4,4 millones de euros. Es la suma económica que un informe de la Agencia Tributaria ha determinado que percibió la pareja de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador, tras haber firmado contratos con un grupo sanitario entre 2021 y 2023, durante los primeros años de su noviazgo con la dirigente madrileña. Las respuestas a esta información han llegado desde muchos frentes: mientras que la oposición se ha apresurado a afear el elevado montante, el entorno de Isabel Díaz Ayuso ha contraatacado con bulos y críticas a Hacienda. Pero hay un frente desde el que no ha existido pronunciamiento alguno: el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha optado por guardar silencio ante el goteo de informaciones relacionado con la presidenta madrileña y su entorno. Hay quienes achacan esta actitud al temor de que pueda ocurrirle algo similar a lo que le pasó a su predecesor, Pablo Casado, que terminó defenestrado del partido que lideraba por denunciar públicamente la corrupción del entorno de su compañera en la Puerta del Sol.

El documento de la Agencia Tributaria detalla una tabla en la que se reflejan los pagos a las dos consultoras de Amador, Maxwell Cremona y Masterman & Whitaker, año a año. En 2021, Amador ingresó 1.078.412 euros; en 2022, 1.956.449 euros; y en 2023, 1.401.634 euros. En total, 4.436.495 euros, casi un millón y medio de euros por campaña. Varios artículos de prensa se hicieron eco en la primavera de 2021 de la relación sentimental entre Díaz Ayuso y González Amador, aunque sin precisar el momento en que había empezado la relación. En su informe, la Agencia Tributaria solicita al juez que investiga a González Amador que suspenda el procedimiento inspector contra ambas al constatar que puede estar relacionado con la causa en la que mantiene imputado al empresario por delitos de corrupción en los negocios y administración desleal. Hacienda argumenta que el resultado de estas actuaciones inspectoras dependerá de los hechos que se declaren probados en la investigación penal.

El PSOE afea el "silencio" de Feijóo...

Como se ha indicado anteriormente, las reacciones al informe de Hacienda no se han hecho esperar, y en Ferraz se han percatado, precisamente, del voto de silencio del líder 'popular'."No se atreve a decir nada porque sabe cómo terminó su antecesor en el cargo", se pronunciaba la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, en una entrevista con Las mañanas de RNE. Torró afeaba que el caso que afecta a Alberto González Amador "no tiene nombre", a la vez que cargaba contra Isabel Díaz Ayuso por estar trabajando "no solo por la privatización de lo público a costa de los madrileños, sino también por un modelo de negocio familiar donde su pareja factura millonadas".

"Eso sí que son indicios y hechos que están poniendo encima de la mesa", exclamaba Torró. Por su parte, la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, también ha afeado la "hipocresía política" y las lecciones de "transparencia y dignidad" de los 'populares', pues, a su juicio, tiene a "ministros condenados y que están en la cárcel", en referencia al Gobierno de José María Aznar.

...mientras el entorno de Ayuso carga contra Hacienda

"Ningún contrato desde que es presidenta y mucho menos desde que lo conoce", aseguraba Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Ayuso, en un mensaje difundido por WhatsApp ante preguntas de El País. El texto del jefe de gabinete agregaba, además, datos que no corresponden con lo publicado, como que el último contrato con el grupo sanitario fue en 2010, "cuando la presidenta no estaba ni pensada".

"Frente a la insidia de El País de que hubo contratos con el señor González Amador desde que conoció a la presidenta, aclaro que es falso", emitía Rodríguez, insistiendo en el bulo. El citado medio añade que una vez se le hizo notar que se trataba de un informe oficial incluido en una causa y no una información que partiera exclusivamente de un medio de comunicación, agregó: "De la Agencia Tributaria, que debería ser dinamitada". Al ser preguntado por cuál ha recepción de Ayuso ante la noticia, el jefe de gabinete respondía: "Indignación por la mentira, pero ya está acostumbrada". Cabe repetir, nuevamente, que se trata de una información recogida en un informe oficial y no una información que se limitara a la prensa.

De qué se acusa a González Amador...

Alberto González Amador está acusado de cinco delitos. A los dos de fraude fiscal se suman falsedad en documento mercantilcorrupción en los negocios y administración desleal. Los dos últimos se sumaron en marzo de 2025, en el marco de una pieza separada abierta por el magistrado para investigar el uso de la empresa del novio de Ayuso para ocultar ingresos procedentes de negocios en el ámbito sanitario.

En todo este proceso, alrededor del empresario se ha generado toda una narrativa de excepcionalidad. No porque la riqueza de la pareja de una representante política -de la que ella también estaría disfrutando, entre otras cosas, porque la casa en la que viven se pagó, presuntamente, con el dinero ganado con estos delitos- provenga de prácticas ilícitas. El entorno político y mediático de Ayuso ha tratado de justificar en todo momento que González Amador es un español más, un ciudadano particular, al que el Estado persigue por ser el novio de la presidenta madrileña, y que los delitos que ha cometido no tienen que ver en ello.

...y cómo acabó Casado

La carrera política de Pablo Casado terminó en febrero de 2022 después de que el entonces líder del Partido Popular denunciara interna y públicamente la posible corrupción del entorno de Isabel Díaz Ayuso. El principal señalado fue su hermano Tomás, cuando las mascarillas se convirtieron en un bien de primera necesidad para combatir la proliferación del Covid-19. "La cuestión es si es entendible que el 1 de abril, cuando morían 700 personas en España por la pandemia, se puede contratar a tu hermano y recibir 300.000 euros de beneficio por la venta de mascarillas”. Esta frase, pronunciada en una entrevista en la Cadena SER, forma parte de la historia de la política española y todavía resuena entre los muros de Génova,13, y lanzaba una acusación al mayor de los Ayuso por haber hecho, presuntamente, negocio durante el Covid a través de comisiones.

Sin embargo, la información de la que presumiblemente disponía Casado iba mucho más allá y afectaba a los padres de la lideresa regional o a sus relaciones sentimentales, en las que entra su exmarido, Rafael Hernández Torre, que ha sido noticia esta semana después de que ElConstitucional.es sacara a la luz en exclusiva un pelotazo con la Comunidad de Madrid de 100.000 euros. En lo que respecta al hermano, el exlíder del PP le señalaba como comisionista en un contrato de 250.000 mascarillas adjudicado a un amigo suyo en el peor momento de aquel fatídico 2020, cuando más gente moría. Poco después, fue cesado de sus funciones y Alberto Núñez Feijóo fue su sustituto, quien, ahora, no ha pronunciado palabra alguna sobre lo ocurrido en el entorno de la dirigente madrileña.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora