La semana pasada, ante la inminencia de que el juez Pablo Ruz tenía que abandonar el juzgado de la Audiencia Nacional, su entorno era un hervidero. Desde hacía días se daba por seguro que antes de su regreso al juzgado de Móstoles, el magistrado elevaría sus conclusiones sobre el llamado caso de 'los papeles de Bárcenas', y más apropiadamente, 'caja B del PP'. Como así ha sido. El auto ha sido uno..., pero hasta el último momento, las hipótesis eran varias.

Las hipótesis de Ruz, y el papel del fiscal
Las acusaciones y las defensas especulaban. En Génova no descartaban lo peor. En todos los ambientes que conocían en lo que andaba el juez se aseguraba que éste manejaba varias hipótesis para cerrar el auto. Alguna que hubiera sido realmente más dura y demoledora para el PP que la finalmente tomada por el juez.



ELPLURAL.COM ha hablado con fuentes conocedoras de primera mano de lo que se gestaba en el entorno del caso. De estas conversaciones podemos asegurar que en la decisión final del juez Pablo Ruz no es ajeno al papel que ha jugado el fiscal de esta pieza separada, un rol tan diferente al que han jugado sus compañeras en la trama principal de la que depende, el caso Gürtel, que han trabajado codo con codo con el juez por profundizar en la investigación.

Antonio Romeral, el fiscal anticorrupción que ha actuado en este caso, como contábamos hace unos días en ELPLURAL.COM a partir de un artículo de Los Genoveses, ha llevado una política de negativas casi a cada petición de nuevas investigaciones  o imputaciones que le planteaba el juez, lo que ha hecho muy difícil las actuaciones de un magistrado tan escrupuloso con las formas como ha demostrado ser Pablo Ruz. No hace falta insistir en que además de la renuencia de la fiscalía, el juez se ha encontrado desde hace meses con la enorme presión del Consejo General del Poder Judicial, controlado por los jueces conservadores, nombrados a propuesta del Partido Popular, y que controlan por completo la institución.

La batalla de los estatutos del PP
Aún así, Ruz hasta los últimos días ha estado barajando varias propuestas. Una, la que al final ha resultado. Un sumario en el que la responsabilidad sobre la probada existencia durante 18 años de una caja B en Génova, en la que se ingresaba ilegalmente dinero de donaciones en negro que permitían financiar campañas electorales, la construcción y remodelación de sedes y el pago de sobresueldos a los dirigentes del PP, ha quedado restringida a los tesoreros y gerentes de estos años.., los Bárcenas, Lapuerta y demás. Y al Partido Popular le deja, 'nada más', que como responsable civil subsidiario.

Pero Ruz consideraba otras hipótesis. Y lo hizo hasta muy al final.

Como les contamos varias veces en este diario, durante meses el magistrado sostuvo un duro pulso con Génova ante la resistencia 'popular' a colaborar con la justicia, y que acabó forzando el registro de la sede. Uno de esos pulsos de Ruz con la dirección del PP tuvo que ver con las dificultades que encontró para hacerse con los estatutos del partido de la derecha que, aunque pueda parecer sorprendente, no son públicos.

¿Quiénes eran los 'responsables' de los empleados Bárcenas y Lapuerta?
La resistencia fue tan grande que el juez llegó a enviar al PP providencias 'amenazantes' ante lo que se vio como falta de respeto por parte de Génova, que le enviaba estatutos antiguos o locales, y no los que él requería ¿Por qué era tan importante esta petición? Porque el juez, como ha dicho en su auto final, considera a los que ha acabado imputando tan sólo "empleados", y quería valorar quiénes eran los responsables, cuando menos del control, de esos "empleados".

Hablamos, claro, de los secretarios generales y presidentes que ha tenido el PP durante los 18 años en los que se da por probada la existencia de la caja B, y muy especialmente los que ocupaban esos puestos en 2008, el año en el que los delitos cometidos no han prescrito. Hablamos, claro, de María Dolores de Cospedal y de Mariano Rajoy, la secretaria general y el presidente, que tras el Congreso del PP en Valencia ascendieron a Luis Bárcenas de gerente a tesorero nacional del partido.

Los poderes de Cospedal a Bárcenas
En ELPLURAL.COM ya informamos en su momento, y mostramos, los poderes que Cospedal, como secretaria general, entregó, y posteriormente revocó, a Luis Bárcenas. Pero, y esto es lo que el juez quería comprobar a la vista de los estatutos que tanto le costó conseguir, eso no significaba que los tesoreros del PP fueran responsables últimos del movimiento financiero en el partido.

¿Resulta creíble, en un partido tan piramidal y presidencialista, como el PP, donde no es el partido en su Congreso, sino el presidente, quien propone la Ejecutiva.., donde ni un sólo nombramiento, ni un sólo movimiento, se realiza sin el conocimiento de la dirección, que el dinero se manejara sin control? Esto era lo que estudiaba Pablo Ruz en otra de sus hipótesis, en un auto que al final no ha visto la luz... Uno en el que la lógica de las respuestas a las preguntas que él mismo se plantea habría llevado a otras imputaciones.

Tanto temían en Génova esta posibilidad que bajo esa luz, se puede dar una interpretación nueva a las declaraciones que el propio Mariano Rajoy hizo en Onda Cero el pasado lunes 16, cuando dijo que "hay imputaciones e imputaciones" ¿Estaba poniéndose la venda antes de la herida?