Para Vox es una “invasión migratoria” lo que, en palabras del Partido Popular esta semana, es una “emergencia migratoria”. El lenguaje y las palabras que la derecha española utiliza para elevar al debate público este tema cada vez se parece más. En las formas, y en el fondo, como se ha visto recientemente en las decisiones adoptadas, coordinadamente entre ambos partidos, en el Ayuntamiento de Jumilla (Murcia) con la fiesta islámica del cordero.
El Partido Popular ha querido que la “emergencia migratoria” estuviera esta semana en el debate de la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados. La bandera que más agita Vox en todos sus discursos la ha llevado, en este caso, el PP al Congreso para tratar de forzar sin éxito la comparecencia de la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. La petición requería que Saiz diera cuenta de “la emergencia migratoria que está viviendo nuestro país, con especial incidencia en el sur y las Illes Balears”. Pese a que la situación está lejos de lo viviendo en agosto de 2024, un mes que estuvo marcado por la llegada masiva de pateras a las costas de Melilla y El Hierro, la inmigración irregular está ahora en situación de “emergencia” para el Partido Popular.
La portavoz del PP en este caso, Sofía Acedo, no ahorró calificativos este martes para extremar su discurso y alinearse un poco más con la dureza que argumenta Vox en estos temas. Acedo criticó que el Gobierno sea “un acreditado incompetente” en materia de inmigración e “hipócrita” al favorecer el efecto llamada.
“La inmigración se ha convertido en la moneda de cambio del gobierno socialista ya sea para comprar el sillón de Moncloa concediendo su transferencia a los que ellos mismos llamaban la xenofobia derecha catalana ya sea para lanzarla como platillo volante para azuzar el miedo a la derecha o ya sea utilizando a los menores como mercancías sin garantías sin presupuesto sin rigor y sin humanidad para sacudirse el problema de la gestión de estos y trasladarlo a las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular “, dijo.
Feijóo pide deportaciones inmediatas
El endurecimiento del PP con la inmigración irregular obedece a una estrategia que el propio Alberto Núñez Feijóo ha ido protagonizando a lo largo de los últimos meses, en su pugna por el caladero de votos más radical.
Tras los sucesos desatados este verano en Torre Pacheco, donde los ultras agitaron una “caza al moro” en el municipio murciano, fue el propio Feijóo el que responsabilizó al Gobierno del “descontrol migratorio” y demandó deportaciones inmediatas de inmigrantes irregulares que cometan delitos en España.
Vox ya ha anunciado que su programa pasa por deportaciones masivas de millones de inmigrantes: los irregulares e incluso de los de segunda generación nacidos en España. El PP no llega tan lejos pero Feijóo sí que aboga abiertamente por más mano dura y deportaciones inmediatas a todo el que cometa un delito en suelo nacional.
En un acto celebrado en julio en la Universidad CEU San Pablo, Feijóo sostuvo que “un inmigrante irregular que delinque tiene que ser deportado de forma inmediata.” Rechazó que la inmigración ilegal genere derechos y abogó por mayor autoridad policial y penalización de la reincidencia.
En esa misma línea, el líder del PP volvió a defender hace unos días la “repatriación inmediata” de inmigrantes irregulares que cometan delitos. Feijóo apuesta por la "tolerancia cero" con aquellos inmigrantes que cometan delitos y quiere reformar la legislación para acelerar la repatriación de los que delincan. Además, ha avanzado que si gobierna el PP reformulará los requisitos de la reagrupación familiar para que no se usen de “forma torticera” por inmigrantes irregulares, al tiempo que eliminará la relación entre el empadronamiento y el acceso de los inmigrantes en situación irregular a prestaciones no contributivas.