Una nueva izquierda empieza a emerger. La cita que han convocado este miércoles en la capital el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, junto al diputado de Más Madrid, Emilio Delgado, ha generado una expectación que ha quedado acreditada en la sala Galileo Galilei: 70 medios desplazados, aforo completo con la calle cortada, gente de todas las edades y con la vista fijada en el público en quién falta y quién ha acudido en el espectro a la izquierda del PSOE. Un evento que ha servido como plato entrante de una propuesta que empieza a tener forma: un modelo innovador de una izquierda unida.
Antes de comenzar el acto 'Disputar el presente para ganar el futuro', moderado por la periodista Sarah Santaolalla, fuentes de la organización han deslizado que, si existe una alternativa real y "fuerte" en este plano ideológico, "habrá partido en 2027" porque "compartir ideas nunca es negativo" y que, prueba de ello, es que en los días previos a su celebración, algunas figuras políticas que avanzaron que no vendrían, finalmente, "han tenido que hacerlo tras darse cuenta del impacto". "Es una muy buena noticia para todas las izquierdas. (...) Los partidos tenemos que ser capaces de dejar atrás pugnas personales para construir algo importante. Todo el mundo coincide en que no es el momento del quién, sino del qué, yo vengo a escuchar a compañeros con los que comparto mucho", ha desgranado Alberto Ibáñez, de Compromís, antes de arrancar el acto en declaraciones a la prensa.
En el pleno apogeo de la conversación, la idea ha sido clara: ciencia, método y orden. "Lo que viene salvaje, imitadores baratos de Milei o Trump, lo dice Abascal de forma clara. Aunque me vaya a mi casa esta tarde o dimita, compartimos esta responsabilidad. No sólo quiero ilusionar, quiero ganar. Eso exige de ciencia, método, orden. Sino, repetiremos la historia. Intentemos hacer algo diferente. En lugar de hablar del cómo se habla del qué o quién. Yo quiero ganar provincia a provincia escaños a Vox, a dos carrillos", ha emplazado Rufián.
En este sentido, ha planteado la pregunta clave y reto que presenta la izquierda actual: "¿Qué sentido tiene que 14 izquierdas que representan lo mismo nos presentemos por separado en el mismo sitio? Ciencia, método y orden, sino nos van a fusilar políticamente por separado. La pregunta es: ¿quién se presenta en Girona, en Sevilla, en A Coruña, en Madrid, en Valencia? ¿Vale la pena que sigamos compitiendo entre nosotros para ver quién es más puro, mejor o quién hace mejores tuits?", ha subrayado.
Por este motivo, ha reiterado de qué sirve la separación de formaciones de izquierdas si el horizonte es "Abascal como ministro del Interior": "Especialización, territorio", ha apostado, situando como ejemplo acuciante los resultados electorales en Aragón: "No le pido a nadie que renuncie a sus siglas, a lo que es y defiende, por primera vez, pido orden, eficiencia y método, provincia y provincia, cómo se gana a Vox. Lo demás son tuis", ha sostenido.
El alcance de la izquierda y "ser facha está de moda"
Delgado ha proseguido el hilo del debate sobre la problemática de alcance de la izquierda para llegar a todos los sectores poblacionales: "Tiene que haber una chispa inicial que genere algo, es igual de importante que la unidad de partidos pero, si no llegan a quienes tienen que llegar, tenemos el mismo problema, hay un problema de alcance. Los trabajadores del campo no llegamos, a mí no me gusta la caza, pero si un cazador está de acuerdo conmigo quiero contar con él, lo quiero en mi equipo y no se lo quiero regalar a Vox", ha señalado.
Al tiempo, Rufián ha reiterado una realidad a la que ha aludido en previas ocasiones: "Está de moda ser facha, ser chungo y mala gente. (...) Que la gente escuche más al Xocas diciendo en 'El Hormiguero' diciendo que lo público es una mierda antes que sepan quién es Mariano Barbacid que puede curar el cáncer de páncreas, eso no es gratuito", ha ejemplificado.
La apuesta viene por competir, a su vez, el relato que cala en el electorado, porque la ultraderecha aboga a "la España que madruga", mientras que, en palabras de Rufián, la izquierda podría adoptar el lema "una familia, una casa". Frente a este modelo, ha enfatizado los ejes vertebradores de la razón que viene a citar a la izquierda alternativa ante un nuevo horizonte: "Cada uno en su casa y antifascismo, derecho de autodeterminación y dignificación de condiciones de vida entre todos".
La clave, en el mapa territorial
"Querría que la derecha estuviera tan fraccionada como la izquierda. Pido que se entienda que tenemos que competir con esta gente, ganar provincia a provincia, hay gente más arraigada al territorio que otros, pidiendo el voto para esta gente. Requiere de negociaciones en cúpulas de partidos, en Sevilla, Segovia, Lugo o Castellón", ha situado el portavoz parlamentario de ERC como clave de esta apuesta, la cohesión territorial de todas las izquierdas.
Delgado ha continuado situando la realidad del tablero político y cómo dar el giro definitivo: "PSOE, Sumar y Podemos, frente a PP, Vox y Alvise, la unidad no es el único problema. Ellos van disparados porque han conseguido hegemonía, que sus razones se impongan. Nos han robado la bandera de la libertad, ahora nos convencen de que es que aceptar que cuando te despiden la empresa te pague cuando quiera", ha continuado. Frente a ello, siguiendo la estela Rufián, ha indicado las dos vías posibles, "empezar a filosofar y comprar el marco de la derecha, o intentar articular un discurso propio".
¿La discusión real? El "cómo"
Ante este planteamiento a la izquierda del PSOE, y teniendo en la agenda el evento de reedición de Sumar este sábado, Rufián no ha querido olvidar el germen de este movimiento: "Podemos, uno de los elefantes en la habitación, ha sido, es y será una formación política imprescindible. Pablo Iglesias es el mejor de nuestra generación, Irene Montero es una fuerza de la naturaleza, Ione Belarra es maravillosa. Les quiero en esto. Quien crea que esta gente sobra, se equivoca", ha aludido.
"La discusión real es el cómo, lo demás es filosofar. Qué sentido tiene 14 izqueirdas en el mismo territorio compitiendo por migajas, ¿quién va a dar el paso a renunciar? Porque va de eso, de renunciar. O nos juntamos todos, o vamos al suelo", ha enmarcado Rufián como la esencia principal de una cita que no es más que el principio de lo que está por venir.