La noticia de que Yolanda Díaz se retirará de la primera línea política cuando lleguen las elecciones generales del próximo año abre en canal a Sumar, que deberá reconfigurarse en todos sus ámbitos antes de 2027. Entre todas las cuestiones abiertas, empezando por quién liderará la coalición a nivel nacional, ha vuelto a ganar enteros una posible llegada de Ada Colau a Madrid como cabeza de lista de los comunes.
La formación catalana deja abierto el escenario de que la exalcaldesa de Barcelona sea su número uno por Barcelona en las elecciones generales, después de que el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, su principal baza a nivel nacional, se descartara como reemplazo de Díaz al frente de Sumar, y no haya confirmado tampoco si liderará las listas catalanas. El movimiento definitivo que ha puesto sobre la mesa el nombre de Colau ha sido el anuncio de que el secretario primero del Congreso, Gerardo Pisarello, será el candidato de los comunes para disputar la alcaldía de Barcelona al socialista Jaume Collboni.
La pista queda libre para Colau, ya que el de Pisarello era uno de los nombres que sonaba para liderar las listas para las generales. El movimiento otorga más poder a Guanyem, el ala de la exalcaldesa dentro de los Comunes, sobre Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), que es la que lidera Urtasun. Pisarello era la mano derecha de Colau en el Ayuntamiento, por lo que su victoria en una de las candidaturas clave a nivel regional le da más oxígeno a una hipotética reconfiguración de la delegación en Madrid de la coalición.
La pelota está en el tejado de Colau
A esto se suma también la marcha de Díaz de la primera línea, ya que fue la vicepresidenta la que impidió su llegada a la capital en 2023. El círculo cercano de Colau ve posible que acepte dar el paso, según El Confidencial, pero aún es una incógnita si la exalcaldesa tiene ganas de regresar a la política activa. Desde los comunes dejan la pelota en su tejado: "Colau tiene el campo libre y depende de ella decidir si quiere dar el paso", dicen fuentes del partido al citado medio.
De hecho, la vuelta a Barcelona de Pisarello, una de las personas de su máxima confianza, es vista como el primer paso para ese cambio. Esto permite a Guanyem tener más control sobre el partido, y arrinconar a ICV, con los que tendrán que ponerse de acuerdo sobre unas hipotéticas listas para las generales.
Colau perdió la alcaldía de Barcelona en 2023, tras ocho años de mandato. Desde entonces, tras ver frustrada su marcha a Madrid, siemrpe había tenido en el horizonte recuperar el Ayuntamiento, siempre y cuando las encuestas fueran favorables. Mientras, la exalcaldesa ha estado presidiendo la fundación Sentido Común, el think tank de los Comunes, en una suerte de retiro momentáneo hasta que uno de los dos caminos, el de Barcelona o el de Madrid, se despejara. En estos años su nombre no se ha borrado del panorama, sobre todo por sus acciones como activista.
Ahora, a menos de un año de que se abran las urnas, las encuestas hablan de que poner su nombre en lo alto de una lista municipal le podría costar una derrota, que es lo que señalan fuentes críticas al citado medio: "No quiere quedar como perdedora. Lo que quiere es vincular su nombre a una candidatura ganadora". Y en Barcelona, los sondeos sitúan a los comunes a mucha distancia del PSC y de ERC, con una caída en concejales que tratará de amortiguar Pisarello.
Esto le deja Madrid como el destino predilecto para la exalcaldesa, una vía que respaldan en la formación: "El nombre de Colau es el más atractivo que tenemos los comunes. ¿Porqué no aprovecharlo, si ella quiere? Con Colau de cabeza de lista, se podría sacar el mejor resultado posible, de eso no hay duda", dice un miembro de su dirección. Su llegada al Congreso, aunque no sea como líder nacional sino como máxima representante de Sumar en Cataluña, "le permitiría maniobrar a su antojo en la capital", explican.
El veto de Yolanda Díaz
"Lo relevante es que ya no tiene a nadie que la pueda vetar, por lo que su papel se vería reforzado", dicen en su entorno. Se refieren a la marcha de Yolanda Díaz, que truncó la llegada de Colau a la escena nacional en las últimas elecciones. Esta siempre había sido su meta, llegando a disputar a Pablo Iglesias como líder de la izquierda alternativa en 2019. Aquello no salió adelante, por lo que Colau permaneció centrada en su papel como alcaldesa de Barcelona.
En 2023 se abrió una nueva oportunidad para llegar a Madrid, después de perder el Ayuntamiento frente a Collboni. Mientras esperaba como concejala, su condición en las negociaciones de Sumar con el PSOE era que Colau fuera ministra de Vivienda, un área que Pedro Sánchez debía crear a su medida. Esta, sin embargo, acabó en manos de la socialista Isabel Rodríguez. "Fue Yolanda Díaz quien le puso el veto", afirman en su entorno. La vicepresidenta "no la quería tener cerca porque temía que su ambición podía acabar descabalgándola de la cúpula de Sumar", explican.
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