Sabía el Gobierno que el día iba a ser largo e intenso, y no han querido perder ni un minuto. Pedro Sánchez ha entrado al Congreso este miércoles rápido, arropado por sus ministros, y se ha ido directo a ofrecer su comparecencia en el Pleno, convocada a petición propia, para dar explicaciones sobre los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida. Delante, una derecha que llegaba envalentonada, y que ha intentado subir el volumen para aprovechar el momento electoral. Ante un Alberto Núñez Feijóo bronco, que ha llegado a amenazar a Sánchez con el banquillo, el presidente ha respondido con datos, anunciando inversiones y evitando el choque directo.

La comparecencia ha incluido también la actualización de la posición de España en los diferentes asuntos de la agenda internacional. El presidente ha dedicado a esto su segundo turno, después de los grupos, recordando que él no reconoció la victoria de Nicolás Maduro en Venezuela, condenando la represión del Gobierno iraní, garantizando que seguirá apoyando a Ucrania. Feijóo ha empezado precisamente reprochando a Sánchez que haga un "cajón de sastre" de la sesión, antes de mezclar sus ataques por los trenes con ETA, Zapatero o la independencia de Cataluña. Una dinámica que ha llevado al extremo Santiago Abascal, metiendo en el saco a Soros, Gates o la "invasión migratoria".

El mero hecho de que esta sesión haya ocurrido, como no ocurrió en su momento con la DANA, ha servido al PSOE y sus socios para señalar al PP. Y por ello le reprocha el portavoz socialista, Patxi López, que los datos confundan "a quien es incapaz de aclararse con una factura del Ventorro". También el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha defendido que "Puente no es Mazón", pero sí ha sido muy critico con el estado de Rodalies, que define como "una mierda" o la gestión de Adif, una "carcasa vacía repleta de subcontratas privadas".

La portavoz de Junts, Miriam Nogueras, ha sido todavía más dura con el Gobierno, pidiendo de nuevo la trasferencia de Rodalies a la Generalitat y centrada en su guerra territorial: "El mismo caos que siempre ha generado el tripartito de socialistas, comunes y Esquerra", ha dicho. En Sumar han ido al frente contra las derechas, con su portavoz, Verónica Martínez, señalando a Vox: "No todo el mundo estuvo a la altura. Mientras España estaba de luto, mientras España acompañaba a las familias en el dolor, Abascal eligió hacer de la tragedia una ventaja política. Y eso lo dice todo", ha lamentado.

Sánchez capea las críticas con datos y anuncia más inversión

El primer turno de Sánchez ha sido más corto de lo esperado, centrado sobre todo en reiterar los datos sobre el accidente de Adamuz, la inversión en las infraestructuras y en confrontar los bulos de las derechas. Una idea clara: El Gobierno tomará "las medidas necesarias" para que estas tragedias no vuelvan a ocurrir. El presidente ha anunciado que, una vez concluya el análisis de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), se presta a dar todas las ruedas de prensa y comparecencias que sean necesarias. Hasta entonces, pide cautela: "No podemos especular, informar o usar la tragedia para crispar".

En ese mismo sentido, Sánchez le ha quitado parte de la carga de la defensa a su ministro de Transportes, Óscar Puente, que hasta ahora había sido la cara visible del Gobierno. Ha elogiado su presencia ante el foco desde el primer minuto, sus ruedas de prensa sin límite de tiempo y sus comparecencias en el Senado y el Congreso. Como hiciera Puente en ellas, Sánchez ha recordado que la inversión en la infraestructura se ha triplicado desde 2018, que la renovación de la línea en la que ocurrió el accidente de Córdoba "se ha llevado a cabo conforme a los más altos estándares de calidad". 

No ha eludido el presidente el deber de asumir responsabilidades y tratar de mejorar el sistema: "Este sistema no es perfecto, pero es seguro", ha asegurado. En ese sentido, ha anunciado una nueva inversión de 1.800 millones de euros y más plantilla en Adif y Renfe, empezando por 3.600 nuevos maquinistas. "Probablemente una lección de Adamuz es que los estándares de calidad tienen que ser reforzados", ha reconocido Sánchez, que ha prometido a las víctimas que buscará la verdad y "se hará justicia".

Feijóo y Abascal lo mezclan todo y Sánchez responde a los bulos

"Lo ha mezclado todo. Yo no lo haré". Así ha arrancado Feijóo justo antes de volver a mencionar a ETA, Zapatero, Ábalos y hasta la independencia de Cataluña en una intervención en la que ha elevado el tono contra Sánchez hasta el punto de amenazarle con los tribunales: "Su Gobierno se sentará en el banquillo también por esto", ha lanzado. El lider popular ha sido muy duro contra Sánchez y Puente, confirmando que el volumen al que ha subido el tono para confrontar a Vox en las urnas, no va a bajar. "Han jugado con la ruleta rusa de nuestra seguridad", resume.

Los reproches de Feijóo, duros pero mínimamente relacionados con la gestión ferrovaria, han quedado hasta en buen lugar justo después, en el turno de Santiago Abascal. Si el PP llegaba valiente por los resultados electorales, lo del líder de Vox, disparado en las urnas, ha ido más allá. Abascal ha dedicado un minuto a hablar de trenes, para decirle a Sánchez que utiliza "las tragedias para hacer tramas". El resto del turno ha sido una macedonia de ideas propias del discurso más ultra: Soros y Bill Gates, la "invasión migratoria" o el "fanatismo climático", metidos en su intervención -recordemos- para preguntar a Sánchez sobre las crisis ferroviaria.

El tono de las derechas ha servido a Sánchez para subir una marcha en su segunda intervención. Tras repasar la agenda internacional, el presidente ha respondido evitando el choque de discursos, pero sí repasando algunos de los bulos lanzados por Feijóo, que el presidente achaca a su estrategia de "meter miedo" a los ciudadanos: "¿Tan carente de argumentos está para tener que acogerse a bulos?", le ha preguntado. Sánchez ha contestado, por ejemplo, a la petición de Feijóo de una "agencia independiente" para auditar la seguridad en transportes, como ya hace la Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes: "Ya existe, y ustedes votaron en contra", le ha recordado.

Sánchez aguanta el primer asalto del Congreso

El Gobierno se ha enfrentado esta mañana a una intensa primera cita en el Congreso de los Diputados. La comparecencia de Pedro Sánchez para dar explicaciones sobre los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida y de la agenda internacional que afecta a España no cierra la agenda del día. Aún queda la sesión de control al Ejecutivo, que tendrá previsiblemente, un guion muy similar. El PP llega al primer Pleno ordinario del año en la Cámara Baja en pleno éxtasis electoral, con la moral alta por las victorias en Extremadura y Aragón.

Hay mucho sobre la mesa. Desde la última vez que Sánchez intervino en el hemiciclo, hace ya dos meses, han pasado las dos citas con las urnas -ambas con Vox disparado y el PSOE a la baja-, las tragedias ferroviarias, el caos de Rodalies, la huelga de maquinistas, el lío de los decretos sociales, la contienda de Sánchez con las redes sociales y unas borrascas que han arrasado el sur del país. Todo ello aderezado con un complicado contexto internacional en el que España es cada vez más protagonista.

Súmate a

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio