Todo listo en Madrid para recibir la primera parte del viaje del papa León XIV a España. La primera visita del pontífice a un país de la Unión Europea desde que sucedió a Francisco al frente de la Iglesia Católica, en mayo del año pasado, marcará la primera vez que un Papa estará en la capital en quince años. El último fue Benedicto XIV en 2011, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud.
Los viajes apostólicos de los papas nunca son casuales, y siempre dejan entrever por dónde caminan sus ideas. El Santo Padre aterriza en el aeropuerto de Barajas este sábado, 6 de junio, a partir de las 10.30 horas, tras lo que se embarcará en una maratoniano desfile por distintos actos en la capital. En ellos va a enarbolar su agenda marcada por la defensa de la paz, la migración o la vivienda, entre otros asuntos, reforzando a su vez la "absoluta sintonía" con el Gobierno de España que se verbalizó tras la audiencia con Pedro Sánchez en el Vaticano, la semana pasada.
Tras ser recibido por los reyes, Felipe VI y Letizia, en el Palacio Real y dirigirse desde allí a las autoridades, León XIV pasará su primera tarde en España visitando un centro social de Cáritas, el CEDIA 24 horas, dedicado a la acogida de personas en situación de exclusión social. Este será el primer ejemplo de su preocupación por la vivienda, la pobreza y la desigualdad, así como de su acercamiento a los más vulnerables, colectivo que el papa Francisco puso en el centro y que defiende ahora su sucesor al frente de la Iglesia. Tras esto, el pontífice celebrará una vigilia con jóvenes en la Plaza de Lima, en la que enviará otro mensaje a los colectivos juveniles, que también mantiene en el núcleo de su discurso.
El domingo será el turno de la esperada misa en la Plaza de Cibeles, acto central de su estancia en Madrid, donde se espera que envíe un mensaje social amplio y de alcance internacional en el que aparezcan también llamadas a la paz, como parte de su firme posicionamiento en contra de la deriva de Donald Trump en guerras como la de Irán.
El lunes será el día más político de la visita, con una reunión del Papa con Pedro Sánchez en la sede de la Nunciatura Apostólica. El presidente del Gobierno tratará de reforzar su sintonía con el pontífice en el 'No a la guerra' que enarbola desde que Israel recrudeció su genocidio en Gaza, y que se ha hecho bandera política desde los ataques del país hebreo y Estados Unidos en Oriente Próximo. Mismo guion se espera en el discurso que el Santo Padre pronunciará ese día ante el Congreso de los Diputados, donde se dirigirá de nuevo a la nación ante los representantes del poder Ejecutivo, legislativo y judicial.
Migración y emergencia social, el corazón de la visita del Papa
Su paso por Madrid terminará con una visita a los obispos españoles en la Conferencia Episcopal, seguido de una despedida con la comunidad diocesana en el estadio Santiago Bernabéu. El martes, el Papa volará a Barcelona, donde estrechará el abrazo a los colectivos más vulnerables en su visita a la cárcel de Brians 1, y en el encuentro con organizaciones sociales que mantendrá en una iglesia del Raval. Tras celebrar la misa central en la Sagrada Familia, el pontífice encarará la parte de su viaje más centrada en la migración.
León XIV volará a Canarias el próximo jueves. Nada más llegar al archipiélago, el pontífice visitará el Muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, donde tendrá un encuentro con voluntarios y organizaciones de acogida. Desde el llamado "muelle de la vergüenza", corazón de la crisis migratoria, el Papa escuchará los testimonios de aquellos que consiguieron atravesar la ruta atlántica, la principal vía de entrada a España para aquellos que se echan al mar para escapar de sus países, y rendirá homenaje a aquellos que se quedaron en el camino. Ese día terminará con la misa multitudinaria en el Estadio de Gran Canaria, tras lo que volará a Tenerife para terminar su periplo en España con una visita al centro de migrantes de Las Raíces y una misa en la capital de la isla.
El escenario no es casual. Según el Ministerio del Interior, en 2024 se batió el record con 46.843 personas que llegaron a Canarias por mar. La ruta hacia las islas se ha convertido también en una de las más mortíferas del mundo, con al menos 1.047 muertos o desaparecidos en 2025, según la Organización Mundial para las Migraciones.
España, el ejemplo
El Papa ha convertido la migración en uno de los ejes de su pontificado. Nada más llegar a la Santa Sede, dejó claro que el dedo de Francisco le señalaba el camino, y redobló la presencia de la Iglesia en el debate público sobre esta cuestión con un lenguaje más explícito, si cabe, que el de su antecesor. En noviembre de 2025, en pleno auge de las redadas racistas del ICE, la policía migratoria de Donald Trump, León XIV criticó las medidas migratorias en Estados Unidos, denunció que allí se les trata "peor que las mascotas o los animales", y pidió "humanidad y dignidad".
Su mensaje va más allá de la simple acogida, y está estrechamente vinculado por su defensa de los vulnerables ante otras emergencias sociales como la vivienda o el hambre. El Papa busca humanizar a la población migrante, y no encasillarles como víctimas. En su discurso en la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado, el año pasado, los definió como "misioneros de esperanza".
En este sentido, España se erige como el ejemplo perfecto de la lucha contra la polarización que provocan los discursos de odio de la ultraderecha sobre la migración. La visita del Papa llega con la regularización extraordinaria del Gobierno en marcha, lo que permitirá al Ejecutivo suscribir las palabras que pronuncie el pontífice como propias, acercando la postura del país a la de la Iglesia Católica.
León XIV acoge la paz "desarmada y desarmante"
El otro asunto que copará la visita será la defensa de la paz, justo cuando la guerra en Oriente Próximo cumple tres meses y el acuerdo entre Estados Unidos e Irán parece que no termina de llegar nunca. Si Francisco convirtió la denuncia de la "guerra mundial por partes" en uno de sus mantras, León XIV ha heredado y reforzado ese enfoque. Buena muestra de ello se vio en la Jornada Mundial de la Paz de este año, donde su mensaje llevó el título: "La paz esté con todos ustedes: hacia una paz desarmada y desarmante".
Desde que llegó a Roma, su lenguaje ha sido especialmente emocional en lo que tiene que ver con el genocidio de Israel en Gaza, y con el conflicto en Oriente Próximo: "¡La guerra otra vez! Dios quiere la paz", clamó en marzo. Pero su avance en este asunto no se ha quedado en mensajes al mundo. El pontífice se ha convertido en uno de los principales contrapesos de la deriva belicista de Trump o Benjamin Netanyahu.
Es significativo que, en los últimos meses, León XIV ha ido al choque directo con el presidente de Estados Unidos, abandonando la postura neutral que es tradición en el Vaticano. Tras denunciar la "locura de la guerra", el Papa recibió ataques directos de Trump, que calificó su postura internacional como "débil". El pontífice respondió asegurando que no tenía miedo del señalamiento: "La misión de la Iglesia es proclamar el Evangelio, predicar la paz", sostuvo.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.