Francisco Granados planeaba hacerse con un local de dos plantas en Madrid junto con la periodista y presentadora Cristina Tárrega, según reflejan conversaciones de agosto de 2014, intervenidas en el marco de la operación Púnica. Entonces ya era público que el exconsejero de la Comunidad Madrid  estaba siendo investigado por su cuenta corriente en Suiza.

Un millón de euros
"Tenemos que darnos prisa, hay unos rusos que andan muy interesados en el local. El problema de este sitio es la gestión de las licencias, pero eso no me preocupa, porque tenemos amigos". La presentadora, directora del programa Territorio Comanche en Telemadrid, entre 2006 y 2012, habló con Granados el 7 de agosto de 2014, según esa conversación, difundida este lunes por Interviú.

El exdirigente popular le dice a su interlocutora que "los inversores se tienen que decidir", y la periodista le dice que hace falta "un millón de euros, más o menos" y que está "hasta las pelotas de ese asunto. Un local de 1.200 metros. Me piden 15.000 euros y seis meses de aval por ser yo".

"Voy a Valencia, a ver a Rita"
Al día siguiente, vuelven a hablar y la periodista le da el contacto de una mujer que le enseñará el local. Granados envía a David Marjaliza, el otro cabecilla de la trama Púnica, empresario y amigo de Granados.

El 8 de agosto, Granados vuelve a hablar con Cristina Tárrega, esta vez sobre la antigua sala Archy, un sitio frecuentado por futbolistas, actores y políticos en los años 90. Pero  no tiene licencia. Aún así, explica Granados ellos "entrarán como accionistas, ya hablaremos, no hay problema". El 15 de octubre Granados le dice a Tárrega que ya tiene un socio para el Archy, y ella le responde que va a Valencia, "a ver a Rita". Doce días después, Granados fue detenido por la Guardia Civil y enviado a prisión.