Cierre de filas total. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha puesto la guinda al mitin de la candidata del PSOE a la Presidencia de Aragón, Pilar Alegría, en Huesca y lo ha hecho blindando la gestión tanto del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, como del Govern de la Generalitat. El jefe del Ejecutivo ha asegurado que se está “trabajando día y noche” y “codo con codo” con la administración de Salvador Illa para el restablecimiento del servicio de Rodalies, que se encuentra suspendido desde este pasado sábado a las 13:00 horas. Sánchez ha salido en defensa tanto de Puente como del gabinete del presidente catalán ante la ofensiva desplegada por el Partido Popular y a la que se han sumado Carles Puigdemont y Oriol Junqueras. El presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), de hecho, ha exigido este domingo las cabezas del ministro Óscar Puente y de la consellera de Territorio catalana, Silvia Paneque.

Ante un salón abarrotado de militantes socialistas en el Hotel Abbas de Huesca, el presidente del Gobierno no sólo ha defendido la gestión de Puente, sino que ha expresado su “reconocimiento” por su trabajo en la tragedia de Adamuz. Sánchez ha reivindicado la labor del titular de Transportes, remarcando que “está gestionando y dando la cara” desde el momento en el que trascendió el accidente en la localidad cordobesa. Al igual que Alegría, el secretario general de los socialistas ha dedicado sus primeras palabras a las víctimas del descarrilamiento y a sus familias, en un homenaje compartido con el posterior accidente de un tren de Rodalies en Gelida (Barcelona).

Homenajes mediante, ante la ofensiva desplegada por el Partido Popular aún con el luto nacional activo y la adhesión de ERC y Junts a estas posiciones, Sánchez ha reconocido con “orgullo” la labor de los servidores públicos e instituciones españolas. El jefe del Ejecutivo ha reivindicado el trabajo coordinado y “leal” para responder a la tragedia “con unidad y empatía”. “Como siempre hacemos los españoles”, ha puntualizado. De ahí, que insistiera con vehemencia en el trabajo conjunto con la Generalitat de Cataluña para que “vuelva a restablecerse el servicio ferroviario de Cercanías” con “dignidad y seguridad”. “Es lo que merecen los ciudadanos de Cataluña y del resto del país”.

Contra el “despotismo transatlántico”

Al margen del debate sobre el accidente de Adamuz, el presidente del Gobierno ha abordado el delicado estado de salud del actual orden mundial, arremetiendo contra su homólogo estadounidense, Donald Trump, por desplegar una ofensiva de “despotismo transatlántico”. Una narrativa que, según Sánchez, han comprado en Vox. A ojos del jefe del Ejecutivo, los de Santiago Abascal se han erigido como los “lacayos” de su “amo”, a quienes acusa de genuflexionarse ante Washington cuando la Casa Blanca impone aranceles a toda Europa, incluida España. “No queremos para Aragón lo que vemos al otro lado del Atlántico, hay que votar a Alegría”, ha enfatizado el jefe del Ejecutivo.

Reivindicación que ha ligado a las dos opciones que se le presentan a los aragoneses el próximo 8 de febrero: o la ultraderecha con las “tres papeletas para volver al pasado” de la mano de “Azcón, Abascal y Alvise”, o la única vía para “frenarles” y garantizar que los avances sociales continúen en Aragón con Pilar Alegría. “Ellos lo que quieren es hacer negocio con la Sanidad, con la educación y la dependencia. Por eso hay que votar socialista”, ha subrayado un Sánchez, que unificaba su defensa con la ex ministra de Educación por el nuevo modelo de financiación que la ola reaccionaria rechaza “por puro sectarismo político”.

Un voto para “dar carpetazo a los recortes”

En estas líneas se ha movido también la candidata socialista a la Presidencia de Aragón, expresando su deseo de liderar el cambio en la región para “dar carpetazo” a la receta del tijeretazo por decreto del Partido Popular de Azcón. Alegría ha personificado en el jefe del Ejecutivo regional la titularidad única de no hacer frente a sus responsabilidades por la convocatoria de unas elecciones anticipadas que no hacen sino evidenciar su “incapacidad” para tejer acuerdos que favorezcan la gobernabilidad de la autonomía.

Alegría ha asegurado que sabe perfectamente a lo que se enfrenta, a una oleada de “mentiras, insultos y desprecios” que responderá con “serenidad, propuestas y alternativas” que mejoren la vida de los aragoneses. “Estamos en una campaña que no tocaba por el capricho de Azcón y porque se lo pidió Madrid. Una vez más, subordinó los intereses de los aragoneses al mandato de Feijóo”, ha expresado la candidata socialista, quien al igual que Sánchez, ha reducido la contienda electoral a dos modelos: el de la “privatización y recortes” y el de las “propuestas, ilusión y de los derechos” que personifica el Partido Socialista.

En este sentido, Alegría ha llamado a la movilización de los aragoneses para “construir y avanzar” en ese futuro para la región. “Que nadie se quede en casa. Es fundamental salir a votar. El futuro no está escrito, lo escribís cada uno de vosotros y vosotras”, ha espetado la exministra socialista, que promete “ir a por todas” porque desea “ser la próxima presidenta de Aragón”.

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