El agitador ultra Bertrand Ndongo ha vuelto este martes a protagonizar una escena que ha acaparado la atención y de nuevo la condena en una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, tras insultar a la portavoz parlamentaria de los Comuns, Aina Vidal, llamándola “idiota”.

Después de que Vidal terminara su comparecencia ante los periodistas presentes en la sala con una reflexión en la que reflejaba la necesidad de “limpiar esta institución de pseudoperiodistas que incomodan, agreden y hacen imposible que el trabajo transcurra de forma normal”, el agitador ultra que accede a la Cámara Baja con la acreditación como redactor de Periodista Digital no ha dudado en reírse de la portavoz de los Comuns, segundos antes de deslizar en voz alta “qué idiota”.

Sin embargo, este nuevo episodio en el que pseudoperiodistas como Ndongo se dedican a interferir en el buen desarrollo de las ruedas de prensa entre políticos de diferentes grupos y profesionales de medios de comunicación, no ha quedado ahí. Después de que Vidal abandonara la sala, Ndongo se ha llegado a encarar con otro compañero de RNE, a quien le ha espetado: "Me la trae floja lo que tú puedas pensar". Precisamente fruto de estos altercados que acostumbra a protagonizar en presencia de periodistas y políticos, Ndongo está siendo investigado por el Congreso por posibles infracciones recogidas en el reglamento de la Cámara.

Sobre ello se ha pronunciado también la portavoz de los Comuns en la rueda de prensa, cuando ha señalado que la resolución de esos expedientes está “pendiente” de un informe jurídico de los letrados de la institución, algo que considera necesario para tomar una decisión “de manera correcta, intachable y con toda la seguridad jurídica”. De esta forma, una vez se entregue este informe, “los miembros de la Mesa tendrán que tomar una decisión, y esperamos que esa decisión sea la de limpiar por fin esta institución de pseudoperiodistas”, ha expresado Vidal en rueda de prensa. En esta misma línea, la portavoz de los Comuns ha añadido que, en los últimos días, se ha podido ver “cómo el PP ha destinado más de 600.000 euros de fondos públicos a este ecosistema de pseudoperiodistas que operan aquí en la Cámara con total impunidad, pagando una maquinaria que solo sirve para difundir odio, lodo, mentiras y bulos”, por lo que ha acusado a los populares de “poner una alfombra roja” y de “invertir” los roles cuando estos “agreden”.

Al hilo de todo ello, conviene subrayar que el reglamento del Congreso califica en su artículo 98.6 como infracción “muy grave” la “falta de respeto o a las reglas de cortesía en el recinto parlamentario y zonas o edificios adscritos al Congreso” y añade que “se considerará en todo caso una infracción muy grave proferir insultos, descalificaciones o atentar contra la dignidad de otras personas”.

Al margen de este nuevo episodio, el pasado mes de noviembre se le abrió un expediente a Ndongo a instancias de una denuncia presentada por Sumar tras el incidente ocurrido durante una rueda de prensa de su portavoz, Verónica Martínez Barbero. En este caso, el CCCP contemplaba la posible comisión de dos infracciones graves por interrumpir el acto informativo y por "incumplir las directrices e instrucciones del personal responsable de forma consciente, deliberada y repetida".

Así, este órgano consideró probado que la rueda de prensa se vio "violentada" y su desarrollo "severamente distorsionado", mientras el denunciado "hacía caso omiso de las instrucciones para mantener el orden e ignoraba el turno establecido". Eso, añade el informe, "afectó negativamente la labor de los representantes de los medios de comunicación que trataban de hacer su trabajo, lo cual reviste una insoslayable gravedad". "El incidente, además, implicó el ejercicio de una visible violencia verbal sobre la diputada y la periodista afectada, hecho impropio de un acto en sede parlamentaria", sentenció el Consejo Consultivo de Comunicación.

La acreditación de los agitadores, en el aire

El pasado mes de enero, la Mesa del Congreso daba un paso más en la investigación abierta contra Vito Quiles y Ndongo, denunciados por su comportamiento en la Cámara y que con ello podrían ver suspendida su acreditación como informadores. La mayoría de PSOE y Sumar en el órgano de gobierno asumió los informes redactados al respecto por el CCCP, que achacaba la comisión de tres faltas graves a Quiles y dos a Ndongo, y ha encargado la instrucción de ambos casos al cuerpo de letrados.

La decisión se adoptó sin votación y el PP se mantuvo al margen por rechazar la reforma del Reglamento aprobada el pasado verano que incluye una nueva regulación para este tipo de procedimientos. Por su parte, Vox también rechazó esa modificación reglamentaria y por eso, como los 'populares', rehusó integrarse en el CCCP, del que sí forman parte el resto de grupos parlamentarios.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio