President, Datejust, Hulk, Daytona, Pepsi, Batman, Panda, Speedy, Jumbo, Henry Graves, Steve McQueen, Montecarlo, Moonwatch, Bullhead, Snoopy... Si hay algo que resulta llamativo del mundo de la relojería son los apodos que tienen algunas de las piezas más reclamadas bien sea por los coleccionistas o por los flippers, como se conoce a aquellos que buscan relojes de lujo a precios por debajo del precio de mercado para revenderlos rápidamente por un valor mayor. 

La exclusividad de estos relojes y el alto valor que alcanzan, siendo en muchos casos su precio en el mercado de segunda mano mayor que el de la tienda, se debe al stock limitado con el que trabajan marcas como Rolex, Patek Philippe, Audemars Piguet o Richard Mille entre otras. De hecho, sobre algunas de estas firmas relojeras los expertos apuntan a que existen importantes diferencias basadas en hechos como si la fabricación es artesana o no. Igualmente, sea la pieza hecha a mano o no, valen decenas de miles de euros.

Es por ello que, ante el alto precio que se llega a pagar por estos relojes, un juez de Andorra ha imputado a varios futbolistas como Carvajal, David Silva, Santi Carzola o César Azpilicueta por haber adquirido a través de una empresa de Andorra piezas, presuntamente, de contrabando. Así, cada uno les habrían costado, como poco, 40.000 euros. Se trata este de un caso que está siendo investigado, ya que, según apuntan las investigaciones del juez, además del posible contrabando de relojes también se podría haber dado un blanqueo de capitales por parte de la empresa que les vendía estas piezas.

Esto sería así pues, en lugar de directamente vender a los jugadores en España, la empresa española vinculada a Diego G.C importaba los relojes a la sociedad andorrana en la que participaba y luego hacia la operación a desde el principado. Así, el magistrado destaca que el único “motivo plausible” para esta operativa es la ganancia económica mediante la deducción del IVA por parte de las empresas andorranas y españolas del investigado.

Los relojes de lujo, su alto valor, la imagen de exclusividad y el mercado en torno a ellos

Uno de los puntos más emblemáticos en el mundo de la relojería es la 47th Street de Nueva York. En esta calle se hayan numerosos puestos de venta (estos, en principio, legales) de relojes de lujo de segunda mano o kilómetro 0, según quiera verse, pudiendo ver transitando en ella a diario a los flippers portando sus últimas adquisiciones y negociando con unos y con otros. En este enclave se mueven cada día cientos de relojes que cuestan los mismo y más que el salario anual de muchos españoles. Ahora bien, hay elementos que condicionan mucho los tratos que allí se hacen, generando importantes cambios en el precio final hechos como que las piezas cuenten con su caja original y la tarjeta de compra. Escuchar aquello de "box and papers" (caja y papeles) da un enorme valor añadido al reloj y hace que a los flippers les aparezca el símbolo del dólar en las pupilas de sus ojos. 

El valor que adquieren este tipo de relojes resulta especialmente llamativo para mucho, siendo sorprendente ver vídeos de canales de Youtube como Vookum, CRM Jewelers, Ariel Joyería o Moses The Jeweler, que reflejan la locura diaria de la 47th Street de Nueva York y el negocio de las tiendas especializadas en otras ciudades como Miami. Así, muestran cómo se llevan a cabo los acuerdoss de compra y venta de estas piezas que alcanzan precios tan llamativos como los 65.000 euros de un Audemars Piguet Royal Oak, los 80.000 de un Rolex Daytona, los 150.000 de un Patek Philippe Nautilus o los más de 300.000 de un Richard Mille 65-01, entre otros.

Sean relojes de segunda mano o de kilómetro 0, el alto valor con el que cuentan se debe a la exclusividad de los mismos. Las marcas no solo trabajan, como se mencionaba, con un stock limitado, sino que además suelen seleccionar cuidadosamente a sus clientes, dejando a muchos durante años en las listas de espera. Es por ello que, en puntos de venta como estos o a los que acudieron los futbolistas españoles, donde ya no se hace ese filtro tan severo, el precio al que llegan a situarse estas piezas es sustancialmente mayor al que poseen en tienda. 

El negocio de Diego G.C. en Andorra

Varios futbolistas españoles han sido imputados en una investigación judicial en Andorra por la compra de relojes de lujo presuntamente introducidos de contrabando. Entre los investigados figuran Daniel Carvajal, Santi Cazorla, Giovani Lo Celso, Thomas Partey, César Azpilicueta, Juan Bernat y el exjugador David Silva. Todos ellos habrían adquirido piezas de alta gama a una empresa andorrana vinculada al empresario Diego G.C., principal investigado en la causa.

Según el magistrado, el esquema utilizado tenía como objetivo eludir el pago del IVA mediante una operativa transfronteriza. La empresa española asociada al investigado compraba relojes de marcas como Rolex o Patek Philippe y los transfería a su sociedad en Andorra. Desde allí se formalizaban las ventas a los futbolistas, aparentando legalidad.

El método descrito por el magistrado era relativamente simple pero efectivo: el reloj se transportaba físicamente a España sin declarar en aduana portado en la muñeca, mientras que la factura y la documentación se trasladaban en un viaje distinto. Esta separación permitía evitar controles y simular que la operación cumplía con las obligaciones fiscales. El único “motivo plausible”, según el juez, era beneficiarse económicamente evitando impuestos. 

Al principal investigado y a su socio, resalta el instructor, les pillaron los agentes aduaneros de ambos lados de la frontera con sendos relojes en las muñecas por valor total de 104.000 euros el 5 de septiembre de 2025.

Además, la investigación apunta a que parte de los pagos podrían haberse realizado en efectivo, lo que abre la puerta a posibles delitos de blanqueo de capitales. En este contexto, los futbolistas habrían actuado como compradores finales dentro de una red organizada cuyo núcleo era la empresa andorrana, diseñada para maximizar beneficios mediante prácticas ilegales de contrabando.

¿Qué relojes compraron los futbolistas españoles a Diego G.C.? ¿Cuánto gastaron? Los deportistas mencionados escogieron piezas diferentes por las cuales la empresa andorrana registró sustanciales ingresos. Yendo de menor a mayor, los que menos gastaron fue Dani Carvajal, pagó un total de 60.000 euros por un Rolex Daytona Platinum.

Por su parte, el jugador del Betis, Giovanni Lo Celso, gastó más de 80.000 euros en un Patek Philippe Aquanaut y en un Rolex Day-Date 40. César Azpilicueta también compró dos relojes a la empresa de Diego G.C., sumando ambos más de 100.000 euros. Concretamente, el del Atlético de Madrid adquirió un Patek Philippe Annual Calendar y un Audemars Piguet Royal Oak. 

Los que más relojes compraron fueron David Silva, Juan Bernat y Thomas Partey, haciéndose con tres o cuatro cada uno de ellos. Los tres gastaron más de 300.00 euros para incluir en su colección relojes como, por ejemplo, el Patek Philippe Nautilus. 

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