El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha indicado hoy que el riesgo de que el ébola "se pueda propagar es muy bajo" según las indicaciones de la Comisión Europea y de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Tras reunirse con el equipo médico del centro, acompañado por el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, el jefe del ejecutivo ha expresado su apoyo a los profesionales sanitarios del hospital Carlos III y ha asegurado que ahora "el primer objetivo" en la lucha contra el ébola en España "se llama Teresa Romero".

Es la segunda vez que se refiere a esta grave emergencia sanitaria después de que el miércoles dijera que sus colegas europeos le habían felicitado por la gestión de la crisis. Una gestión que ha evidenciado alarmantes fallos en los protocolos de seguridad y de la que nadie quiere asumir responsabilidades. ¿También le han felicitado por la labor del consejero de Sanidad de Madrid que ha cargado las culpas de todo lo que está ocurriendo a la enfermera contagiada? Él sigue en su puesto y no ve motivo para dimitir. Mientras, Teresa Romero sigue luchando por su vida.

Se desconoce la respuesta porque el jefe del Ejecutivo no ha admitido preguntas. También nos hubiera gustado saber por qué el Ejecutivo ha tardado cinco días en reaccionar. ¿No deberían haber creado el gabinete de crisis presidido por Soraya Sáenz de Santamaría desde el primer momento?