El Gobierno ha decidido incluir en el copago los medicamentos de enfermedades graves o crónicas, como el cáncer o VIH,  que se dispensan en las farmacias de los hospitales a todos los pacientes que no estén ingresados,. Los enfermos tendrán que pagar el 10% del precio de venta, con "un máximo actualmente fijado en 4,20 euros", por envase,  según se ha hecho público en el BOE, este jueves. Se trata de una resolución del 10 de septiembre de la que no habló la ministra de Sanidad, Ana Mato, que ayer compareció ante la Comisión de Sanidad y Asuntos Sociales del Congreso.

La salud es lo primero
Ante esa comisión, Mato afirmó que "la salud es lo primero", aunque se refería al estudio que está haciendo el Gobierno para ver la forma de relajar la ley antitabaco, que permita dar entrada en Madrid al proyecto Eurovegas. En lo que concierne a la nueva disposición del Gobierno sobre los medicamentos dispensados en hospitales, la ministra no anunció la medida, a pesar de que rindió cuentas sobre la situación relativa a la atención de las personas sin tarjeta sanitaria y de los resultados obtenidos por el denominado Plan de Sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.

Cáncer, hepatitis C, VIH...
La nueva disposición del Gobierno, que entra en vigor el 1 de octubre, afecta a una extensa lista de fármacos que hasta ahora estaban exentos de pago y que son aplicados al paciente a través de un control médico especial al tratarse de enfermedades graves o crónicas, como la hepatitis C, cáncer (también tratamientos de quimioterapia), VIH o artritis, entre otras.

El PSOE acusa al Gobierno de "cebarse con los más vulnerables"
El PSOE  ha advertido de que se trata de una disposición que se publica "de tapadillo en el BOE" y ha rechazado "frontalmente" la medida..  La exministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, ha criticado que  “el Gobierno se cebe con los enfermos, castigando y empobreciendo a los más vulnerables” y ha pedido la dimisión de la ministra de Sanidad, Ana Mato.

“No hay explicación alguna para esta decisión que ha tomado del ministerio y solo por lo inhumana que es y por lo que puede afectar a los pacientes de enfermedades graves y de larga duración, es razón suficiente para que Ana Mato se vaya de una vez por todas, porque se está cargando el sistema público de salud”, afirmó Jiménez.

La peor de las pesadillas
“Ni en nuestra peor pesadilla podíamos imaginarnos que la sanidad pública sufriría tal ataque por parte del Gobierno de Rajoy y de la ministra Mato”. “Es inadmisible que en una situación de crisis económica demuestren una insensibilidad tan grande hacia las personas que están sufriendo enfermedades muy graves”, añadió la exministra de Sanidad.

“Aunque el Gobierno diga que el copago tendrá un coste limitado, son muchos y por mucho tiempo los medicamentos que tienen que tomar las personas afectadas” por determinados tipos de cáncer o hepatitis a cuyos tratamientos afectará la medida, “por lo que la carga económica se multiplica de tal forma que habrá personas que no podrán hacerle frente”, ha advertido Jiménez.