El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respondido este viernes a las numerosas críticas que le ha vertido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por negarse a que se utilicen las bases militares españolas de Morón y Rota para bombardear Irán. Lo ha hecho en la comparecencia junto al primer ministro de la República Portuguesa, Luís Montenegro, con motivo de la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa.
"Entre aliados es bueno señalar cuando se está cometiendo un error y esta guerra es un error extraordinario", ha subrayado durante su comparecencia. Así, también ha advertido de que "ya se están pagando las consecuencias", con el alza del precio del petróleo y el gas.
No obstante, el dirigente socialista ha evitado la confrontación directa con el presidente de Estados Unidos y ha vuelto a reiterar su rechazo a la guerra, subrayando que no se ajusta al derecho internacional, justificando así sus críticas en que es bueno ayudar cuando se tiene razón pero también "señalar cuando se está equivocado".
Sobre las críticas y bulos de la derecha al envío de la fragata Cristóbal Colón a Chipre, Sánchez las ha atajado de nuevo con el derecho internacional y con la solidaridad: "Con la misma determinación que decimos 'No a la guerra' en Irán, tenemos la determinación de ser solidarios y ayudar y echar una mano a un estado de la Unión Europea que es víctima de ese conflicto".
De esta forma, ha explicado que el Gobierno ha enviado esta fragata como parte de una "misión de defensa" y como "apoyo" a Chipre, avanzando que llegará a la costa chipriota “en los próximos días”. Y ha sentenciado las críticas de populares y ultras con una contundente reflexión: "Están a favor de la guerra en Irán y parece que están en contra de que ayudemos a un país europeo".
"La política exterior de cada país la decide cada uno de los Gobiernos. Hoy, viendo las encuestas que salen en distintos medios, el Gobierno no solo está del lado de la legalidad, sino de una mayoría de españoles que se manifiestan en contra de esta guerra", ha dicho en el mismo sentido.
También ha recordado que "es bueno que los ciudadanos sepan que cualquier cosa que pase en sus bolsillos nada tiene que ver con el Gobierno, sino de una guerra ilegal", planteando que la disyuntiva es si el Ejecutivo está "a favor de la legalidad y de los derechos humanos", no tanto de su postura respecto a Irán, dejando claro su rechazo "a la represión del régimen iraní".
Sánchez comparecerá en el Congreso
Este viernes, el presidente del Gobierno también ha solicitado comparecer en el Congreso de los Diputados para explicar la posición de España en la guerra de Oriente Próximo que han iniciado Estados Unidos e Israel. Sánchez ha formalizado su propia petición de comparecencia, adelantándose así a una posible decisión de los grupos, socios u oposición.
La petición de esta comparecencia llega después de que el propio Pedro Sánchez protagonizase una declaración institucional este miércoles ante la escalada de tensión en Oriente Próximo y las nuevas críticas de Trump hacia España y su Gobierno.
Frente a las críticas de Trump y la derecha y ultraderecha españolas, Sánchez y su Gobierno han recibido el apoyo de la Unión Europea, de dirigentes de la ONU y líderes de varios países europeos e, incluso, China. Y es que Sánchez se ha convertido ante estas amenazas a España en una especie de líder de una 'internacional pacifista' frente a los intereses genocidas e imperialistas de Trump y Netanyahu.