Era previsible que la oposición iba a tratar de anular la agenda internacional de Pedro Sánchez en la sesión de control en el Congreso este miércoles, y así ha sido. O así lo ha intentado el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que ha tratado de atizar al presidente con el estado de las infraestructuras y la deuda pública en España. La respuesta del líder del Ejecutivo, ha sido defender que "con este Gobierno, España funciona", y le ha recordado a Feijóo diferentes opiniones al respecto, como la del propio líder de la oposición: "Lo que no funciona es una oposición que lleva años confundiendo sus deseos con la realidad".
Sánchez vuelve a la Cámara Baja después de dos semanas en las que ha reforzado su perfil internacional, a lo que Feijóo ha optado por centrar el debate en casa para tratar de anularlo: "Siento importunarle con cuestiones domésticas", ha arrancado su pregunta al presidente. El popular ha acusado al presidente de tener el "record de incremento de impuestos y de deuda pública", y ha ligado esto al estado de las infraestructuras, en el que asegura que España está en la "cola de Europa".
Asegura el líder de la oposición que cada día miles de españoles "suben al coche temerosos de tener un accidente", por el estado de las carreteras. Feijóo ha centrado el debate en los trenes, recordando también las averías en Cercanías y Rodalies, la suspensión del AVE a Málaga o el accidente de Adamuz, acusando a Sánchez de despreciar a las víctimas, "a las que le han mentido". El presidente popular ha lamentado que "el AVE era una marca España", y que en los últimos años han disminuido un 30% los usuarios de la alta velocidad.
"¿De verdad cree que no le debe una disculpa a nadie?", le ha preguntado. Feijóo ha elevado el tono, sacando del cajón los casos de corrupción que se juzgan en los tribunales, como el caso Koldo: "¿De verdad cree que los españoles merecemos que con nuestro dinero de seguridad se paguen las amigas del anterior ministro de Transportes? ¿O paguemos el sueldo del ministro actual que se dedica a insultar a todo el mundo en redes sociales porque usted se lo indica?", le pregunta.
Sánchez cita a Feijóo contra Feijóo: "España debe superar los 22 millones de afiliados"
A todo esto, Sánchez le ha recordado, ya que "recurrentemente pregunta si España funciona o no funciona" pero su respuesta le "entra por un oido y le sale por el otro", lo que dicen fuera de cómo funciona el país. Por ejemplo, la previsión del Fondo Monetario Internacional (FMI) de que la deuda pública española caerá por debajo del 100% del PIB este año, menos "que la media mundial", algo que ocurrirá "por primera vez en 16 años".
También ha echado mano de un titular del Financial Times: "España es un ejemplo a seguir para resistir los shocks provenientes de la guerra en Irán". O también, sobre la postura internacional del Gobierno y su posición firme contra la guerra, que retrata al PP cuando trata de criticar a Donald Trump sin condenar su ofensiva ilegal sobre Irán: "España salva el honor de Europa", es el la frase de un ex primer ministro francés que ha recordado Sánchez, que elogia la condena del Ejecutivo a las acciones de Israel.
Pero la referencia más dura para Feijóo sobre cómo juzgar si España funciona o no, ha sido él mismo. "Le digo una mejor", ha dicho el presidente. Volviéndose a su bancada, Sánchez ha retratado con sorna lo que deseaba el popular hace meses: "España tiene que superar los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social al finalizar la próxima legislatura". El líder del Ejecutivo ha recordado los últimos datos de afiliación: "Lo hemos logrado".
La "prioridad nacional" enfoca el cara a cara en el Congreso
Pero en lo que Sánchez ha incidido más ha sido en el reciente pacto de investidura en Extremadura entre PP y Vox. Acusa a Feijóo de criticar que el Gobierno incumpla la ley, cuando en principios como el de la prioridad nacional, "lo primero que hacen es darle una patada a la Constitución", recordando que discriminar en el acceso a lo público incumple el principio de Igualdad de la Carta Magna. El socialista ha terminado recordando los otros casos de corrupción que se juzgan estos días, los que rodean a Génova como la Kitchen, y lo ha vinculado con la cuestión migratoria: "Ustedes se financian en B y quieren trabajadores en B", ha sentenciado.
El presidente vuelve al Congreso de los Diputados, tras su gira de eventos internacionales, a un debate en el que la oposición busca traerle de vuelta a las cuestiones domésticas. En ellas lo más relevante ahora mismo es la pugna entre PP y Vox por la llamada "prioridad nacional", el principio rector del acuerdo con el que, salvo sorpresa, la popular María Guardiola será investida presidenta de Extremadura esta misma tarde.
Aunque las derechas terminaron por ponerse de acuerdo, tras meses de bloqueo, este concepto sigue provocando tiranteces, debido al empeño del PP de matizar que la exclusión de los migrantes de las ayudas sociales, la prioridad de los españoles en el acceso a vivienda pública, o el cambio en los criterios de servicios esenciales como la sanidad -que es lo que Vox entiende por "prioridad nacional"-, se debe regir por el "arraigo" al lugar donde se tenga el debate. Esta es la salvedad que ha encontrado Génova para transmitir la idea de que no están cediendo del todo ante los designios de la ultraderecha, aunque ya adoptan sus tesis tanto a nivel regional como nacional.
Precisamente, este es el debate que ocupará al Congreso este miércoles, cuando se vota una moción de Vox para incorporar la "prioridad nacional" a las prestaciones sociales a nivel estatal. El PP introdujo este martes una enmienda al texto de los de Abascal, en la que daban por bueno ese concepto pero introducían el matiz del "arraigo", que aparece también en el pacto de Gobierno de Extremadura.
Esto ha provocado un nuevo choque entre ambos partidos, con dos debates paralelos que tendrán lugar este miércoles. Por un lado, en el Congreso, Vox critica al PP por rebajar lo pactado, y amenaza con tumbar la enmienda de los populares, que niegan estar "boicoteando" a la ultraderecha. Al mismo tiempo, está previsto que la Asamblea extremeña avale como presidenta a Guardiola, que defiende que no se va a incumplir la ley, y que lo que va a llevar a cabo su Gobierno es lo pactado, "punto por punto".