha la retirada y alcanzó un acuerdo de salida que incluía el controvertido mecanismo de salvaguarda para evitar una frontera física en Irlanda. El texto fue rechazado por la Cámara de los Comunes y aceleró su dimisión en 2019 sin acuerdo.

Boris Johnson rompió aquel bloqueo siguiendo una senda alternativa, renegociando el acuerdo de retirada con Bruselas a partir de sustituir el backstop de May por un nuevo Protocolo de Irlanda del Norte, y convocó unas elecciones que le dieron una amplia mayoría parlamentaria en diciembre de 2019. Reino Unido abandonó formalmente la UE el 31 de enero de 2020 y, al terminar el periodo de transición, salió también del mercado único y de la unión aduanera. Johnson pactó además con la UE el Acuerdo de Comercio y Cooperación, cerrado el 24 de diciembre de 2020, que pasó a ordenar buena parte de las relaciones económicas entre ambas partes. Su etapa al frente del Gobierno británico se vio eclipsada y finalizada por el escándalo del Party Gate durante la pandemia que declinó en su dimisión y otros cargos de su Ejecutivo.

La etapa de Liz Truss es conocida en el plano internacional por su excesiva brevedad, debido a que no perduró en el cargo ni un mes. Sin embargo, durante su periodo, destacó su dura línea sobre el Brexit. Teniendo en cuenta que, previamente, como ministra de Exteriores impulsó el Protocolo de Irlanda del Norte con el que pretendió dejar sin aplicación unilateralmente determinadas disposiciones del protocolo pactado con Bruselas. Durante su breve estancia en Downing Street mantuvo la defensa de aprovechar las llamadas “libertades del Brexit”, aunque abandonó el cargo antes de poder desarrollarlo. 

El giro a estas percepciones vino de la mano de Rishi Sunak. quien optó por rebajar la confrontación con Bruselas y concentró su principal movimiento en uno de los problemas heredados de Johnson: el Marco de Windsor, un pacto alcanzado en febrero de 2023 con el que reformuló el funcionamiento del Protocolo de Irlanda del Norte, simplificó determinados controles comerciales entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte e introdujo el denominado Stormont Brake, un mecanismo para que las instituciones norirlandesas puedan plantear objeciones a la aplicación de determinadas nuevas normas europeas.

Abriéndose una nueva etapa política de los laboristas, con Keir Starmer a la cabeza, quien se mantuvo en el cargo desde julio de 2024 y junio de 2026, el debate dejó de centrarse en cómo ejecutar el Brexit y se transformó en cómo recomponer la relación con la UE sin revertirlo. Su Gobierno lanzó un reset con Bruselas, pero mantuvo líneas rojas, como no regresar al mercado único, a la unión aduanera ni a la libre circulación de personas. Ese acercamiento cristalizó en la cumbre Reino Unido-UE del 19 de mayo de 2025, donde ambas partes acordaron una nueva asociación estratégica, mayor cooperación en seguridad y defensa y avanzar hacia la reducción de algunas barreras al comercio agroalimentario, todo ello dentro de las estructuras creadas después del Brexit.

Líderes de la UE ven con buenos ojos el fin del Brexit

Desde Bruselas, la nueva postura de Londres se ha acogido con buenos ojos. Desde la visita oficial del presidente francés, Emmanuel Macron, a España esta semana, coincidió con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el diseño de esta nueva relación, sin descartar incluso el regreso de Reino Unido al bloque comunitario. 

“El Brexit fue una enorme pérdida, tanto para la población británica como también para la UE y para el conjunto del proyecto europeo”, señaló Sánchez, reiterando que, al menos España, “abriría los brazos de nuevo” en caso de que este escenario llegue a término. 

A ojos de Macron, el regreso del país vecino sería “una buena decisión”, aunque lanzó una advertencia precisando que “no se puede elegir entre las libertades de la Unión y no se puede quedar solo con lo que conviene y no con el resto”.

El Ejecutivo de Ursula Von der Leyen ha evitado anticipar qué fórmula estaría dispuesta a aceptar, dejando en manos de Londres cómo elaborarla. Su portavoz en esta materia, Balazs Ujvari, recordó este miércoles que Reino Unido es un “socio cercano y valioso” de la UE, pero recalcó que corresponde a Reino Unido definir cómo quiere desarrollar la relación, incidiendo en que se muestran abiertos a estudiar las opciones que pueda proponer el Ejecutivo de Burnham.