La Puerta del Sol de Madrid se ha convertido en el faro al que apuntan todas las miradas en España y también fuera del territorio nacional. Un símbolo de la lucha colectiva, organizada y dispuesta a ponerle tope a la especulación inmobiliaria, a los abusos de los fondos buitres y a sacar a flote un mercado de la vivienda que se encuentra en su momento más crítico.
Desde que desahuciaron a Maricarmen, la mujer de 87 años que vivía en su casa próxima al Retiro y que falleció este miércoles 7 de octubre, miles de jóvenes han decidido acampar en la Puerta del Sol, erigiéndose como el ejemplo de muchos otros que han decidido también acampar en señal de protesta y por el derecho a la vivienda en otras muchas ciudades de España. Pese a las amenazas vertidas en las últimas semanas por parte del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso de proceder con el desalojo de la plaza, los acampados no cejan en su protesta por la vivienda digna.
La vivienda, principal lucha en Sol pero no la única
Sin embargo, lo que inicialmente empezó siendo unas pocas tiendas de campaña en la puerta del domicilio de Maricarmen la noche anterior a su desahucio para tratar de impedirlo, ha derivado en una plaza abarrotada en la que la vivienda puede que sea la principal y más evidente lucha, pero no la única. Desde las educadoras infantiles, los estudiantes, los grupos antirracistas, las plataformas en defensa de Gaza y feministas o los bomberos son algunos de los colectivos que mantienen su presencia en Sol y que se han unido al Sindicato de Inquilinas e Inquilinos para respaldar una lucha que es de todos y que requiere una respuesta organizada y común.
De hecho, la página web acampada26s.net que recoge información sobre las asambleas, los diferentes puntos de la acampada, actualizaciones meteorológicas o noticias de última horas señala que son hasta 37 colectivos los que permanecen en Sol. Junto a la plataforma de Educadoras Infantiles y el Sindicato de Estudiantes, que en los últimos meses han elevado sus protestas fruto de los ataques del Gobierno regional a la educación pública, destaca también la presencia de plataformas en defensa de Palestina, como Acampada por Palestina, la Red Internacional de Solidaridad con los Presos Políticos Palestinos, la Marea Palestina o representantes de la Global Summum Flotilla.
En la misma línea, la Articulación Antirracista de Madrid y la Comisión Legal Sol representan en la acampada la lucha contra el racismo, mientras que Ecologistas en Acción, Fridays for Future o Rebelión o extinción hacen lo propio con el ecologismo.
No obstante, en esta lista que incluye a 37 colectivos no aparecen otros aunque tengan presencia en Sol. Estos son Greenpeace, la Plataforma de Afectados de las obras de Metro Línea 7B, la Coordinadora Juvenil Socialista, la agrupación trotskista Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT) o Izquierda Diario.
Quienes sí aparecen, además de los anteriormente mencionados, son también los colectivos en defensa de la cultura como la Plataforma de Defensoras y Defensores de Casa Árabe, el Coro de Canción Protestas o la Liga Gamberra Baloncesto Cooperativa, que ofrece un espacio abierto y transinclusivo. Por su parte, Kräkens.Lab aboga por el activismo hacker a través de SolarNET.HuB, una herramienta para la creación de redes autosuficientes. Los colectivos LGTBI también tiene espacio en la acampada con Euforia Familias Trans-Aliadas, Movimiento Marika Madrid, Orgullo Vallekano y Trans En Lucha.
Entre todos ellos, sobresalen también los activistas implicados en centros sociales okupados autogestionados como La Animosa (Hortaleza), La Casika (Móstoles), La Enredadera (Tetuán), La Rosa (Centro), la EKO de Carabanchel o el colectivo feminista Ariskas, ligado a La Villana de Vallecas. Asimismo, también tienen presencia proyectos de asistencia jurídica como el Tribunal Ciudadano de Justicia 15M.
Los bomberos, "ni cómplices ni ejecutores"
En línea con todo ello, otro de los colectivos que durante estos días ha reflejado su apoyo al Sindicato de Inquilinas en la lucha por una vivienda digna son los bomberos. Aunque no aparecen en la web de la acampada, el colectivo de Bomberos contra los desahucios ha reflejado durante las últimas semanas su oposición a ejecutar desahucios.
En una intervención ante los medios en la Puerta del Sol el pasado 28 de septiembre, advirtieron de que ejecutar un desahucio "no es una atribución" que les pertenezca ni su competencia. "Cada vez es más habitual y es lo que queremos frenar porque esto va en una deriva que se convierte en una tarifa plana y utilizan servicios públicos pagados por toda la ciudadanía para acometer tareas que no son propias", sostuvieron desde la Plataforma.
"Uno de los motivos por los que sacamos la plataforma adelante es porque nuestro cometido es ayudar a las personas. Nosotros cuando nos piden que participemos en un desahucio realmente estamos haciendo lo contrario", agregaron.
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